Política

Ramos Mejía: homenaje a Fredi “el colo” García, compañero desaparecido

El sábado 17 durante la colocación de una baldosa en el lugar donde lo “chuparon” se mezcló la historia de varias familias, de un barrio, en una anécdota contada 36 años después, en primera persona.

Lunes 19 de diciembre de 2016 | 08:12

Todos recuperamos una parte de nuestra identidad el sábado por la tarde. El sol de diciembre suele ser cruel, pero ahí desafiándolo estuvimos junto con HIJOS, NIETOS Matanza, APDH Matanza, Amigos y familiares de Alfredo "Colo" García, entre otros. No en cualquier lado, no en cualquier vereda, y ahí emergió la sorpresa y la vida que siempre salen ganando.

Fue colocada una baldosa en su homenaje, allí mismo, donde vivía, donde lo arrancaron, donde lo bajaron por un ascensor que no pudimos usar por más de un año porque quedó destrozado. Pero como la memoria es eterna e inmortal, así como las personas recuperan su identidad, dos árboles ayer también la recuperaron y con ella su sentido, su fin. Dos tilos, que contra la voluntad de los vecinos y de la Municipalidad, en 1982 plantó José "Tito" Salomón, no para decorar superficialmente (mientras el vecindario se concentraba en el campeonato mundial, España `82) sino para perpetuar a través de la vida las combativas existencias de dos compañeros, vecinos, trabajadores, luchadores. Uno de ellos, “el Colo” García. Ayer, estos árboles, anónimos, estos árboles que los niños del edificio ayudamos a plantar, que no medían más de un metro y medio (ni los árboles, ni nosotros, los niños), cobraron identidad.

Pude contar después de 36 años una historia que hasta hoy no había sido más que una anécdota familiar, un homenaje silencioso, un gesto altruista de mi padre, que para esa época y perdido en el miedo de que mi hermano fuera convocado a Malvinas, igual se animó a hacer. Ayer homenajeamos al Colo, pero una parte de mi corazón homenajeó a mi gran padre, a mi valiente padre, que creyó en la perpetuidad de la vida en todas sus formas. Cuyo grito silencioso que se escuchaba a la sombra de los tilos durante tantos años de indiferencia de la sociedad y del Estado, ayer seguramente al grito de "30000 compañeros detenidos desaparecidos" hubiera gritado presente!!.

No importa, allí estuvimos su nieta y yo para que su voz atravesara nuestras gargantas y él también estuviera presente, abrazándonos, con el puño en alto. Desde ayer 17 de diciembre, el tilo del Colo García tiene a sus pies la baldoza que lo recupera y reivindica.

Ayer, José Salomón estuvo con todos nosotros, en mi sangre, en mi voz, en mi emoción y en mi enorme orgullo de haber sido su hija. 30000 compañeros detenidos desaparecidos presentes, ahora y siempre.







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