DOSSIER: UN AÑO DE LUCHA TEXTIL

Raúl Godoy: “Las victorias y las derrotas sindicales son coyunturales, lo importante estratégicamente es la construcción y prepararse para vencer”

Hablamos con el dirigente obrero y diputado provincial del PTS – Frente de Izquierda sobre la lucha de las “Leonas del Parque Industrial”. Lecciones estratégicas de una pelea que escribió un nuevo capítulo en la historia de la clase obrera neuquina.

Martes 6 de febrero | 05:49

Cuando la patronal vació la fábrica, fuiste uno de los primeros en llegar a los portones. ¿Cómo recordás aquel día cuando las obreras deciden entrar a la fábrica?

Raúl Godoy: Recuerdo que estaba terminando de comer en mi casa cuando me llamo Marina Catilao. Me fui inmediatamente. Cuando llegue con algunos compañeros, estaban entrando camionetas a la fábrica y uno de los hermanos Huerta.

Éramos unos pocos en medio de una situación muy chocante y difícil, de noche y en pleno verano. Empezamos a llamar a las compañeras y montamos una guardia en el portón junto a las obreras que llegaban con sus familias. De repente empezó a poblarse de gente en los portones. Las obreras llegaban con sus familias con mucha impotencia y angustia que se fue transformando en bronca organizada para bloquear el acceso durante toda la noche.

La policía en actitud amenazante, intentaba patotear a las obreras pero estábamos donde había que estar para plantarnos junto a ellas y evitar que las repriman esa misma noche. Con la llegada de muchos compañeros y compañeras eso se pudo evitar. A la madrugada nos enteramos que la patronal había salido como ratas por el fondo de la fábrica, con la colaboración de la policía desplegada en la puerta de la fábrica.

A primera hora radicamos la denuncia en fiscalía, volvimos a la fábrica y ante la falta de respuesta, las compañeras decidieron ingresar y ocupar la textil.

¿Cómo fue el ingreso a la fábrica?

RG: Con el ingreso a la fábrica, las obreras dieron un paso enorme adelante del que ya no iban a retroceder. Significó un antes y un después. Muchas obreras jamás habían sido parte de una lucha y tenían incluso confianza en la patronal. Rompieron una barrera de cristal, la atravesaron y defendieron lo que era suyo.

Fue un golpe enorme ver toda la fábrica vaciada. El acto más perverso por parte de la patronal. Les quitó las herramientas de trabajo para que las obreras no pudieran trabajar. Las patronales aprenden de la experiencia de otros patrones. Por eso, para evitar que pasara lo de Zanon, lo de cerámica Neuquén o Stefani, la patronal se robó la maquinaria para que no pudieran ponerla a producir.

En ese momento recuerdo que les dije a las obreras. Nos han golpeado durísimo pero desde acá nos tenemos que levantar y podemos hacerlo. Acompañé las primeras asambleas en las que junto a sus abogadas les dijimos que si ellas estaban dispuestas a resistir, contaran con nosotros. Nos pusimos a plena disposición, y obviamente en esta situación de incertidumbre puede haber miedo, prejuicios contra la izquierda, cosas sembradas por la patronal y la burocracia sindical. Pero las compañeras nos dijeron: “vamos a pelear junto a ustedes”.

Acompañarlas como es nuestro método. Nosotros íbamos a aconsejar, tirar propuestas y ponerle el cuerpo incondicionalmente en las medidas que decidan tomar, pero las decisiones eran de la asamblea.

Eso fue lo que sucedió. Las obreras decidieron dar la pelea hasta el final, con nosotros, con nuestras agrupaciones clasistas de estatales, docentes, del Parque Industrial y el resto de las organizaciones, logramos hacer llevar adelante una pelea durísima que impactó muchísimo en toda la comunidad de Neuquén que apoyó firmemente a estas Leonas.

Vos acompañaste la lucha de las obreras como dirigente obrero y referente de la lucha de Zanon. ¿Qué enseñanzas deja la lucha textil a los trabajadores y trabajadoras que hoy pelean por la defensa de sus puestos de trabajo?

La lucha de las obreras textiles puso nuevamente a prueba a nuestra corriente, esencialmente, que tiene una tradición de lucha que no arranca de cero y esto es muy importante para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras. Cada vez que comienza una lucha, la historia no empieza de cero. Hay que nutrirse de las experiencias pasadas, de la tradición y el programa que tenemos los trabajadores y trabajadoras basado en más de 170 años de lucha de clases a nivel internacional y nacional.

Fueron fundamentales los aportes que pudimos hacer desde la experiencia que vivimos en Brukman, con esas obreras textiles en el barrio de Once en Buenos Aires. La lucha de las compañeras me hacía recordar mucho a esas mujeres grandes, que se plantaron en una fábrica y que fueron un punto de referencia nacional para el fenómeno de fábricas recuperadas junto a Zanon en el 2001.

Toda la experiencia que hicimos en Zanon, la volcamos a la Textil y también esa tradición de lucha, de acompañar el proceso siendo parte integral, aportando nuestro programa, que es el programa que aportamos al Frente de Izquierda también.

