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HARINA, CAFÉ Y AZÚCAR, MÁS CAROS

Regalito navideño del gobierno y los empresarios: nuevos aumentos de precios

Como si no bastara la desbocada inflación, este miércoles el Gobierno autorizó, una vez más, nuevos aumentos de precios en alimentos como la harina, el café y el azúcar. ¿Qué queda del “control de precios”?

Jueves 22 de diciembre de 2016 | Edición del día

¿“Buenas nuevas”?

Faltando tres días para la celebración de la Navidad, la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE), como órgano ejecutor del Gobierno nacional, a través de una serie de providencias administrativas, autorizó nuevos aumentos. Para decirlo de una vez, la arepa, nuestro pan de cada día, se nos pone más cara aún.

El kilo de harina de maíz precocida, que para mayo de este año fue fijado en Bs. 190, sube ahora a Bs. 639, un aumento de 336% en apenas siete meses. Ya ese precio de mayo significaba un aumento del 1.000% con relación al de noviembre de 2015, seis meses antes, cuando se fijó en Bs. 19. El “café bueno corriente” pasa de Bs. 694,21 el kilo, precio fijado en marzo de este año, a Bs. 1.938 un incremento de 279% en nueve meses. En la misma tónica, por ejemplo, el kilo de azúcar refinada que en febrero del año pasado estaba en Bs. 26,57, ahora costará Bs. 460 Bs., el aumento es de 1.731% en menos de dos años. Estos son los nuevos “precios justos”.

Así también, la harina de maíz dirigida a la red pública de distribución queda en 400 bolívares el kilo, 369 bolívares el kilo de azúcar “lavada, morena, rubia, con sabor a papelón”, y 3.185 bolívares el kilo de “café premium”.

Otros rubros que aumentaron son:

- Maíz blanco y amarillo (neto acondicionado de producción nacional, 12% de humedad y 0% de impurezas, pagado al productor primario) de 1 kilo: 200 bolívares.

- Caña de azúcar de un kilo: 760 bolívares.

- Café en grano para cafeterías de un kilo: 2.782 bolívares.

- Café verde al productor (Lavado A Grado 3): 110.000 un quintal.

- Café verde al productor (Lavado B Grado 4): 77.000 un quintal.

- Café verde al productor (Lavado C Grado 5): 55.000 un quintal.

Urge un programa de emergencia obrero y popular

Como se viene señalando desde este medio, la política del Gobierno combina vociferaciones contra “la burguesía parasitaria”, discursos sobre una “guerra económica”, operativos de decomiso de mercancías con precios especulativos, con toda una serie medidas que favorecen, precisamente, las exigencias de los empresarios. Los aumentos de precios son apenas un caso en el que frente a las necesidades de las mayorías trabajadoras y pobres se impone la razón empresarial.

Así, la crisis económica continúa descargándose con furia sobre las espaldas del pueblo trabajador, nos las descargan empresarios y Gobierno. Como venimos señalando desde la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS), ante los planes del empresariado, de la oposición de derecha y del Gobierno para “salir de la crisis”, es decir, para que un sector de nuestra clase y del pueblo pobre se hunda más, a cambio de salvar la buena salud de los negocios y cuentas de los capitalistas, es necesario levantar un programa alternativo, en función de los intereses de la clase obrera y los sectores populares.

Un plan de emergencia obrero y popular que contemple, entre otras cosas, un verdadero control obrero y popular de precios, un control ejercido directamente por los propios trabajadores y sectores populares, sin militares ni burócratas del Gobierno. Un verdadero control solo puede venir de los que padecemos el alza de los precios, ¿quiénes más interesados que nosotros mismos en velar realmente porque no se siga yendo más al suelo nuestro salario?

Delegados y delegadas de los trabajadores, electos democráticamente por la base en los centros de trabajo, sin imposiciones de los patronos ni del Gobierno, con acceso a toda la verdad sobre la información de las empresas, serían el mecanismo más idóneo para este control. Con igual participación de delegados de los sectores populares, electos sin imposición del partido de Gobierno ni ninguno de la MUD, sino democráticamente en asambleas populares.

Si es obvio que en manos de los empresarios nuestro poder de compra es vapuleado cuando les viene en gana, también debe ser muy claro que en manos del Gobierno no puede estar el cuidado del mismo, porque representa la misma lógica capitalista de garantizar primero “la rentabilidad” de las empresas, es decir, sus exigencias de ganancia, a costas del hambre del pueblo, si es necesario. Por eso, los precios, y la distribución, ¡ni en manos de empresarios, burócratas ni militares, sino bajo verdadero control obrero y popular!






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