Internacional

ALEMANIA - GRECIA

Reacciones en la prensa alemana tras el referéndum griego

Después de la victoria del NO en el referéndum griego, la prensa alemana y los representantes políticos más importantes del gobierno expresaron opiniones matizadas sobre los resultados - aunque en la mayoría comunicaron un descontento profundo.

Stefan Schneider

Grupo RIO - Berlín

Domingo 5 de julio de 2015 | Edición del día

FOTO: Reuters

El ataque más fuerte contra la decisión tomada hoy por el pueblo griego en el referéndum convocado hace poco más de una semana no se escuchó por parte de Angela Merkel, jefa del gobierno alemán, sino por su vice, Sigmar Gabriel, jefe del Partido Socialdemócrata y ministro de Economía: "Tsipras y su gobierno llevan al pueblo griego a un camino de renuncia amarga y de desesperanza", proclamó. Él interpretó el resultado del referéndum de manera tal que Tsipras hubiera "quemado todas las naves", eliminando la posibilidad de que "Europa y Grecia se pudieran acercar a un compromiso". Al mismo tiempo afirmó que veía casi imposible nuevas negociaciones.

También el socialdemócrata alemán, el jefe del Parlamento Europeo, Martin Schulz, anunció inmediatamente después de conocerse los primeros sondeos su intención de implementar un plan de ayuda humanitaria, insinuando a la vez que fuese por culpa del gobierno griego si ahora hubiera escenas de tragedia humana como resultado del referéndum.

Por su parte, la cancillera Angela Merkel en un comunicado después de la votación declaró junto al presidente francés, François Hollande, que habría que "respetar la decisión del pueblo griego" y que se organizaría una cumbre de la UE para el día martes para discutir sobre las consecuencias del referéndum.

Para el Handelsblatt, uno de los dos periódicos financieros más importantes del país, quedó indudablemente claro cuál debería ser esa consecuencia: "Merkel, Juncker, Dragui y toda la línea de los salvadores del Euro [...] no tienen ningún mandato para seguir proveyendo al Estado griego con nuestro dinero. [...] Si Tsipras no se mueve, Grecia perderá el Euro." No por ser echados, sino porque según el comentarista el Handelsblatt, Oliver Stock, se rompería la Eurozona. La única solución por ende sería introducir una moneda paralela además de nuevos ajustes.

El medio principal de la burguesía alemana, el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), calificó la victoria del NO como una "victoria pírrica". Su comentarista Peter Sturm afirmó que las promesas hechas por Tsipras y su gobierno habían sido "imposibles". Y si ellos no buscaran nuevas negociaciones, serían ellos los responsables de una quiebra griega.

Stefan Ulrich, comentarista del periódico liberal ZEIT, tituló "Los estrategas del fracaso ganaron." En eso coincidió con la mayoría de las posiciones expresadas. Pero más allá se concentró en otro leitmotif, como también lo hizo otro comentarista del ZEIT, Zacharias Zacharakis: el tema del derecho democrático del voto. Ulrich expresó que - si bien habría que respetar el voto democrático griego -, "los griegos son no más que uno de los pueblos en la Europa del Euro. Pueden decidir soberanamente sobre su destino. Pero no pueden ordenarles nada a los otros pueblos europeos y sus gobiernos. Sobre todo no pueden dictarles a los otros países del Euro que les den miles de millones de Euros sin condición." Por su parte, Zacharakis matizó el significado del voto griego así: "Con su voto los griegos ponen a Europa ante una decisión: Si nos quieren mantener en el Euro, por favor mejoren las condiciones. Si no lo quieren, decidan ahora por el Grexit. Con todas las consecuencias para ese país." Es decir que, a diferencia de muchos, atribuyó la culpa por las consecuencias a los países acreedores como Alemania.

No obstante esos matices, la prensa alemana en su gran mayoría mantuvo su posición de lavarle la cara al gobierno alemán, legitimando los métodos de chantaje que vienen desarrollando en los últimos meses y años.







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