Internacional

PANORAMA POLÍTICO

¿Qué muestra la nueva presidencia de Diputados de la nueva coyuntura política de Brasil?

La victoria de Rodrigo Maia en la disputa por la presidencia de Diputados marca un fortalecimiento de fuerzas privatistas y neoliberales en el parlamento. Qué indica esto sobre las tendencias en el gobierno y en la crisis política de Brasil.

Leandro Lanfredi

Trabajador petrolero | Rio de Janeiro

Viernes 15 de julio | Edición del día

Después de 13 años sin asumir la presidencia de la Cámara de diputados, el partido DEM vuelve al puesto en el que desfiló el antiguo PFL durante largos años durante los gobiernos de Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso. El golpista y privatista Rodrigo Maia salió victorioso con votos del PSDB y también del PT y del PcdoB, derrotando al candidato apoyado por Eduardo Cunha y buena parte de Gran Centro parlamentario, al que el DEM siempre se asoció. Este resultado lleno de novedades es un “plato lleno” para entender los cambios en la coyuntura política y qué indican ellas sobre el gobierno de Temer, la crisis política y sus agentes.

Con una manito de Lula y del PT, los golpistas van escalando posiciones

Los primeros días de Michel Temer empezaron turbulentos: bajo críticas de los medios y empresarios por no implementar los ataques prometidos (y que aun no cumple), enfrentando repetidas aunque dispersas movilizaciones populares, la caída de cuatro ministros por corrupción, entre otras muestras de debilidad. Sin embargo, el gobierno logró aguantar y goza de una relativa estabilidad.

Lula, que aconsejaba a la CUT no incendiar el país y que ahora dice que en lugar de gritar “que se vaya Temer” hay que enviar mensajes de texto a los senadores, es directamente responsable por eso. Uno de los escenarios que se vislumbraba en el turbulento comienzo era la caída de Temer por acción de las masas. El PT contribuyó para que eso fuese descartado. Las fuentes de inestabilidad ahora advienen solo de otro lado que no es de los sindicatos. Partiendo de este punto fuerte, los golpistas despegan hacia vuelos más altos. El pequeño DEM se hace grande nuevamente. El famoso racista Bornhausen del DEM vuelve a alzar su voz contra Lula. Victoriosos, repudian a quienes los votaron para la presidencia.

Los neoliberales cortesanos del PSDB paulista junto con los neoliberales hijos de la oligarquía del carlismo bahiano y sus primos de otras oligarquías del nordeste, de Rio de Janeiro y de Santa Catarina del DEM agradecen esa posición conquistada, y más aun los votos “contra el mal mayor” que el PT y el PcdoB le dieron a Rodrigo Maia.

A pesar de los terribles niveles de aprobación popular solo comparables a los de Dilma y a pesar de las amenazas que hizo el juez Sérgio Moro desde Estados Unidos, Temer y un ala más neoliberal del golpismo están logrando mantenerse en pie y fijar posiciones, aun que no más sea por un breve período de tiempo hasta que surjan novedades en sus frentes más débiles: el poder judicial y la evolución de la economía internacional. Mientras tanto eso no se deteriora, se fotalecen.

Temer y golpismo neoliberal con posiciones fuertes

El golpe fue dado por un frente que englobaba a las grandes corporaciones mediáticas, el poder judicial en sus más diversas alas, el PMDB en sus más diversas alas y caciques (con alguna que otra excepción, pero algo bien tolerable al consorcio de mercenarios, tanto que Picciani que “luchó” contra el impeachment es ministro), la miríada de pequeños partidos burgueses del Congreso, el PSDB, el DEM y muchos empresarios, siendo los más notorios las federaciones industriales de San Pablo (Fiesp), Rio de Janeiro (Firjan) y la CAN en Agricultura, pero llegaba hasta el dueño de la cadena de comidas rápidas Habib’s que se quiso asociar (por ideología o marketing) a las gorilas clases medias acomodadas que eran tropa terrestre del golpe. Este frente se está deshaciendo, la pluralidad de intereses y jugadas políticas pone a cada dos por tres un ala en choque con otra.

El poder judicial se debate entre sus distintas alas y es fuente de inestabilidad cuando decide actuar. En el parlamento, por primera vez desde el golpe, el vocerío de la infinidad de pequeños partidos y mercenarios de turno fue silenciado por otra ala del golpismo, los más neoliberales declarados del PSDB y DEM (con la ayuda decisiva del PT y el PCdoB, vale remarcar).

En la esplanada de los ministerios y en la pluma de los periodistas de todos los grandes medios, gozan de alta reputación los más neoliberales ministros: Meirelles y Serra, el también tucano y represor Alexandre de Moraes, y el responsable por el plan de privatizaciones, el PMDBista Moreira Franco, pariente de la esposa del nuevo presidente de la Cámara.

Ofrecer caras neoliberales y tradición como Serra y Maia le da una cara de estabilidad al gobierno golpista, busca hacer vendible el nuevo producto que los brasileros aun se tragan (solo el 13% aprueba a Temer). Se arma un discurso en los medios enfatizando una idea que podríamos traducir en el siguiente mantra: “los tiempos de Dilma y Cunha quedaron atrás, una ovación al nuevo reino de Temer, Meirelles, Serra y Maia, que conducirá a Brasil a la tierra de la abundancia y del fin de la corrupción”. Ni Sérgio Moro entra en eso, ese fue su mensaje desde la tierra de Tio Sam.

