Cultura

CINE

Reseña: “CAP 2 Intentos” y creo que se quedó con ganas de un tercero

Se respiran aires ADECOS y una oda a la trayectoria de Carlos Andrés Pérez

Miércoles 11 de enero | 18:44

Un documental que nos muestra un Carlos Andrés Pérez incomprendido para su época y un pueblo muy bruto para entender su papel en la historia. Cualquiera que hace un documental entre panas, jamás pecará de tener un visión bastante ensimismada de lo bueno que se es.

Todo empezó por una sed y curiosidad desde hace unas dos semanas de ir de forma cautelosa y escondidas en la oscuridad de las columnas del Trasnocho Cultural, para no ser identificadas. De fondo para chismosear sobre este documental que de hace rato la creme brulee venezolana venía comentado de manera positiva.

Fueron dos semanas en donde las entradas estaban agotadas. Estamos hablando de la Sala Plus 2 de este recinto con una capacidad de 110 asientos. “CAP 2 intentos” se estrenó el dos diciembre y ha tenido mucha simpatía en el Trasnocho.

Típico de estos lugares es que hay mucha gente “ricki ricki” que hace que una se sienta como una nigga con todo lo que está palabra significa. Mujeres flacas y entaconadas y los hombres con su suéter amarrado en el cuello, son algunas de las características del espécimen que aquí encontramos, no nos demoraremos en este punto.

Al no poder contener nuestra hambre de despotricar este documental fuimos al Centro Comercial Líder. Allí la cosa estaba como pelua para que se agotaran las entradas, esa es la gentucha “intelectualoza” del Trasnocho que para sentirse bien con la humanidad y sensibilizarse con su lado inconforme, son las que agotan las entradas. En cambio en el Líder la gente acude masivamente a ver Stars Wars, Trolls entre otras vaguedades. En el Líder habíamos unas 40 personas en la sala, cuestión que me pareció bastante comparada con otras películas venezolanas donde siempre estamos presentes nosotras y el acomodador de la sala.

Nos ubicamos en un punto táctico donde escuchábamos los comentarios de las doñas y doños desde todos los flancos, los asientos de la fila D; buena visual de la película y buena sonorización de la gente (para nosotras era importantísimo). A su vez era importante tocarle el pulso a la maquinaria documentalista de nuestro país y hacia donde están condicionando ciertas actitudes y capacidades de raciocinio de la gente.

A primera vista tenemos un buen documental con imágenes inéditas y muy bien restauradas, casi da la simpleza de que fue una época congelada en nuestro imaginario, nos da cercanía y empatía cada imagen. Te sientes tentada a sonreírle cuando vez a Carlos Andrés Pérez y su equipo político saltando los charcos en los sectores campesinos y subiendo el barrio con su famoso eslogan “Ese hombre sí camina”. Ves a un hombre de naturaleza humilde casado con su prima (en una primera etapa de su vida), con grandes aspiraciones en la bonanza petrolera, presumes que en ese hombre hay algo bueno y es que está en contacto con la gente y con un carisma suficiente para ser reconocido internacionalmente por construirse como un político con alto sentido internacionalista y latinoamericanista.

El realizador del documental seguramente no se percató de las “cosas malas” de CAP, debido a que los entrevistados o eran miembros del gabinete Carlos Andrés o liderazgos de COPEI, pero sin historiador@s o algún otr@ estudioso de esos períodos, sin la voz de oponentes políticos de izquierda, del mismo AD o de cualquier otro partido además de COPEI (cuya diferencia con CAP es sobretodo politiquera, o mejor dicho de “forma”), o alguna otra voz crítica a las gestiones de CAP. Este coqueteo con los bonitos eslóganes de campaña del hombre que caminaba, termina siendo una gran bofetada a nuestra capacidad de memoria histórica, por lo que vamos a exponer algunas ideas que nos parecen importantísimas:

1) El desarrollismo del primer gobierno de CAP no fracasó por una mala gestión, sino porque el gobierno de CAP utilizó el Estado para subsidiar a los nuevos sectores del empresariado improductivo que surgió con la bonanza petrolera. Pedro Duno los llamó “los 12 apóstoles” y Américo Martín “los peces gordos” en sus respectivos libros. El capitalismo de Estado (como llamó el mismo CAP a su primer plan de gobierno) fue la transformación del Estado en la caja chica del empresariado, el cual se volcó a las importaciones y al comercio. Ese fue el llamado “Plan Tinoco”. (Por cierto este gran aliado de CAP, Pedro Tinoco, está ausente en la historia del documental, después de ser ministro del primer Gobierno, se convirtió en un gran banquero).

2) La nacionalización del petróleo fue una gran estafa al país. El documental nos dice que el problema era que el país no estaba preparado para el chorro de petro-dólares. Pero omite que el país no tenía que haber comprado la industria petrolera, pues 7 años después caducaban las concesiones y las industrias iban a pasar a manos del Estado sin pagar un centavo. Omite que la naciente PDVSA asumió a toda la planta directiva de las transnacionales. También se negociaron con las mismas, contratos de servicio y comercialización en los cuales seguíamos siendo dependientes técnica y operativamente de las transnacionales y además pagando sumas irracionales por ese “servicio”.

3) El consenso social alrededor de CAP que narra el documental, no fue tan vibrante como lo narra la voz en off. Estuvo atravesado por el asesinato de Jorge Rodríguez por parte de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención. Por otro lado se llevó a cabo la reprimida Huelga Nacional Textil del año 1977.

4) El documental no habla sobre los muertos del Caracazo del 27 y 28 de febrero de 1989 (miles según las organizaciones de derechos humanos, menos de 300 según las cifras oficiales de la época), ni sobre la represión, detenimientos y torturas que le siguieron a la excepción de las garantías constitucionales en esos días. Lo único que nos dice el documental al respecto, es que el estallido popular se dio apenas unos 25 días después de que CAP asumiera el poder, por lo que no era su responsabilidad. Parece irrelevante que las protestas comenzaran con el aumento del pasaje, producto del aumento de la gasolina, decretado unos días atrás por Carlos Andrés Pérez.

5) El documental concluye con la idea de que CAP quería emendar sus errores del pasado con el paquete de medidas de su segundo gobierno, el cual nos iba llevar al desarrollo, pero que el país no estaba preparado para eso. Sin embargo no explica en qué consistía ese paquete de medidas, porque fue rechazado (protestas estudiantiles y populares, Caracazo, huelga nacional) y aun así porque CAP quería imponerlo. Simplemente el país tenía que “apretarse los cinturones” para pagar la crisis que se había originado por la deuda adquirida en su primer gobierno, una deuda que sólo sirvió para subsidiar al empresariado de su época.

Después del primer gobierno de CAP el país comienza una gran crisis económica, y después del segundo gobierno, la crisis ahora es económica, política y social, que se expresa en las elecciones de 1993 con la histórica abstención de casi 40%. Aun así, el documental es burdamente acrítico a las presidencias de CAP, siendo un período tan importante para entender la historia reciente del país, incluso la crisis actual.

Su realizador Carlos Oteyza sólo nos deja una gran deuda.

Las Comadres Púrpuras






Temas relacionados

Carlos Andrés Pérez   /   Venezuela   /   Cine documental   /   Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO