Economía

BRASIL

Radiografía de la recesión en Brasil

Si bien la economía de Brasil fue atravesando cuatro años de desaceleración, hace menos de una semana ya se habla oficialmente de la mayor recesión en décadas. Esta situación preocupa a muchos socios regionales como la Argentina, que ve golpeada la industria automotriz.

Guadalupe Bravo

Economista | @GuadaaBravo

Jueves 3 de septiembre de 2015 | Edición del día

El gobierno liderado por Dilma Rousseff (economista y politóloga), atraviesa el peor momento desde su asunción en enero de 2011. Con una popularidad en picada pasó de un 70% de aceptación -en su mejor momento- a un 8%.actual, la marcha del 16 de agosto que clamaba “Fuera Dilma” envalentonada por la oposición conservadora paulista; y los escándalos de corrupción en Petrobras que envuelven al PT. Su economía, la mayor de América Latina no está mucho mejor y ha entrado hace pocos días en recesión.

Desde el FMI revisaron a la baja sus perspectivas de crecimiento económico para América Latina 2015, una de las regiones más afectadas por la caída del precio mundial de los commodities; que solo crecerá 0.5 por ciento.

El PIB de la mayor economía de la región, que cuenta con 202 millones de habitantes, fue según datos del Banco Mundial de 2,346 billones de dólares en 2014. Para este año el Banco Central publicó a través de un boletín oficial que la contracción del PBI será de 2,26%, y para 2016 se prevé una baja de 0,4 por ciento. De esta forma se alcanza un quinto año consecutivo de desaceleración, y una recesión tan extensa que no sucedía desde 1930, según declaró Alex Agostini, economista jefe de la agencia de calificación brasileña Austin Rating.

Algunos problemas estructurales

El segundo mandato de Dilma comenzó signado por los “desafíos económicos” a resolver. La economía del país arrastraba muchos frentes de batalla abiertos y deudas pendientes. Dando cuanta de esta situación, Dilma anunciaba el ajuste en una cadena de tv: “Vamos a hacer los deberes de casa, controlar la inflación y poner límites fiscales. Vamos a reducir gastos. Vamos a mirar a todas partes con lupa y ver lo que puede ser cortado y reducido. Tenemos que hacer un ajuste en varias cosas”

Para encargarse de que sean implementados, nombró como Ministro de Finanzas a Joaquim Levy, reconocido economista ortodoxo, estudió en la Universidad de Chicago. Esta sorpresa para muchos, hasta generó que su rival en las elecciones- Aécio Neves- dijera al respecto: “Es como poner al jefe de la CIA a controlar la KGB”.

Aunque la comparación pueda ser algo imprecisa o exagerada, lo cierto es que el Gobierno aprobó un ajuste presupuestario de 69.900 millones de reales (22.300 millones de dólares) con el fin de sanear y fortalecer las finanzas públicas. Además el
Banco Central de Brasil volvió a elevar (por sexta vez en 2015) la tasa de interés pasando del 13,25 al 13,75%, intentando combatir la inflación que ha traspasado el techo previsto en 6,5% para 2015, alcanzando un 9 por ciento interanual.

También ha diseñado un programa de estímulos monetarios, inyectando un total de 60.000 millones de dólares hasta final de año. Y existieron aumentos del 3 por ciento sobre el precio del combustible, medida exigida por el establishment.

La inflación que superando todo perspectiva cerrará el año en un 9 por ciento, continúa siendo un problema estructural de Brasil. Otro factor importante, que se relaciona, es el desempleo que en el mes de mayo arribó al 6,7%, su mayor nivel desde el año 2010. De acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), Brasil terminó el 2014 con una desocupación del 4,8%. Es decir, en 2015 Brasil suma 454.000 trabajadores desempleados más, a los 1,6 millones de 2014.

Devaluación

La devaluación del real, la mayor desde diciembre de 2012, lleva un acumulado de 38,71 por ciento en este año, alzando la relación de 3,70 reales por dólar. Frente a esta situación, el Ministro de Finanzas Levy, admitió el martes que con respecto a la economía "la casa no está en orden" y que debe recuperarse la confianza "para no ver disparar al dólar".

Muchos analistas indican que el aumento del dólar se produce en vísperas de la presentación de un proyecto de presupuesto para 2016 que prevé un déficit de más de 30.000 millones de reales (8.108 millones de dólares al cambio actual) y un mercado financiero preocupado por la posibilidad de que el país pierda la calificación de "investment grade" antes de fin de año.

Ante la necesidad de obtener recursos en medio de una recesión económica, desde el gobierno pretenden aplicar algunas medidas complementarias, hasta el momento se anunció que desde el 10 de diciembre se aplicará el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI). El mismo alcanzará diferentes bebidas alcohólicas nacionales e importadas, con lo que podrían verse afectadas las exportaciones de vinos argentinos
La Argentina es el segundo exportador de vinos al Brasil, se espera que el impuesto genere una recaudación extra de 1.000 millones de reales (aproximadamente 270 millones de dólares) el próximo año.

¿Dilma avanzará sobre el gasto social?

La prolongada recesión de Brasil, que mantiene alertas a países como Argentina que de nuevo comienza a ver afectada la producción en el sector automotriz por la caída en la demanda brasilera; genera opiniones no tan optimistas.

Desde el FMI, nuevamente recomiendan que:”la aplicación de reformas estructurales —especialmente una integración comercial más profunda— y la focalización del gasto público en infraestructura fomentarían la productividad, fortaleciendo así el crecimiento potencial. Análogamente, la mejora de los saldos fiscales aseguraría la sostenibilidad de la deuda a largo plazo…”

El problema de Brasil y de Dilma, no son meramente de condiciones macroeconómicas desfavorables, ni de variables económicas negativas, son políticos.

La base que voto a Dilma, apoya lo programas sociales del gobierno pero no así sus medidas de ajuste.

En los últimos cuatro gobiernos del PT, mientras duro el crecimiento económico, surgió un fenómeno social llamado la clase C que abarca a unos 40 millones (2014) de personas que consiguieron salir de la pobreza. Son los hijos de esas familias de trabajadores de más bajo nivel profesional y en muchos casos analfabetos. .Estos jóvenes estudian para ascender socialmente. Según un estudio realizado por Data Popular sobre esos 23 millones de jóvenes entre 18 y 30 años que ganan hasta 1.020 reales (unos 430 dólares) y representan el 55% de los brasileños de esa edad.
La juventud además protagonizó marchas en rechazo al gasto de sumas obscenas de dinero que destinó el gobierno para realizar al mundial de futbol 2014. Allí surgieron jóvenes de los sectores populares en las calles, como los “Tarifa cero” que pedían anular el aumento de colectivo.

Por otro lado, el programa Bolsa de Familia implementado desde 2003, es señalado como el mayor programa de transferencia de ingresos de Brasil debido a la cantidad de familias atendidas, que en 2012 llegaba a las 13.394.893. Y el presupuesto destinado hasta abril de 2012 fue de 6.307.630.009 reales (3,1 billones de dólares).

Las perspectivas de crecimiento global no son buenas, Brasil está en una encerrona complicada, pero Dilma viene dando muchas señales que confirman su decisión para ajustar lo que haga falta. Un ajuste al gasto social, además de las medidas que afectan al bolsillo de los asalariados (devaluación, desempleo, suba de tarifas); pondrá de nuevo en evidencia la desigualdad que el PT intentó maquillar. La juventud de Brasil dio pequeñas muestras de su disposición a decir NO al tarifazo y al ajuste.







Temas relacionados

Brasil NO USAR   /    Industria automotriz   /    Economía Internacional   /    Internacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO