Géneros y Sexualidades

1º DE MAYO

Reflexiones de una trabajadora, mamá y estudiante: “los derechos se ganaron en las calles”

Según nuestra joven entrevistada, para cambiar las cosas hay que organizarse y luchar, y por eso convoca a participar del acto del 1º de Mayo del FIT. Un relato sobre el ajuste en tierras de Martiniano Molina.

Sábado 28 de abril | 22:03

Las 24 horas del día parecen insuficientes cuando se le pregunta a Damaris por su rutina. Con 26 años, estudia Lengua y Literatura en un instituto terciario de San Francisco Solano, en el partido de Quilmes. Una zona postergada al oeste del distrito, donde no llegan los flashes ni las obras que el intendente de Cambiemos Martiniano Molina concentra sobre todo en los lugares más céntricos, donde no tienen que lidiar con anegamientos e inundaciones cada vez que cae un poco de agua, entre otro problemas.

Tiene dos hijos que van a la escuela primaria, y vive junto a ellos y su madre. Al preguntarle dónde trabaja, comienza una larga enumeración: atiende a mujeres que sufren violencia de género, pero en condiciones de gran precariedad, lo cual la obliga a oficiar también como vendedora en comercios, como costurera y limpiando casas, entre otras changas. Así y todo, encontró el tiempo para seguir estudiando y buscarse un futuro mejor, y en ese camino se encontró con la militancia en la izquierda, que es como piensa que de verdad puede lograr un cambio profundo en la sociedad.

¿Cómo ves las cosas en tu barrio, con el ajuste y los tarifazos?

Veo que se vive muy mal, que hay mucha desocupación. Cada vez más nenes tienen que ir a los comedores barriales o se anotan en los comedores del colegio, porque esa pasa a ser su plato fuerte del día (aunque es una porquería lo que el gobierno provincial envía para que coman ahí). Muchas mujeres que trabajaban en sus casas empezaron a hacerlo también afuera, porque un solo sueldo no alcanza. En general eso lleva a que los hermanos mayores se quedan a cargo de los más chiquititos. Cerca de casa hay muchas fábricas: una papelera cerca de Camino General Belgrano, una curtiembre al lado, un frigorífico en Pasco y la fábrica de vidrio Cattorini. Mucha gente que iba a trabajar en colectivo a esos lugares y otros más alejados hoy tiene que hacerlo en bicicleta, porque ya no puede pagar el boleto. Varios conocidos que tenían auto lo tuvieron que vender porque no podían mantenerlo ni pagar las facturas de los servicios. Esto empezó a verse ya con el tarifazo anterior, y ahora está empeorando.

¿Esto repercute también en el instituto donde estudiás?

En el terciario hubo mucha deserción, ya el año pasado y éste también. Una compañera me decía: “Tengo que pagar dos boletos para venir y dos boletos para ir, más las fotocopias… y la verdad es que tengo que poner prioridades y son las de mi casa, con los chicos. Ahora tengo que dejar de estudiar, al menos postergarlo hasta que la situación esté mejor y pueda retomar”.

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¿Ves repercusiones del debate sobre el derecho al aborto y la lucha de las mujeres en tu trabajo o el terciario?

Trabajo asesorando a mujeres en violencia de género, y día a día no paran de venir, atiendo al menos 3 o 4 mujeres en 4 horas en general. Ahora que se abrió el debate por el derecho al aborto, en el instituto un montón de compañeros y compañeras están todo el tiempo hablando de eso e intentando concientizar a otras y otros que hoy no están de acuerdo con la legalización, para que entiendan que es un problema de salud pública y se mueren un montón de mujeres. Que se empiecen a generar estas discusiones lo veo como algo muy positivo, que haya un movimiento alrededor de este tema también. Pero me parece que no podemos confiar en que se legalice dejando todo librado a lo que pase en el Congreso, porque la historia demostró que los derechos se ganaron en las calles. Este es un derecho elemental y me parece que nos tenemos que organizar desde los lugares de trabajo y estudio para ganarlo en las calles. Esto no puede tomarse desligado de las demás luchas que tienen lugar ahora. Por ejemplo la lucha de las y los docentes: vienen exigiendo hace mucho tiempo que se implemente educación sexual integral en todas las escuelas y encuentran un montón de trabas, muchas veces se impide que se transmitan los contenidos que necesitan los chicos. La educación pública está en un estado crítico; nosotros estudiamos hacinados, en las escuelas estatales las condiciones edilicias son un desastre, los comedores también, los docentes cobran muy mal y estando a la altura del año que estamos todavía se están discutiendo las paritarias porque la gobernadora Vidal se niega a otorgar el aumento que corresponde. Mientras tanto, subsidian la educación privada. La problemática de la educación pública, y en particular el déficit en la educación sexual, lo vemos patente en que son muchísimas las adolescentes que quedan embarazadas, quedando expuestas a una larga cadena de maltratos que muchas veces culmina con la muerte por realizarse un aborto en condiciones insalubres. Acá se ve claramente la cuestión de clase: las que mueren son las mujeres pobres, que no pueden pagar abortos en buenos sanatorios, como sí lo hacen en otros sectores sociales.

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Como parte de tu militancia en el PTS estás convocando a participar del acto que realizará el Frente de Izquierda el 1º de Mayo. Contanos porqué considerás que es importante estar ahí.

Me parece que las mujeres en particular tenemos que participar este 1º, en primer lugar porque somos mayoría a nivel mundial; somos esa gran mayoría que en este sistema capitalista no sólo somos explotadas, sino que desde el primer momento en el que salimos a buscar un trabajo sabemos que nuestro salario va a ser inferior por el hecho de ser mujeres, que si tenemos hijos la posibilidad de insertarnos en el sistema laboral es menor o en muchos casos se desvanece, en el momento que decidimos llevar adelante un embarazo a veces nos pueden echar del laburo y otras veces los perdemos en la línea de producción. Como madre sostén de hogar, además de trabajar y estudiar llego a casa y tengo que seguir con las tareas del hogar; cuando no estoy en casa mis nenes se quedan bajo el cuidado de su abuela, también mujer. Al igual que yo, sé que hay muchas mujeres que tienen que ocuparse de trabajar, estudiar, hacer las tareas del hogar, cuidar a sus hijos y ver de qué manera se las ingenian haciendo malabares para que la plata alcance hasta fin de mes. En el acto del Frente de izquierda, la lucha por los derechos de las mujeres estará en primera plana. Por eso formo parte de la agrupación Pan y Rosas, donde nos organizamos mujeres de todos lados, estudiantes y trabajadoras, y nuestra voz se va a escuchar el 1º de Mayo, como se viene escuchando en las calles cada vez más masivamente durante los últimos años. Por otro lado, este 1º se cumplen 9 meses de la desaparición y muerte de Santiago Maldonado a manos de las fuerzas represivas del Estado, al que siguió Rafael Nahuel y hace muy poco Facundo Ferreira, un nene de tan solo 12 años…. Y como ellos hubo muchos más jóvenes asesinados en casos de gatillo fácil, torturados. Como madre y futura docente, este 1º le digo no a la “doctrina Chocobar”, no quiero más muertos por luchar y tengo la convicción de que mis hijos y alumnos no merecen morir de esa forma. Contra esto venimos luchando junto a mi compañera Carla Lacorte, que en estos días pelea porque no liberen al policía que la dejó en una silla de ruedas. Por esto y por muchos motivos más es que tenemos que mostrar nuestra fuerza este Día Internacional de los Trabajadores.








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