Pensar en la ocupación y puesta en marcha de una fábrica, no es algo mecánico, se recrea en cada conflicto en forma diferente, pero las bases son las mismas. Tener un programa de independencia de clase. Denunciar que la justicia, la patronal, la policía, el Ministerio de Trabajo y la burocracia sindical, juegan el mismo rol desmoralizador, de ataque y hostigamiento a los trabajadores cuando salen a luchar. Y desarmar los prejuicios que ellos siembran contra los zurdos, contra los obreros de Zanon, contra el PTS, justamente por el temor que le tienen a ese programa, a la fuerza de ese programa hecho carne. La tradición se transmite en cada lucha.

Como diputado provincial del Frente de Izquierda el aporte que hicimos fue abrir las puertas de la Legislatura. Hacer que la voz de las obreras sea escuchada. Fue un paso ofensivo que permitió instalar el conflicto justo en uno de los centros de poder. Eso fue muy importante.

Como dirigente obrero trotskista pude aportar desde mi experiencia. Brukman, Zanon, el proceso de la coordinadora del Alto Valle, ir poniendo en pie organismos al servicio de fortalecer la lucha como lo fueron las multisectoriales que impulsamos para socializar la situación y además comprometer a las organizaciones en acciones concretas. No solamente conducciones antiburocráticas de sindicatos recuperados, sino también el trabajo que se hizo desde la base por parte de la agrupación Negra de Aten, la agrupación Violeta Negra de ATE, la agrupación Bordó Marrón y el movimiento estudiantil. Pusimos en juego todos esos engranajes. Fue recrear la lucha ceramista de años atrás.

Pude aportar, las obreras me lo permitieron y estoy muy agradecido de haber sido invitado a las asambleas de las compañeras, para reflexionar juntos, para darnos fuerza, para discutir táctica y estrategia, para discutir en forma común, respetando las decisiones de la mayoría. Eso dio una fortaleza enorme a la lucha. Se discutía y se resolvía en asamblea, se escuchaban todas las propuestas en reuniones multisectoriales, y definían siempre las obreras.

Jugó un rol destacadísimo la juventud del PTS de Neuquén. Estudiantes secundarios, la universidad, terciarios de Bellas Artes, artistas, que no solamente hacían propuestas y llevaban la lucha a sus lugares de estudio, sino que pusieron el cuerpo durante meses para las guardias mañana, tarde y noche.

Jugó un rol muy importante la organización previa de un sector de las obreras
No, claro, el PTS es una corriente que no arrancó de cero el 31 de enero Neuquén Textil. Somos una corriente que tuvo en Norma Brizuela, un estandarte de lucha contra los despidos, una lucha sindical que perdimos porque la patronal dejó afuera. Pero con Norma la seguimos peleando desde afuera con una gran campaña y ganando pequeñas batallas en la Justicia y ellas siguió siendo un punto de referencia para las obreras textiles. En esa batalla sindical la perdimos pero lo importante fue que Marina Catilao, que es delegada, Noelia, y varias compañeras siguieron ligadas a nuestra corriente, siguieron organizándose y participando de las luchas de los trabajadores y trabajadoras.

Por eso, a pesar de la derrota sindical que habíamos tenido en la textil, esa experiencia previa y haberse mantenido en forma militante, organizadas y en la lucha, fue fundamental a la hora de volver a salir cuando los Huerta vaciaron la fábrica. Ya no estaban solas. No tenían que aprender todo de cero. Tenían ya una experiencia trabajada durante años como minoría, con un pequeño grupo que mantuvieron firmes esas banderas y que lograron empalmar con el resto de las trabajadoras cuando la patronal golpeó en forma brutal.

Las victorias y las derrotas sindicales son coyunturales, son un momento, pero lo importante estratégicamente es la construcción, que las obreras aún en el triunfo o en la derrota, permanezcan organizadas, sigan reflexionando, sigan juntándose junto a otros trabajadores, construyendo agrupaciones clasistas, como en este caso construyendo una corrientes política como la que estamos impulsando desde el PTS con el Movimiento de Agrupaciones Clasistas y un partido revolucionario.
Creo que esa es una de las principales enseñanzas de la lucha textil. Las luchas sindicales se pueden ganar o perder, pero lo que vale en última instancia es la experiencia acumulada y la construcción de una corriente que saque conclusiones y se proponga vencer.

La lucha de las obreras textiles es un gran baluarte por eso. Sirvió para los compañeros de MAM y va a servir como punto de referencia para los compañeros del Parque Industrial, sumándose a esta tradición de lucha que comenzó con Zanon, y que Zanon se nutrió a su vez de muchas luchas anteriores. Creo que eso es lo principal que podemos aprender los trabajadores y trabajadoras en cada experiencia de lucha.

Creo que la lucha de las textiles se ha convertido en patrimonio del conjunto de la clase trabajadora y de nuestra corriente para construir una corriente mucho mayor. Si esta corriente la podemos impulsar en forma muy fuerte en distintos lugares, peleando junto a la juventud, al Pueblo Mapuche, rompiendo y venciendo los prejuicios, sin dudas vamos a estar creando una gran corriente obrera con una perspectiva de independencia de clase, que se proponga luchar hasta el final contra toda opresión y explotación.

Cada lucha que damos los trabajadores y trabajadoras, da continuidad a futuras peleas. Eso es uno de los mejores ejemplos y reseñas y experiencia que nos deja la lucha de las obreras textiles, que para nosotros es un orgullo.








Temas relacionados

Neuquén

Comentarios

DEJAR COMENTARIO