INTERNACIONAL

¿Qué tenemos que aprender de la lucha de Pepsico?

Ya van más de 15 días desde que los trabajadores de Pespsico iniciaron una fuerte lucha recuperar sus puestos de trabajo, lucha que es contra la patronal, la burocracia y el gobierno.

Viernes 7 de julio

No es menor: la empresa de snacks y bebidas, que durante el primer trimestre de este año alcanzo ganancias millonarias por sobre un 40% en comparación al año pasado a la misma fecha, deja en la calle a más de 600 trabajadores a través de un papel que pego en la entrada de la fábrica. El papel les decía que la fábrica no funcionaría más por diversos motivos y uno de ellos era el económico, siendo que durante el 2016 facturaron más de 20 mil millones de dólares.

Es por este motivo que las y los trabajadores, con la comisión interna a la cabeza y tras tener una asamblea el mismo día que se enteraron de sus despidos en las puertas de la fábrica, decidieron iniciar la lucha por el reintegro a sus puestos de trabajo, con un plan de lucha y una campaña de solidaridad que hoy ha alcanzado a miles de personas y ha llegado a varios países.

¿Qué tenemos que aprender de la lucha de Pepsico?

Debemos partir que la lucha de Pepsico no se inició aquí, si no que fue tras la crisis económica que se vivió en argentina en 2001, en donde se dieron batallas importantes por sacar a la burocracia sindical de las comisiones internas en el marco de una lucha por mejorar las condiciones laborales de hombres y mujeres, que en ese entonces tenían jornadas de más de 15 horas de trabajo, no contaban con medidas de seguridad y muchas trabajadoras y trabajadores sufrían enfermedades físicas por la carga laboral. Incluso dos de sus dirigentes que en ese entonces encabezaban y daban la batalla contra la burocracia, fueron despedidos y por motivos de una lucha extensa, fueron re integrados.

Aquí ya tenemos algunas cosas importantes que resaltar y que no debemos dejar pasar, una es que es necesario enfrentar a la burocracia al interior de los sindicatos, comisiones internas, centrales, con el objetivo de desplazarlos y fortalecer los organismos de los trabajadores. Otra cosas es que la reincorporación de los dos dirigentes, es un golpe de energía importante a la moral de los trabajadores, que ven que no pueden ser sacados de sus puestos de trabajo así como así y que pueden organizarse para enfrentar los ataques de los patrones y la burocracia.

Es en base a estas batallas y otras más que se continuaron dando a lo largo de los años, por mejorar las condiciones de trabajo y vida, que hoy se encuentran dando esta nueva batalla y en donde confían en sus propias fuerzas para enfrentar a la patronal. Y de esta lucha que se encuentra en desarrollo, que ha alcanzado apoyo internacional y gran cobertura local también tenemos muchas lecciones que sacar.

Las y los trabajadores hoy utilizan los métodos combativos de la clase obrera para enfrentar a la patronal y al gobierno, cortes de rutas, cierre de los accesos, concentraciones de cientos de trabajadores. Pero esto de la mano con una campaña nacional e internacional de solidaridad, que ha llegado incluso a Alemania en donde han enviado todo el apoyo a la lucha de Pepsico, en donde han despegado toda su creatividad, con compañas virtuales, de videos, fotos, afiches y muchas otras iniciativas.

Esto acompañado de una lucha férrea contra la burocracia, denunciándola y exigiéndole. Ya las direcciones del gremio de la alimentación, encabezado por Rodolfo Daer, han salido a decir que no se puede enfrentar a una multinacional como Pepsico, que se debe pedir una buena indemnización y que si los trabajadores se fueran a paro cada vez que hay despidos no trabajarían nunca. A esto las y los trabajadores han respondido diciendo que los trabajadores tiene la fuerza para enfrentar a la multinacional, que ellos no quieren una buena indemnización si no que la reincorporación en sus puestos de trabajo y con respecto a lo último la verdad es que solo demuestra del lado que esta este dirigente que lleva más de 20 años sin trabajar.

En este marco se denuncia a la burocracia y a Daer, pero también se les exige que llamen a un paro nacional, que organicen a los trabajadores de la alimentación y también que los aportes de los trabajadores para el gremio, sean entregados a la lucha de Pepsico para poder sostener la movilización y tener un fondo de huelga que les permita alimentar a sus familias.

Y también se denuncia los intereses de la patronal, que lo que hoy busca es precarizar aún más las condiciones de trabajo y retroceder lo que los trabajadores han ganado legítimamente. Hoy cierran la fábrica, para luego reabrirla y poder subcontratar para poner a producir, ósea reducir costos para aumentar aún más sus ganancias y no les importa nada que 600 familias queden en las calles. Es por esto que también se denuncia a los patrones y al gobierno que no hace nada y legitima las decisiones de la empresa.

Hoy las y los trabajadores de Pepsico siguen en pie de lucha, organizando su plan de lucha y dando una batalla férrea contra la patronal y la burocracia. Porque no quieren y no queremos más familias en la calle, porque sabemos que nuestras vidas valen más que sus ganancias.

¡A solidaridad con la lucha de las y los trabajadores de Pepsico!






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