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Renunció el secretario de Seguridad de La Matanza

Carlos Orsingher, secretario de Seguridad de La Matanza, renunció tras las denuncias de corrupción policial. La investigación judicial que había arrancado en febrero, se hizo pública en el programa PPT como parte de una operación del Gobierno y Clarín.

Ariel Iglesias

Secretario de Organización | Suteba La Matanza

Miércoles 4 de octubre | 14:32

Magario acusa a Ritondo de "guardar" la denuncia contra la Policía para golpearla en plena campaña. Se abre una crisis en el peronismo de La Matanza.

Ocho días después de la investigación periodística que reveló detalles de una fuerte denuncia judicial que involucra a la Policía Bonaerense y a la Municipalidad de La Matanza, renunció el secretario de Seguridad, Carlos Orsingher. La intendenta kirchnerista Verónica Magario le aceptó la dimisión.

El nombre del funcionario aparece en una escucha telefónica de dos comisarios de la Policía Bonaerense que hablan sobre entregas de dinero. Allí mencionan que se le proporcionaba 350 mil pesos mensuales a Orsingher.

La denuncia sobre una banda parapolicial desató una crisis política en La Matanza y salpica a Espinoza. El exhombre fuerte de la Seguridad en el Municipio se formó dentro de la escuela del ex intendente Alberto Balestrini, fue electo concejal en 2011 y también se desempeñó en la oficina privada del ex jefe comunal.

Fue nombrado como secretario de Seguridad fue en enero de 2014, por el entonces intendente Fernando Espinoza, y se mantuvo en el cargo tras la asunción de Magario como jefa comunal, en diciembre de 2015. Magario, por su parte, acusa a Ritondo de "guardar" la denuncia contra la policía para golpearla en plena campaña y denunció que conocía el caso de los policías corruptos desde febrero, pero actuó a días de la elección.

El Juzgado Federal N° 3 de Morón allanó el miércoles 27 de septiembre la Municipalidad de La Matanza para buscar información y documentación relacionada con las denuncias hechas en el caso del "pastor justiciero" Mauricio Puñales, un civil que decía trabajar ad honorem para la Comuna y que comandaba los operativos que hacía la Policía Local en un auto de alta gama con patente falsa.

Los operativos también incluyeron cuatro comisarías de la Departamental La Matanza y la sede de la Policía Local, cuyos responsables (Enrique Sobrero y José Daniel Barraza, respectivamente) fueron desplazados el viernes último por el Ministerio de Seguridad bonaerense. Además, el procedimiento incluyó a dos estaciones de servicio en las que se canjeaban los vales de combustible de los móviles policiales, y nueve propiedades, entre las que estaba la casa de Orsingher.

Al tomar intervención la Justicia a través de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), un testigo de identidad reservada cuenta que existe un circuito de recolección ilegal de dinero que proviene de actividades ilegítimas (secuestro, extorsión, venta de drogas) que pasando por los jefes de la Policía de la jurisdicción llega a quienes dirigen la seguridad en La Matanza: Orsingher y Zalazar, y de ahí a la política.

​La Policía Local fue una creación del exGobernador y actual candidato a diputado por Unidad Ciudadana, Daniel Scioli y de su Ministro de Seguridad Alejandro Granados, que fue acompañada por el exintendente de La Matanza y presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza; el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, entre otros. Las policías locales son " conducidas por un jefe que los intendentes van a proponer y elegir para darle esa responsabilidad" declaró Scioli en 2014 y empezaron a funcionar en los municipios en 2015.

Ruben Carballo, quien perdió a su hijo de 17 años en 2009 durante un recital del grupo de rock Viejas Locas, y su organización Comisión de Acompañamientos de Familiares de Víctimas denunció el accionar corrupto de funcionarios y policías de La Matanza. “Puñales manejaba la policía local. Andaba en un auto de alta gama con una chapa falsa del Municipio. Muchos comisarios le tenían terror”, acusó. “Además del pastor, hay un comisario mayor en actividad nombrado como funcionario de la Municipalidad. Se llama Roberto "Nico" Zalazar y es el hombre al que señala Puñales. Está desde la época de Alberto Balestrini en La Matanza. Trabaja dentro del Municipio. Fui montones de veces a esa oficina".

