Mundo Obrero Chile

ORICA

Reflexiones y perspectivas pos paralización en Orica

El triunfo de Piñera trajo consigo que los empresarios estén mas confiados al momento de atacar la organización de los trabajadores y sus sindicatos, reflejo de esto son las diversas prácticas antisindicales y despidos llevados adelante en la región, tales como: despidos a delegadas sindicales en profesores, a dirigentes sindicales en ferrocarril, en la minería y en Orica.

Martes 24 de abril

El conflicto

El día lunes 19 de Marzo la empresa Orica Chile despidió a 5 compañeros, responsabilizándolos de un incidente que podría haber causado su propia muerte, sin ninguna investigación ni responsables claros, usando el art. 161 para recubrir los despidos debido a necesidades de la empresa, estos despidos se suman a la desvinculación anterior de un reconocido delegado sindical, Javier Andrades, lo que de conjunto son un claro ataque arbitrario y antisindical de la empresa, que busca atacar a la organización de las y los trabajadores.

Antes de estos hechos el sindicato venía denunciando una serie de ilegalidades por parte de la empresa en torno a la salud e higiene y seguridad de los trabajadores y trabajadoras, mientras la empresa hipócritamente mantenía un discurso de protección y cuidado. Mentiras que cayeron gracias a las fiscalizaciones solicitadas por el sindicato al Servicio de Salud, que confirmaba que Orica no contaba con diversas medidas higiénicas y de salud mínimas en sus diversas plantas, ordenando dar inicio a un sumario sanitario en contra de la empresa, por incumplimiento de la legislación vigente, en torno a Decreto Supremo 594, Decreto Supremo 40, ley 16.744.

A lo anterior, se suman la denuncia del sindicato sobre cómo el aumento de los ritmos productivos va en contra procesos productivos seguros, por la presión ejercida a los trabajadores y trabajadoras por los jefes, quienes se paseaban tomando el tiempo en las plantas, buscando disciplinar y someter a los trabajadores. Para nosotros esto no es al azar, lo que busca el empresario junto a las jefaturas a su disposición y servicio, es reducir nuestros derechos y conquistas, desmantelando, dividiendo y atemorizando a nuestra organización sindical, con la única finalidad de seguir aumentando las ganancias de la empresa y así también sus propios bolsillos. En este punto, para “Lelikelen” agrupación de trabajadores de la industria, cobra importancia el avance en la discusión y votación en asamblea, sobre la reducción de la jornada laboral sin rebaja del salario, el cual aumentó gracias a nuestra lucha por el plan de carrera. De esto modo avanzamos a cuestionarnos el derecho a tiempo de esparcimiento, con nuestras familias, para la cultura y el ocio, en contra del hambre de ganancias de la empresa, dando un ejemplo para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras de que “nuestras vidas valen más que sus ganancias”.

La empresa y el sindicato

La empresa, por su parte, se preparó para el conflicto con el sindicato, utilizando al pie de letra el manual nacido de la aprobación de la reforma laboral, que es totalmente servil a los intereses de los empresarios, y que busca debilitar los métodos y acciones desde los sindicatos, con la criminalización de la huelga en su amplio sentido, y en específico nuestra paralización por autotutela en Orica. Preparando medidas de criminalización, amedrentamiento y de sanción, como las cartas de amonestación con llamados telefónicos, amedrentando a los trabajadores con la amenaza de despidos, utilizando un notario para ver quien entraba o salía de la empresa, contrató periodistas para grabar si se daban “actos violentos”, desmanes u otros para acusar al sindicato de malas prácticas.

Por otro lado, el sindicato preparó el conflicto con la deliberación y un pliego de demandas en que ponía al centro la defensa de los puestos de trabajo, expresada en el punto de frenar los despidos por el art. 161, y la reincorporación de los despedidos injustificadamente, confiando en las fuerza de las y los trabajadores manifestada en las asambleas de las diversas plantas y en la asamblea general a favor de la paralización. Lo que nos jugó en contra fue la política del terror difundida por la empresa, con permanente amedrentamiento a los trabajadores, con despidos y prácticas antisindicales, con “declaraciones de despidos” si los trabajadores paralizaban, y con la injerencia de gerentes y jefes de turno avalando la política matonesca de la empresa. Esto fue lo que hizo retroceder, por temor y no por estar en contra de la paralización y pliego de demandas, a un sector de compañeros y compañeras que habían votado el paro, que finalmente entraron a trabajar, lo que debilitó la acción del paro y la unidad de los trabajadores, fortaleciendo la política de la empresa y sus intereses puestos en que la producción siga, aún cuando hay un fuerte y justo descontento de las y los trabajadores.

