Cultura

A 45 AÑOS

¿Quién fue Cámpora?

En marzo de 1973, después de 17 años de proscripción, el peronismo volvía a ganar las elecciones, pero no fue Perón sino Cámpora el nuevo presidente.

Alicia Rojo

Historiadora UBA

Jueves 15 de marzo de 2018 | Edición del día

El acto en homenaje al triunfo de Héctor Cámpora en las elecciones presidenciales de 1973 quiso ser el escenario para impulsar la unidad dentro del peronismo. Bajo el eslogan “Perón nos une” y con las imágenes del peronismo histórico en la pantalla a través de la película de Leonardo Favio, se juntaron diversas expresiones del movimiento, incluidos el burócrata sindical Hugo Moyano, dirigentes del kirchnerismo y representantes de la corriente juvenil que adoptó el nombre del presidente peronista que ganó las elecciones un 11 de marzo hace 45 años, La Cámpora.

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¿Por qué la candidatura de Cámpora?

El ascenso obrero y popular comenzado en mayo de 1969 con el Cordobazo -con el posterior desarrollo de las movilizaciones populares y el surgimiento de sindicatos combativos y clasistas- convenció a las clases dominantes de la necesidad de buscar una vía de contener la insurgencia obrera que ya no podía ser contenida por la dictadura militar(1). Cada vez más el peronismo irá apareciendo como la carta que le quedaba por jugar a la burguesía para contener a las masas trabajadoras, y la salida electoral será la vía a seguir.

El general Lanusse fue el encargado de diseñar la política que permitiera incorporar al peronismo en una compleja operación política que culminó en el Gran Acuerdo Nacional que se establecía sobre la base de la legalización del partido peronista y la apertura electoral.

Junto con esta política el gobierno recurrió a la represión para doblegar la movilización social.

Avanzando en las negociaciones hacia las elecciones, el odontólogo Héctor Cámpora fue designado delegado de Perón, pero será el general quien estará detrás de la constitución del FREJULI(2), el frente con el que el peronismo competiría en las elecciones. Es que se levantaba la proscripción del peronismo, pero no la de Perón, que no podría presentarse a elecciones.

El delegado Cámpora será finalmente quien se transformará en el candidato.

El “Tío” lo llamó la juventud peronista. La agrupación kirchnerista que retoma su nombre lo explica así: “Cámpora convoca a la juventud como ningún otro dirigente histórico del peronismo lo hizo. Empieza a conocer a los pibes y pibas de la izquierda peronista. Si el Viejo era Perón, ellos concluyen que Cámpora es el Tío. La analogía es perfecta: el Tío es ese hermano de papá, el que viene el fin de semana a comerse un asadito en casa. Con él podemos hablar sin tapujos, nos saca de algún apuro, nos da algún que otro consejo. El Tío.” (http://www.lacampora.org/)

Cámpora resultaba un buen candidato para reunir y encauzar las expectativas, sobre todo, de los sectores más combativos del movimiento peronista en especial su juventud. A la vez, el “Tío” guardaría con Perón la lealtad necesaria para resignar el poder poco después de asumirlo y darle cabida al “Viejo”. A su vuelta Perón desplazaría a los sectores juveniles y combativos de su movimiento, dejaría el camino libre a la derecha, fortalecería a la burocracia sindical, organizaría la represión de la vanguardia. Un plan para desactivar el proceso revolucionario abierto en el 69.

Cámpora da comienzo al tercer gobierno peronista

Sin embargo, si la clave del desvío del ascenso de los 70 fueron las expectativas de las masas en el retorno de Perón, estas expectativas motorizaron una serie de luchas que darán lugar al fortalecimiento de la vanguardia obrera, al crecimiento del peso de las corrientes de izquierda en el proletariado y a un importante proceso de experiencia de la clase obrera con el peronismo en el poder.

Foto 2

El 25 de mayo de 1973 asumió el gobierno de Cámpora. Su asunción fue acompañada por decenas de miles de trabajadores. Ese día 40.000 manifestantes se dirigieron al Penal de Villa Devoto para exigir la inmediata libertad de todos los presos políticos y asegurarse su liberación, sin esperar la sanción de la ley de amnistía. Cámpora debió decretar esa misma noche el indulto a todos los presos políticos. Fue el “Devotazo”, la primera movilización durante el gobierno peronista.

En junio el gobierno firmó con la CGT y la CGE, la central empresarial, un acuerdo conocido como Pacto Social que establecía el congelamiento salarial por dos años, el congelamiento de precios y la supresión de las negociaciones colectivas. Era un intento de alcanzar la “paz social” que permitiera restablecer mínimas condiciones de dominación para la burguesía.

El 20 de junio Perón regresaba al país(3). Al día siguiente, decía por televisión: “Es preciso volver a lo que fue en su hora el apotegma de nuestra creación: de casa al trabajo y del trabajo a casa, porque sólo el trabajo podrá redimirnos de los desatinos pasados”. Sin embargo, ya los propios trabajadores estaban demostrando que los “apotegmas” peronistas habían sido resignificados en su conciencia por años de lucha en defensa de sus conquistas(4).

Efectivamente, la asunción del gobierno peronista no implicó un descenso de la conflictividad, aunque ahora las luchas estaban alentadas por las ilusiones y las expectativas de los trabajadores en el peronismo. Estas expectativas abrieron una etapa caracterizada por un aumento de los conflictos sindicales en las principales fábricas del conurbano bonaerense: se dio así una oleada de luchas por recuperar el terreno perdido en los años previos con huelgas y ocupaciones de lugares de trabajo y de universidades. Con la CGT inmersa en el Pacto Social, este proceso se dio contra la burocracia sindical, fueron las “rebeliones antiburocráticas”.

Pese a la política de conciliación nacional de Cámpora, la situación amenazaba con derrumbar el andamiaje del Pacto Social; y cumplido el papel de la izquierda del movimiento peronista en el engaño a las masas, un golpe de la derecha del movimiento obligará a la renuncia de Cámpora en julio de 1973. Lastiri, presidente de la cámara de diputados asumió interinamente el gobierno y se convocó a nuevas elecciones. La fórmula Perón-Perón (con la esposa del líder, Isabel, como vicepresidente) triunfó ampliamente.

Llamativamente, este definitorio y complejo momento es explicado en un breve párrafo por la agrupación La Cámpora: “Su cercanía con la juventud lo enfrenta con la derecha del movimiento y los sectores más reaccionarios de la Argentina. En julio de 1973 da un paso al costado. Fue nombrado por Perón embajador en México.” ¿Cuál fue el rol de Perón en este proceso? Ni una palabra. Pero este rol es rápidamente cumplido por el "Viejo" en el gobierno.

Perón reafirmó el Pacto Social, manteniendo el congelamiento salarial, los aumentos sólo podían ser decididos por el gobierno y según la productividad del trabajo. Por otro lado, reafirmó la colaboración de la burocracia sindical y profundizó la represión a la vanguardia con el impulso a la Triple A, como antesala, en pleno gobierno peronista, de la represión desatada por la dictadura que sobrevendría poco tiempo después.

Sabemos, sin embargo, que las luchas y la organización se mantuvieron y con la muerte de Perón en julio de 1974 y la asunción de Isabel se agudizaron las contradicciones y el ascenso obrero y popular pegó un salto. Y que fue la dictadura militar la que derrotó con sangre aquél ensayo revolucionario que comenzó con el Cordobazo(5) tras el fracaso del peronismo y de su rol de contención de la movilización y represión a la vanguardia. Papel que La Cámpora actual, mientras recuerda la asunción del "Tío" y se suma a los intentos de unidad con lo más rancio del justicialismo, prefiere ocultar.

Notas:

1. Ver Ruth Werner y Facundo Aguirre, Insurgencia obrera en la Argentina, 1969-1976, Ediciones IPS.
2. Frente Justicialista de Liberación Nacional. Los aliados del justicialismo eran: el Movimiento de Integración y Desarrollo, el Partido Popular Cristiano, el Movimiento Socialista para la Liberación Nacional y el Partido Conservador Popular.
3. Una multitud lo espera en Ezeiza, pero Perón no se presentará ante ella. En cambio, la llegada de Perón será el escenario del feroz ataque de la derecha peronista contra la izquierda del movimiento.
4. Ver sobre las luchas de la Resistencia tras la caída del gobierno peronista Cien años de Historia obrera 1870-1969.
5. Ver Insurgencia Obrera…, op. cit.







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