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OCUPACIONES

Represión al barrio autogestionado de Errekaleor en Vitoria-Gasteiz

El pasado 18 de mayo el Gobierno Vasco dio la orden de dejar sin suministro eléctrico al barrio autogestionado de Errekaleor. La represión policial y el acoso al barrio no se hicieron esperar.

Aníbal Maza

Zaragoza

Viernes 19 de mayo | 15:53

Este es el más reciente de los ataques que los gobiernos municipales, provinciales y autonómicos han lanzado contra este histórico barrio autogestionado. El tamaño, la organización y las características de la vida del barrio lo han convertido en modelo para multitud de experiencias de ocupación, autogestión y revitalización de barrios obreros en todo el Estado.

El pretexto para la intervención era cortar la luz para beneficio de Iberdrola. Operarios de esa empresa y agentes de la Ertzaintza tomaron el barrio. No obstante, al llegar se encontraron con un muro popular formado por decenas de jóvenes que se unieron para proteger el transformador que alimentaba la electricidad.

La mayoría de los medios de comunicación no pudieron acceder por el “blindaje” del cordón policial, tal y como notifica Hala Bedi, el único presente. La represión a los miembros de este medio no se hizo esperar. Según informa dicho colectivo: “Las vecinas del barrio, conociendo de antemano qué intenciones tenían, estaban preparadas para resistir desde pronto a la mañana. Un par de miembros de Hala Bedi se encontraban allí para entonces, con el objetivo de informar de primera mano de lo que pasara.”

“Mientras crecía la tensión entre las habitantes del barrio, que estaban defendiendo su proyecto, y la Ertzaintza, uno de los policías se acercó a nuestro compañero de Hala Bedi a golpes y empujones cuando estaba grabando con el móvil. Como consecuencia de este ataque, le rompió el móvil. Entonces, el periodista le enseñó su carnet de prensa y pidió al policía que se identificara. Éste, sin más explicación, le quitó la acreditación de prensa de las manos y le pidió el documento de identidad.”

Se produjeron tres detenciones de activistas acusados de supuestos atentados a la autoridad y vecinos del barrio heridos. Además, según informan el gobierno local, el siguiente paso será recrudecer los ataques contra Errekaleor. Las autoridades locales afirman que van a presentar una demanda civil en los juzgados contra las 150 personas que viven en la zona.
Por la tarde se produjo una manifestación en apoyo al barrio y los represaliados. Miles de personas acudieron en su apoyo. La manifestación iba encabezada con la proclama: Guk Argi Daukagu (“Tenemos luz” / “Lo tenemos claro”). Durante la manifestación se cantaron consignas contra el principal responsable del ataque: Gorka Urtarán, alcalde de Vitoria del PNV. Éste ha amenazado con derribar edificios en Errekaleor. Durante la manifestación una furgoneta de la Ertzaina ha irrumpido bruscamente el recorrido, obligando a frenar la cabecera de la marcha.

Mantener los desorbitados beneficios empresariales que genera el sector de la construcción, cargándolos sobre las espaldas de los trabajadores, es la motivación última de ataques como éste. Además, la represión a Errekaleor probablemente ha sido cuidadosamente planificada, pues miembros del barrio ya denunciaban hostigamiento policial con anterioridad: “Hace unos meses, las fuerzas policiales insultaron y amenazaron a un vecino mientras paseaba por los alrededores del barrio. Además, lo tiraron al suelo y le golpearon violentamente. Por si eso fuera poco, también retuvieron a otro vecino aprovechando que estaba solo y lo amenazaron gravemente, además de golpearlo”.

En las últimas semanas antes del gran ataque ya habían notado un incremento de la presencia policial en las calles, tal y como menciona dicho colectivo: “Quieren que sepamos que estamos vigilados. Quizás sea una preparación para el desalojo”.

Sólo en Vitoria-Gasteiz hay más de 15.000 viviendas vacías, como notificaba la Asamblea Juvenil a Favor de una vivienda. En todo el Estado Español hay más de 3,4 millones de viviendas vacías. No obstante, se siguen construyendo viviendas y los trabajadores precarios dedican en ocasiones un 70% del salario para poder alquilar dichas viviendas.

Lo que está aconteciendo en Errekaleor es una prueba más de como el estado capitalista está utilizando todos los medios a su alcance para evitar iniciativas que promuevan la autogestión, la democracia directa y el apoyo mutuo como nuevas herramientas de gestión comunal. A través de estos medios, los trabajadores están explorando soluciones al problema de la vivienda, el abandono de los barrios de las clases populares, la carestía de la vida, la provisión de servicios, la negación del derecho al ocio para los trabajadores o la gentrificación, cuestiones cuya resolución integral solo es pensable superando al capitalismo como sistema social. La solución a los problemas de los trabajadores en todos los ámbitos de su vida, vendrá de los trabajadores mismos.






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