Esta acusación se relaciona con la investigación comenzada en febrero cuando 6 policías locales y el “pastor” Mauricio Puñales fueron detenidos por un secuestro extorsivo, caso a partir del cual se descubrió una red de corrupción policial. La crisis en La Matanza estalla porque las supuestas escuchas de la causa también involucrarían al ex intendente y actual candidato a diputado de Unidad Ciudadana, Fernando Espinoza, que estuvo junto a Cristina Fernández el sábado pasado en González Catán. Según trascendió, existe una escucha telefónica en la que Zalazar se comunica con Fernando Espinoza y este último le dice a Zalazar que se debe ocupar de los temas por ser el "encargado" de la seguridad.

Una vez más, las policías locales, la bonaerense y su relación con los barones del conurbano

Las “Policías locales” que creó Scioli vinieron a reforzar el poder de fuego de la Bonaerense, no a reemplazarlo. La Bonaerense controla en la Provincia el llamado “gran delito” (narcotráfico, desarmaderos de vehículos, trata de personas, juego clandestino, etc.) en alianza con sectores del poder político, económico y judicial como queda demostrado en esta causa

Las Policías reclutan, aprovechándose de jóvenes en situaciones de pobreza, por ejemplo, para trabajar a su servicio, a quienes les liberan las zonas a cambio de quedarse con el grueso de lo que recaudan, como se hizo público ante la desaparición de Luciano Arruga en La Matanza por negarse a ponerse a su servicio.

Según todos los indicios, miembros de esta “maldita Policía” fueron los responsables de la desaparición de Jorge Julio López. En vez de desarticular este entramado mafioso organizado desde el propio aparato de Estado, Scioli y su ministro Granados refuerzan su poder creando un cuerpo policial que será controlado por cada intendente, principalmente por los “barones del Conurbano”, los cuales son parte tanto del FPV como del Frente Renovador de Massa y por Cambiemos.

No había que ser muy perspicaz para predecir que estas nuevas Policías serán grupos de choque al servicio de cada intendente, que las tendrá disponibles para utilizar contra los que reclamen por vivienda o salario y para amedrentar a los opositores de cada distrito, como ocurre ya con frecuencia en numerosos municipios. Los reclamos de varios intendentes para quitar todo mínimo control de los Concejos Deliberantes o de la población sobre los jefes de estas nuevas Policías dejan esto en claro para el que tenía alguna duda.

Refuerzan el poder de la Bonaerense mientras criminalizan la pobreza, transformando las barriadas populares de la Provincia en una suerte de prisión a cielo abierto y estigmatizando a los jóvenes de origen popular basada en una suerte de “racismo social”, donde el “sujeto peligroso” a criminalizar y perseguir son los jóvenes como Luciano Arruga y no sus desaparecedores. La prueba más clara fue la caída de la cúpula policial de La Matanza en 2014, que recaudaba con los secuestros express, la droga y la trata de personas. Esos mismos comisarios eran propietarios de verdaderos palacetes en distintas zonas. La Policía local es más de la Bonaerense. Lo que hay que haces es desmantelar las mafias que se organizan desde el propio aparato del Estado. Y eso obviamente no lo quieren hacer ni Cristina y Magario, ni Macri ni Massa.

Esta crisis política en La Matanza, que enloda al peronismo local con la “maldita” policía, vuelve a cuestionar por un lado el programa de “más seguridad”, es decir, más policías, que comparten Vidal y Magario, cuando es la policía la que organiza el gran delito y por otro, vuelve a mostrar el rol de las FFAA y de seguridad, que como la Gendarmería está implicada en la desaparición forzosa de Santiago Maldonado y cuestiona el plan del gobierno de “tener FFAA confiables” para poder enfrentar la resistencia al ajuste, la reforma laboral y los tarifazos que anuncia el gobierno para después del 22 de octubre.

Por esto, frente a las próximas elecciones donde Magario y Espinoza son candidatos de UC llamamos al pueblo trabajador y la juventud a no expresarle el apoyo político que se traducirá en nuevas bancas y fueros para candidatos implicados en estas causas, y optar por fortalecer la única alternativa independiente que no está implicada con funcionarios y policías cómplices del gran delito, el Frente de Izquierda.






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