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TEXTILES

“Quisieron sacar a la manzana podrida”

El gremio textil se caracteriza por tener un alto porcentaje de trabajo en negro y de nula democracia sindical, incluso de reducción a la servidumbre como lo mostró crudamente el incendio del taller Luis Viale en 2006 que se cobró la vida de trabajadores inmigrantes y menores. María Ugarte y Eduardo Toro son protagonistas de una larga lucha que dejará un precedente para el rubro. Rodeados de solidaridad reingresan a la textil de medias Elemento luego de haber sido despedidos por organizarse. La Izquierda Diario, los entrevista.

Sábado 3 de enero de 2015 | Edición del día

¿Cuál era la situación en Elemento previo a sus despidos?

María: Había mucha presión en el trabajo, una explotación terrible. No te daban permiso para ir al médico porque te tomaban como una falta, en la producción te exigían mucho y a raíz de todo esto una compañera que ya no soportó más la presión tomó la decisión de prenderse fuego. Ese día tratamos de unirnos todos los trabajadores y hacer que lo que le pasó a la compañera no pase desapercibido aunque la patronal quería tapar todo. Además pedimos las 8hs porque trabajábamos 12hs. Así comenzó el conflicto con la patronal. No había experiencia de organización.

Eduardo: Todo el enojo venía con preguntas y repreguntas en las cabezas de los compañeros de porqué trabajábamos en esas condiciones. Pero cuando paso lo de la compañera eso explotó todo en general. La bronca de los compañeros expresaba todo lo que venía pasando antes también. Había un descontento generalizado y estábamos empezando con la organización. No nos dábamos cuenta que teníamos el poder para hacerlo. Hicimos una peña solidaria para la compañera y también para festejar haber conquistado las 48 hs de trabajo semanales y no trabajar los sábados donde fue la mayoría de los trabajadores demostrando que necesitábamos estar unidos. El sindicato recién apareció con lo que le pasó a la compañera, fue la primera vez que los veía en la fábrica.

Hay un alto porcentaje de trabajadoras mujeres e inmigrantes….

M: Es que necesitamos trabajar y nos vemos obligadas a ser explotadas así. Yo trabajé 12 años y no tenía ni la obra social para mis hijos y tuve que soportar mucha discriminación. Somos madres y padres a la vez. Y mientras pasaban los años, veía lo que pasábamos las mujeres: abortos, por ejemplo en mi caso, mi hija murió a los 17 años porque no me dieron permiso para llevarla al hospital y también tuve un aborto en la fábrica. Se sentía una desesperación en vernos como esclavos que aunque no teníamos las cadenas las sentíamos. Yo tenía mis hijos, y muchas chicas son madres solteras. Y comencé a pensar que podría haber un cambio.

¿Cómo es que los despiden?

M: En mi caso, como vio la patronal que yo estaba metida en la organización, ellos quisieron sacar a la manzana podrida para que no se contagie a los demás. Me llamaron y en la oficina me dijeron que les cagué la empresa y que tenía que firmar la renuncia y yo no quise. Me dijo que era estafadora del estado y que me podía denunciar y deportar a Bolivia.

E: Cuando despiden a María, con compañeros que ya nos veníamos reuniendo y veíamos que era una prueba de que los compañeros debíamos defendernos entre nosotros. Era el primer ataque que antes no se había largado tan de frente. Hablamos de que era necesario defenderla y demostrar que seguíamos unidos, y cuando planeamos hacer la acción en ese momento me despiden a mí. Nos consideraban que éramos unos de los referentes y nos despiden a nosotros pensando que con eso sacaban todo tipo de organización.

¿Cómo es que se acercan al PTS?

M: Por ejemplo para mí fue una gran experiencia porque al principio yo no podía confiar mucho en el partido porque siempre sentí que todos quieren usarte pero me arriesgué porque además no tenía mucho por perder. Lo hice no solo por Elemento sin por todo el rubro textil que son muchos además los extranjeros que trabajan en este sector que nos sentimos como sin herramientas para defendernos. Nunca había visto que un partido defendiera así a los trabajadores, incluso dándote el valor para seguir adelante. Porque si no tenés ese apoyo te caes. Me ayudó a pensar y son trabajadores que te animan. Cuando hay trabajadores luchadores que te dicen que sigas eso te da moral y vas por todo.