Temer fortalecido en la Cámara, mayor facilidad para los ataques y el Gran Centro en oferta

Esta victoria calma a Temer. Negociar con el DEM apoyado por el PSDB y el PSB, partidos más centralizados que la miríada que se organizó detrás de Rosso (PSD) con apoyo de Cunha es más fácil. Los cargos, partidas presupuestarias y otros negocios pueden ser negociados al por mayor y no en el minorista. El Gran Centro, para ofrecer sus servicios, tendrá que bajar sus precios. Posiblemente eso lleve hasta incluso algún cambio de ministerios, pero sobre todo da una muestra de correlación de fuerzas entre golpistas mientras todos esperan la real “medición”, las urnas en octubre.

Para Temer tener un golpista y neoliberal a la cabeza de la Cámara le permite vislumbrar mejores condiciones para poner en votación, cuando quiera, los ataques a las jubilaciones y otros más que tiene planificados. Los medios y el PSDB ya salieron a defender a los cuatro vientos que una prioridad de Maia debería ser implementar una reforma política que reduzca la cantidad de partidos. Con la excusa de atacar la corrupción, su resultado real sería dificultar aun más la expresión de los trabajadores y la izquierda, pero no la corrupción y la política de favores ya que como mucho el resultado sería que algunos caciques de pequeños partidos busquen abrigo en las grandes federaciones de caciques del PMDB, el PP y el DEM, no por nada todos ellos base histórica del Gran Centro y partidos oriundos del régimen militar.

Maia dijo en una reunión con Aécio que tenía acuerdo con esa prioridad, pero no parece ser un cálculo político razonable hasta octubre, ya que podría desgastar al DEM con sus aliados en cientos de alcaldías, pero sirve de amenaza para que los partidos “enanos” hagan un mayor descuento.

De las cenizas en el lulismo, renace el ave fénix de la oligarquía y el neoliberalismo: el DEM

Expertos en pillería política, varios de los parlamentarios del DEM provienen de la dictadura, o son hijos de eminencias de aquel régimen. En la crisis se la dictadura, rompieron con ARENA para formar una “derecha moderna” que apoyara la democracia. Dejaron al PP de Paulo Maluf el título de continuidad. Junto con el PMDB formaron el Gran Centro en la Constituyente para contener sus votaciones, garantizar la tutela de los militares y que los intereses de la burguesía no fuesen afectados. A Collor de Mello le brindaron todo el apoyo y supieron, nobleza obliga, votar su impeachment, asumieron posiciones con Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso. Con Lula se rehusaron. Fueron a la guerra.

Eran los paladines de la moral, hasta que el poder judicial les cortó las alas a su héroe, el senador y procurador de la República Demóstenes Torres, y lo metió en la cárcel junto al gobernador Arruda, impugnado en el esquema de corrupción conocido com “mensalão del DEM”.

En este esquema hubo comprobado envío de dinero a Rodrigo Maia, a quien el poder judicial no tocó, cosa qe puede cambiar en los juegos de poder que la toga promueve.

En la guerra contra el lulismo sufrieron numerosos daños. De sus filas mercenarias Lula supo crear un partido, el PSD de Kassab y con él llevarse casi la mitad de la bancada hacia el lado del PMDB, PRB, PR, PP, hacer del viejo Gran Centro su base aliada.

El DEM se transformó en un partido pequeño. Con el golpe renace. Ya controlaba el importante Ministerio de Educación y ahora tiene la presidencia de la Cámara. Maia es el nuevo sucesor de Temer en caso de que caiga.

En los años de Fernando Henrique Cardoso y cuando Demóstenes torres era el niño mimado de la revista Veja (como lo es hoy Moro) el DEM mostraba sus dientes a sus hermanos neoliberales del PSDB. El renascimiento del partido de Antonio Carlos Magalhães, Bornhauser y Maia es un gol a favor del neoliberalismo pero también uno a favor de la competencia por quién será el capitán de los intereses norteamericanos en Brasil: la corte del PSDB de San Pablo o los herederos de la Arena. ¿Permitirá el poder judicial la vuelta de este actor o pueden desenterrar las podredumbres de la familia Maia?

El regreso del mediano plazo en la política, falta ponerse de acuerdo con las togas y con la economía mundial

Otro hecho llamativo de esta elección fue la vuelta del mediano plazo. Desde marzo de 2015 con las grandes manifestaciones contra Dilma, lo que menos existe en Brasil es la previsibilidad. Oscilaciones violentas de coyunturas, juegos de poder y cambios de posiciones abruptas. Había días en que los más experimentados analistas y los más viejos políticos profesionales no tenían la menor previsión de qué iba a ocurrir. Con la estabilización de Temer ante la lucha de clases, gracias a Lula, el PT y la CUT, el mediano plazo volvió a la política nacional.

Maia, Rosso, Temer y Aécio entablaron una serie de disputas antes de la elección en la Cámara de diputados pensando en las elecciones para esa casa en 2017. De aquí a un año y medio. Un mundo de tiempo en Brasil de hace un mes atrás.

Este retorno es, sin embargo, relativo. Falta ponerse de acuerdo con las togas de la Corte Suprema. Con la incombinable economía mundial con sus frecuentes sorpresas y contradicciones como las alimentadas por el Brexit. Y por esa vía, por más que se esfuerce, el PT puede abrir espacio para que la politización se vuelva descontento e incluso lucha de clases.

Un hijo de la política neoliberal y oligárquica en la presidencia de la Cámara es una marca de la coyuntura. Pero una señal de estabilización del gobierno golpista con la doble ayuda petista, primero en la lucha de clases ahora directa con voto y todo. Sin embargo, este fortalecimiento es relativo, aun está preñado de contradicciones pasadas y que el propio juego de los actores va aumentando. La vuelta del DEM al centro de la política nacional trae estabilidad en la coyuntura, pero en el mediano plazo es una fuente de inestabilidades. La victoria del jueves se puede transformar en fuente de dolor de cabeza de mañana.

Traducción: Isabel Infanta




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