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TUCUMÁN

Quién es Humberto David Gómez, el empresario que dejó en la calle a 100 familias

El lunes cien trabajadores de Transporte Gómez se enteraron por un cartel que cerraba su lugar de trabajo.

Jueves 13 de julio | Edición del día

Este último Lunes, Humberto David Gómez el propietario de la firma Transporte Gómez ha decidido cerrar la planta sin aviso previo ni respuestas a los 100 trabajadores que llegaron el Lunes y se encontraron con la planta cerrada, custodiada por la policía provincial y el grupo CERO y también vaciada desde el Domingo. Gómez cerró el mismo día la sucursal de Buenos Aires, dejando decenas de familias en la calle. Humberto Gómez es también propietario de la empresa Estación Porto SRL, sociedad que tiene por objeto la administración de estaciones de servicio. Y aún sigue registrado como autónomo, encuadre con el que accedió en 2009 a la bonificación del impuesto a los ingresos brutos por parte de la Dirección de Rentas de la provincia.

Desde que comenzaron las medidas de fuerza la patronal colgó en la pared de la empresa un cartel con la amenazante leyenda “se vende”, la última medida que se había realizado previa al cierre fue un paro por blanqueo laboral de casi el 40% de la planta que se encontraba en negro. Es por esto que los trabajadores denuncian que son despidos discriminatorios contra la organización de los trabajadores dentro de la planta.

La firma aún no presentó ningún fundamento para el cierre de la planta ni la prueba de que la empresa esté en quiebra, algo que sonaría increíble ya que la empresa venía teniendo ganancias millonarias, transportando mercadería y materiales de construcción desde Tucumán, hacia Buenos Aires, Chaco y Salta, abriendo en el último tiempo una nueva sucursal en Rosario, abasteciendo supermercados y cientos de almacenes, prestando servicios en el Aeropuerto y en las obras públicas de pavimentación de la provincia, negocios, a sabiendas de todo público, millonarios para las empresas que se vinculan y crecen exponencialmente con el negocio de la obra pública en Tucumán.

Según la página web oficial de la empresa, Gómez comenzó a amasar su fortuna a partir de la “humilde” compra de un camión con el que “prestó servicios 25 años”, la realidad es que hoy tiene muchos más camiones a cargo. Luego se asoció con la empresa que es hoy su principal cliente, Molinos Río de la Plata, empresa productora del 23% de los alimentos que consumen los argentinos, dueña de las marcas Luchetti, Mattarazzo, Granja del Sol, Canale, Favorita, Cocinero, Blancaflor, entre otras, y que en 2016 solamente obtuvo una ganancia total de US$ 2620,4 (dos mil seiscientos veinte millones de dólares). Desde 1999 el Perez Companc Family Group adquierió el control accionario de Molinos Río de la Plata S.A. Es decir, Gómez trabaja para Perez Companc, que también tiene ex Kraft-Mondelez y cientos de marcas más.

Por lo tanto, Transporte Gómez se encarga de que todos estos productos lleguen a Salta y Tucumán, el negocio cierra muy bien para Humberto Gómez, pero no para los trabajadores que sólo en la central de Tucumán están más de la mitad de la planta en negro, sin beneficios laborales ni obra social, cobrando un mínimo de 8 mil pesos las 8 horas.

Humberto Gómez, también es propietario de una mansión en la zona de Yerba Buena, calle Las Huiguerita N° 75, el terreno abarca la totalidad de seis manzanas y la familia Gómez no se guarda de ostentar su riqueza. Riquezas que generan a partir de explotación de cientos de trabajadores. Los empresarios viven así en el país que está por llegar al 11% de desocupación.

Los trabajadores de la planta central también denuncian las condiciones en las que trabajan, la higiene de los baños y los depósitos. “Las ratas viven donde se depositan los alimentos que luego repartimos”, cuentan. La empresa, además, tira los alimentos que no logra vender, el mismo día del vaciamiento, tiraron la mercadería que había para evitar que los trabajadores se la adueñaran en caso de una posible toma del establecimiento.

Los trabajadores de Transporte Gómez son más 100, pero no son sólo ellos los que se quedaron en la calle, detrás de ellos hay familias. El Gobierno no emitió opinión sobre la situación, los medios oficiales de la provincia están creando un cerco mediático alrededor del caso. Los trabajadores están luchando desde el primer momento para que se reabra la planta y por la reincorporación de sus puestos de trabajo, eso es lo que reclaman los trabajadores, quieren continuar trabajando. Por eso mantienen el acampe frente a la planta, y los bloqueos de los depósitos y estacionamientos privados donde Gómez ha escondido la mercadería y los camiones.

Transporte Gómez no está en quiebra, está persiguiendo trabajadores que se organizan para estar en blanco, tener obra social y un salario digno. En la provincia de Manzur y el país de Macri, los empresarios pueden cerrar fábricas sin previo aviso, dejar miles de familias en la calle, como lo hace hoy la patronal de PepsiCo en Florida, pero los trabajadores van a resistir. Hay que rodear de solidaridad esta lucha contra el cierre de Transporte Gómez y la de todos los y las trabajadoras que están luchando contra los despidos para que triunfen.






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