La paralización, un método efectivo frente a las intransigencias de la empresa

La paralización, es un método efectivo para defendernos de los ataques de la empresa y para conquistar nuestras demandas. Recordemos que hemos paralizado por el cambio de los exámenes de drogas que atentaban la dignidad y el derecho a la vida privada de cada trabajador; en contra de un descuento de bono de producción del año 2016, efectuado según la empresa como una lección sobre la seguridad tras el accidente ocurrido el 10 de Septiembre 2016, en el cual murieron 2 compañeros, cuando los responsables de la falta de seguridad en Orica, es la misma empresa; por último se firmó que la empresa no podía despedir por el artículo 161, que mantuvimos durante 3 meses.

También paramos cuando la empresa no respetó el preacuerdo desarrollado en la mesa de negociación con el sindicato, sobre el plan de recalificación de cargos, peleamos entonces para asegurar un proceso justo y transparente de la nivelación de los cargos y con ello defender nuestros salarios.

La última paralización donde logramos parar la producción y golpear los bolsillos de la empresa, aunque con mayor debilidad del sindicato en cómo encarar esta acción colectiva votada en asamblea, no pone en cuestión el método del sindicato, es decir, la democracia obrera, expresada en asambleas soberanas y paralización, en defensa de los derechos y conquistas de los trabajadores, protegiendo nuestra fuente de trabajo. Más bien las debilidades que se derivan de la paralización, son la falta de atención y respuesta a la preparación de la empresa, sus artimañas legales y antisindicales, por ejemplo la devaluación de lo legal sobre todo a lo que se refiere a las cartas de amonestación, cuestión que como sindicato se está revirtiendo. Por todo lo anterior y como ya lo hemos ido comprobando, el elemento del miedo dentro de las plantas pone en una posición difícil a los trabajadores y trabajadoras, cuestión que es parte de un momento de las relaciones de fuerza entre el sindicato y la empresa, las cuales son dinámicas y cambian.

Finalmente, reflexionamos que aunque la paralización como método de defensa de nuestros derechos esté en cuestión, nosotros respondemos que con este método, hemos ganado más de lo que se ha obtenido históricamente en la fábrica, siendo esta lucha una escuela para forjar a un movimiento obrero fuerte, que reconozca sus fuerzas y que confíe en ellas, porque cuando estamos juntos y unidos, somos más fuertes que la empresa.

Seguimos en la lucha contra los despidos y por la reincorporación

Luego del paro y con los nuevos despidos, es necesario mantener vivas nuestras demandas, y aunque en lo inmediato no está convocado un nuevo paro, esto no significa que el pliego planteado y la lucha que empezamos a dar quede detenida. Por distintos medios de comunicación sigue saliendo a la luz nuestras demandas, siendo una lucha muy importante no solo para Orica, si no para el conjunto de trabajadores de Antofagasta, una de las regiones con mayor tasa de desempleo, pese a ser una de las que más llena los bolsillos de los empresarios.

Y si bien aún no somos tan fuertes como quisiésemos, estamos avanzando en coordinarnos con más sectores de trabajadores y estudiantes, como los profesores que recientemente estuvieron movilizados. Queremos junto con los demás sindicatos y federaciones estudiantiles, impulsar múltiples iniciativas, legales, culturales y mediáticas para mantener viva esta lucha, de las cuales como trabajadores debemos ser protagonistas.

Esta unidad es crucial que exista con mayor fuerza entre los trabajadores de Orica, es decir, que esa solidaridad mostrada con nuestros compañeros despedidos, que nos llevó a votar en asamblea un fondo de solidaridad para que las y los compañeros puedan mantener su lucha judicial y parar a sus familias, sea aún mayor.

Finalmente, para nosotros lo más importante es que los trabajadores y trabajadoras confíen en sus propias fuerzas y se abran a la vida política, así como lo hemos impulsado junto a nuestra agrupación Lelikelen, palabra mapudungun que significa abrir los ojos.






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