LA IZQUIERDA DIARIO PREGUNTA

Responde Gabriela Borrelli

Martes 27 de febrero | Edición del día

1.

Primero creo que el movimiento político que construyeron las mujeres y en especial el movimiento político que es la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal seguro y gratuito en sus años de militancia creó coyunturas, espacios. Parte de la labor política que la Campaña Nacional realiza hace una década busca crear las coyunturas y también las condiciones culturales y sociales para que el debate por el aborto se dé. Ha llegado un momento del accionar político del movimiento de mujeres donde encuentra una coyuntura que no le es dada sino que ha sido creada por el mismo movimiento. Es la deuda de la democracia porque desde la restitución de la democracia estamos trabajando para crear los espacios necesarios para que se de el debate en el congreso. Por eso creo que no sé si el Gobierno anuncia algo o lo que anuncia es una coyuntura que ha creado el movimiento de mujeres. El gobierno capitaliza para sí una lucha que están dando las mujeres en la calle hace muchos años y sobre todo el movimiento feminista. Por otra parte abre el debate pero manejando un doble o a esta altura triple discurso este Gobierno neoliberal, recorta muchísimo los programas de educación sexual en escuelas, sacando presupuesto a organismos que tienen que ver con la violencia de género. Me parece que el recorte en el presupuesto a políticas que tiene que ver con la atención con la violencia a las mujeres y con la quita delos programa de educación sexual es un doble discurso que no puede sostener el gobierno aunque pareciera que abre el camino para debatir.

2.

Las vías son las que estamos trabajando y que nos están dando éxitos: hablar con varios sectores políticos transversalmente. Después creo que la concientización de que es un derecho de salud reproductiva y no algo que le atañe a lo penal es y fue importantísimo. Porque siempre nos corren a las feministas con eso. Tanto los gobiernos peronistas como radicales se han tirado la pelota entre salud y penalidad. No es un problema de la justicia, es un problema de salud reproductiva. Hay que verlo como un problema de salud donde las mujeres más pobres siempre lo sufren más y también hay que verlo como una batalla ganada de derechos civiles de las mujeres porque el aborto es legal para ciertas cuestiones.Es una sociedad que elige cuando es legal o cuando no, discrecionalmente, esa discreción es cultural. Y tiene que ver con la soberanía real de nuestros cuerpos. Entonces por eso la batalla, la vía es la política, es la militancia, pero también es la batalla cultural que tiene que ver con las mujeres seamos cada vez más dueñas de nuestros cuerpos. Creo que ese es el camino que hemos recorrido y el que nos lleva este lugar donde ya el debate es nacional y atraviesa todas las líneas políticas.

3.

Este 8 de Marzo me parece que el paro, la huelga general, el paro transfeminista tiene que tender a destacar como el ajuste fatal que este gobierno quiere imponer, la hambruna que corre por el pueblo impacta generalmente en las mujeres. Se sabe que las mujeres ganan por el mismo trabajo un 27% menos que el hombre, se sabe que el 47,5% de mujeres trabaja en un empleo no registrado. Con esos datos ya se puede ver impacto del ajuste en las mujeres. Lo más importante a destacar es que la crisis que estamos viviendo la pagan las mujeres, con el trabajo no remunerado, con el cuidado no solo de los niños sino familiar y emocional. Destacaría mucho ese aspecto en esta marcha y después también un gran grito a políticas activas que tengan que ver con poder sacar a las mujeres de la violencia familiar. ¿ Qué quiero decir con esto? Que hemos avanzado muchísimo en las líneas del 144 y de ayuda, pero no hemos avanzado en condiciones materiales para que las mujeres puedan salir de esos espacios nocivos y de agresión que la llevan a la muerte indefectiblemente. Me parece que pedir, exigir al Estado materialmente políticas activas que tengan que ver con el cuidado de esas mujeres que denuncian es fundamental. No hay que quedarse a mitad de camino, hemos avanzado mucho pero hay que pedir subsidio para las mujeres que denuncian violencia de genero dentro de sus casas.

Gabriela Borrelli es escritora, locutora y periodista especializada en crítica literaria







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