E: Yo en el medio del conflicto venía haciendo una experiencia con el PTS que me ayudó a ordenar las ideas y sus experiencias previas. Ver la forma de como unirnos y organizarnos pero menos improvisado. Y sentí mucha contención porque es necesario para retomar fuerzas. Conocer el CeProDH, los abogados y el conjunto de los trabajadores y estudiantes que están militando. Me fortaleció mucho hacer la experiencia con el partido y ver que no es la única tarea organizarnos en las fábricas sino también construir una herramienta para acabar con el sistema capitalista y tener una sociedad sin explotados y explotadores.

M: Al principio conocí a Pan y Rosas y fui a los Encuentros Nacionales de Mujeres. Yo realmente no entendía que se podía combatir el machismo y el racismo. Aprendí eso. Aprendí a respetar a mujeres trans o hombres trans. Para mí fue una sorpresa. Desde mis padres era un delito abortar. Llegué a comprender que es un derecho, yo me preguntaba por qué si tantas veces las ricas lo hacen y no corren riesgo por qué no hay derecho para las pobres. Comprendí eso y vi lo injusto y que es una necesidad. El tema de los piquetes yo no lo entendía para mí era malo pero cuando empecé a tener la primera experiencia primero me daba vergüenza pero entendí que era una forma de lograr salir un poco más.

¿Cómo fue la experiencia con el sindicato y los gobiernos?

M: Pensaba que el sindicato era para el trabajador pero acá era una mentira. Es necesario ver la burocracia y la complicidad con la patronal para entender todo. Ver la realidad porque muchas veces somos engañados. Y los gobiernos también son cómplices del sindicato. Hemos visto muchos trabajadores en esta lucha, su valentía y sus logros y para mi esa es la verdad y el apoyo.

E: Creo que la organización tiene que estar planteada así con independencia. El triunfo de Lear, la lucha tan dura es una gran experiencia para todos los trabajadores y si hay más organización con independencia podremos apoyarnos entre nosotros, los trabajadores que perseguimos nuestros propios intereses.

¿Cómo se logra su reincorporación?

M: Buscamos apoyo por todos lados y solo con el fondo de lucha pudimos subsistir. Estamos muy agradecidos a todos los que nos dieron su apoyo. La dieta de los diputados del PTS-FIT fue un gran aporte. Realizamos incluso una conferencia de prensa en el Congreso de la Nación junto al Diputado Nicolás Del Caño y el CELS, apoyado por diversas organizaciones. También estuvieron los trabajadores de la textil Mariel Bolo que para ese entonces estaban acampando en la puerta de su fábrica que había sido cerrada de un día para el otro.

E: La patronal se negaba de cumplir con los fallos de la justicia y la medida cautelar que planteaba nuestro reingreso. Luego de 15 meses de resistir y difundir nuestra lucha, el 15 de diciembre se logró nuestra efectiva reincorporación. El ingreso fue muy emotivo para todos y lo sigue siendo.

¿Por qué quisieron volver?

M: Realmente creo que esta realidad tan difícil que vivimos se podría cambiar. Y ese fue mi propósito que yo quiero y es por eso me decidí volver. Por ahí lo más fácil hubiese sido agarrar plata e irme pero no es así porque hay mucha gente que sigue en pésimas condiciones y esta lucha es importante. Y si empezamos a hacer nuestro aporte, poner nuestro grano de arena.

E: El retorno era demostrar y cerrar la idea que teníamos. Esa desmoralización que imponía la patronal había que quebrarla. Si bien, se consiguieron cosas pero en definitiva nosotros estábamos afuera y tenía que cerrar la lucha. Sino quedaba como que podían maltratar y despedir sin costos. La vuelta es un desafío enorme, y ahora se abre una nueva etapa.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

E: Este año nos espera un gran desafío porque el hecho de volver no es que concluye todo ahí sino que empiece una nueva etapa. Queda mucho por hacer, cerrar el brote de conciencia que tuvimos entre todos para fortalecernos para futuras tareas que tengamos. La industria textil es un gran desafío y la agrupación textil Cosiendo Conciencia que impulsa el PTS buscará estar a la altura.
M: Nuestro triunfo hace que otros compañeros de otras fábricas del rubro textil, uno de los más explotado, tomen nota de que no es todo bajar la cabeza. Puede darles valor y fuerzas y ese es el deseo mío.







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