Mundo Obrero

TUCUMÁN

Que se declare la emergencia laboral en la provincia

El Frente de Izquierda presenta un proyecto de ley de emergencia laboral para frenar los despidos y suspensiones, terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres, y garantizar temporada mínima, salario básico igual a la canasta familiar, y jornada reducida para los temporarios.

Martes 8 de agosto | Edición del día

En nuestra provincia la campaña electoral se desarrolla con la particularidad de que las dos fuerzas mayoritarias son al mismo tiempo oficialismo y oposición. Por el lado del PJ, oficialismo provincial y oposición nacional, Manzur y Jaldo prometen ponerle un freno al ajuste de Macri después de que su bloque le votara todas las leyes a un gobierno PRO que tiene minoría parlamentaria. Este ajuste estaría provocando estragos en todo el país menos en Tucumán, “la única provincia en la que creció el empleo”, como festeja Jaldo en sus spots de campaña.

Por el lado de Cambiemos, oficialismo nacional y oposición en la provincia, el titular del fracasado Plan Belgrano, José Cano, vuelve con las mismas promesas de campaña que hace dos años y le echa la culpa la administración provincial por no llevar adelante el plan de obras públicas para evitar las inundaciones que todos los años afectan a miles de familias.

Ambas fuerzas saben que no tienen mucho que ofrecer en un contexto económico en el que las patronales se han abroquelado para exigir el fin de la “grieta”, es decir, una coalición de las fuerzas políticas mayoritarias para profundizar después de octubre el ajuste que empezó contra el pueblo trabajador.

Por esa razón de la precarización laboral que afecta a la inmensa mayoría de los trabajadores no habla ninguno de estos partidos y el PJ esperó a ser oposición para votar a favor de una ley antidespidos –que Macri vetó– pero se negó a implementarla en las provincias donde gobierna.

Sólo el Frente de Izquierda se propone enfrentar a los capitalistas con la fuerza de los trabajadores, las mujeres, y la juventud. Y es por eso que presentamos un proyecto de ley de emergencia laboral para frenar los despidos y suspensiones, terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres, y garantizar una temporada mínima con un salario fijo igual a la canasta familiar y jornada reducida para los trabajadores temporarios de la agroindustria.

Reservorio de mano de obra barata

Quienes vienen gobernado la provincia desde hace varias décadas ofrecen a los empresarios que quieran invertir un verdadero reservorio de mano de obra barata. Nuestra provincia tiene el record de trabajo en negro, los salarios en blanco más bajos del país, y un régimen de trabajo temporario y ultra precarizado en las dos actividades industriales más importantes.

En ese marco, el ajuste al bolsillo de los trabajadores viene acompañado de un aumento constante de los despidos y suspensiones y de un notable agravamiento de las condiciones de trabajo, aumento de los ritmos de producción y la extensión de la jornada laboral.

Que la jornada laboral es un terreno sobre el cual las patronales pretenden avanzar más agresivamente lo demuestra la política del gobierno de patrocinar un nuevo esquema de convenios por productividad en distintas ramas de la economía como los petroleros, automotrices, y recientemente, en el trabajo rural, rama en la que se encuadran miles de trabajadores en nuestra provincia.

Hemos visto despidos y suspensiones masivas de los trabajadores textiles, papeleros, y BGH, entre otros. Pero Manzur y Jaldo nos dicen que esta es la única provincia en la que bajó el desempleo porque el Indec registró una merma de 0,2 por ciento durante el primer trimestre del año. Lo que no dicen es que el Indec también registró una disminución aún más importante de la tasa de empleo (que pasó de 41 a 38,8 por ciento). Es decir, bajó el empleo y el desempleo al mismo tiempo. ¿Cómo se explica? Porque de acuerdo a la metodología utilizada por el organismo, las personas que dejan de buscar trabajo porque no encuentran dejan de ser contabilizadas como desempleadas, por eso se registró una baja del desempleo. En números el Indec registró una disminución de 20 mil puestos de trabajo. El desempleo golpea más fuerte a las mujeres de hasta 29 años, con una tasa de desocupación que llegó al 24,3 por ciento para el primer trimestre de este año.

Al mismo tiempo, se viene registrando un acortamiento cada vez mayor de los ciclos de trabajo para miles de trabajadores de las cosechas y empaques, con consecuencias para el conjunto de la economía provincial. Son más de 50 mil trabajadores golondrina que deben emigrar al sur dejando a sus familias todos los años para sobrevivir.

Es por eso que también creció la población demandante de empleo, desocupados y subocupados, que las patronales utilizan como fuerza social que ejerce presión para mantener la precarización laboral en todas sus formas aumentando la carga horaria y la intensidad de la jornada laboral para los que tienen trabajo. Según el Indec, un 28 por ciento de los trabajadores de la provincia están sobre ocupados, es decir, trabajan más de 45 horas semanales. En el trabajo rural y en los empaques, con un régimen de trabajo a destajo, las jornadas pueden llegar durar hasta 14 horas diarias. En la fábrica de hilados TN&Platex, que ha despedido y/o pasado a retiro a centenares de trabajadores, rige una jornada de 12 horas diarias con descanso cada dos días. Entre los trabajadores informales las condiciones de trabajo tienden a agravarse.

La total ausencia de cualquier tipo de control y penalidad a la informalidad laboral, que en nuestra provincia alcanza al 42 por ciento de los trabajadores –y al 80 por ciento en los jóvenes-, contrasta con la presencia activa del Estado para subsidiar empresas y reducir la carga impositiva sobre distintos sectores, como el citrus, la actividad ganadera, entre otros beneficiados por la “alícuota cero” a los ingresos brutos.

Pero la política de ajuste sobre los trabajadores pasa factura también con una marcada caída del consumo a nivel nacional, y particularmente en nuestra provincia, que registró un aumento nominal del consumo en supermercados de apenas un 10,6 interanual, cuando la inflación que se ubicó cerca de los 24 puntos porcentuales. Esta fue la caída más profunda que se registró a nivel nacional.

Es que a pesar de la buena salud de los negocios capitalistas en la provincia, tenemos los salarios más bajos del país. En el sector formal los salarios están un 30 por ciento por debajo del promedio nacional. Por esa razón la inflación tiende a golpear más fuerte sobre los bolsillos de los tucumanos, provocando una mayor contracción del consumo popular. La depresión de los salarios se agrava para las mujeres ya que en nuestro país la brecha salarial se calcula en un 27,2 por ciento para determinadas ocupaciones. En nuestra provincia el avasallamiento de los derechos de las mujeres, en todos los órdenes, es moneda corriente. Por eso este proyecto de Ley hace especial mención a esta mayoría oprimida de la población que empieza a levantar su voz, organizarse, y ponerse movimiento por sus derechos.

Fortalecer la campaña del Frente de Izquierda

Desde el Frente de Izquierda queremos llevar adelante una gran campaña de adhesiones para que la legislatura provincial apruebe el proyecto de emergencia laboral que presentamos. Somos conscientes que semejantes medidas implicarían afectar seriamente la ganancia de los capitalistas y, por esa razón, ni el PJ ni Cambiemos estarían dispuestos a implementarlas.

Cuando los patrones atacan hay que defenderse por todos los medios, como lo hacen los trabajadores de PepsiCo, a quienes acompañamos en cada una de sus medidas de lucha. Cada lugar conquistado es una trinchera más para estas batallas.
Desde el Frente de Izquierda te invitamos a sumarte a impulsar con nosotros una gran campaña militante para abrir el camino a la irrupción política de las mayorías explotadas.








Temas relacionados

Tucumán   /    Mundo Obrero   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO