#ABORTOLEGAL

Que la marea verde se convierta en tsunami

El miércoles 13 de junio seamos miles en el Congreso y en las calles por el derecho al aborto

Andrea D'Atri

@andreadatri

Jueves 7 de junio | Edición del día

Pasaron varias semanas, en realidad varios años. Hicimos pañuelazos multitudinarios frente al Congreso y en todos los puntos del país. Nos movilizamos advirtiendo que sin aborto legal no hay #NiUnaMenos.

Ganamos el debate en las audiencias de Diputados, donde presentamos cientos de argumentos a través de trabajadoras y trabajadores de la Salud, abogadas y abogados, artistas, periodistas, dirigentes sindicales, activistas estudiantiles, de organismos de Derechos Humanos, de organizaciones sociales y políticas.

Conseguimos 70 mil firmas de profesionales y artistas a favor de #AbortoLegalYA. Logramos que nuestra demanda fuera vista por centenares de miles a través de las actrices y los actores que la hicieron más pública aún, en televisión.

Logramos que miles de estudiantes se pronunciaran a favor del derecho al aborto en sus escuelas y universidades, incluso en los colegios confesionales, desafiando a las autoridades que quisieron sancionar su rebeldía.

Explicamos nuestros argumentos con criterios científicos, nos solidarizamos con las familias y amigas de las mujeres que murieron porque no les permitieron abortar, conmovimos con nuestros testimonios, fundamentamos seriamente, conseguimos ser noticia después de tantos años de silenciamiento.

Inundamos las redes sociales con el verde de nuestro reclamo.

Convencimos a millones de personas que hoy apoyan la legalización del aborto.

Pero a pesar de todo eso, no tenemos asegurado el final de esta larguísima historia de lucha del movimiento de mujeres que se multiplicó infinitamente durante los últimos meses.

Que no nos arruinen el final

El final no está asegurado porque del otro lado está el gobierno de Cambiemos, con un presidente que habilitó el debate, por sus propios cálculos oportunistas, pero que en el mismo discurso dijo que estaba en contra de la legalización, porque “defiende la vida”. No las nuestras, claro.

El final no está asegurado porque la Iglesia que avaló la dictadura genocida, con torturas y secuestros de mujeres embarazadas y robos de bebés, está presionando a los diputados y diputadas. La misma Iglesia sostenida por el Estado con partidas millonarias, que ampara a curas abusadores bajo su manto de impunidad, hoy amenaza a quienes tienen que legislar el derecho que ya ganamos en las calles.

El final aún es incierto porque, además de la Iglesia y el macrismo, también está el PJ que dice públicamente que “el aborto es un elemento ajeno a la cosmovisión justicialista” y que nuestro derecho al aborto forma parte “de la cultura de la muerte”.

Aun no tenemos asegurado el final porque si llegara a aprobarse en la Cámara de Diputados, el proyecto luego tendrá que pasar por el reaccionario y feudal Senado, donde todo el poder lo tienen los gobernadores, esos mismos que niegan el aborto no punible en sus provincias, los responsables de que niñas abusadas tengan que convertirse en madres a la fuerza vulnerando todos sus derechos.

¡No faltes a la cita!

Pero nosotras contamos con una ventaja que todos ellos no tienen. Contamos con nuestra decisión, nuestra convicción y nuestra fuerza de lucha.

Si hasta ahora no pudieron evitar que nuestra demanda de #AbortoLegalYA se escuchara en cada escuela, en cada universidad, en cada hospital, en cada fábrica, en cada lugar de trabajo, enfrente del Congreso, en cada calle y en cada plaza del país, menos aún podrán evitar que el próximo 13 de junio volvamos a salir a exigir lo que nos pertenece.

No podrán evitar que cada una de las jóvenes estudiantes, de las trabajadoras, de las activistas y cada uno de los compañeros que apoyan esta lucha, convenzamos a otra, a otro, a diez más, a cientos, a miles de que esta vez también tienen que marchar con nosotras y nosotros.

Exigimos a los sindicatos, las centrales y los centros de estudiantes que impulsen la movilización y garanticen que seamos cientos de miles quienes podamos manifestarnos.

Porque la marea verde de los últimos meses que se expandió por todo el país, el miércoles 13 de junio tenemos que transformarla en tsunami.

Depende de vos que el final de este recorrido de lucha sea que las mujeres ganemos nuestro derecho a decidir y que no haya ni una joven pobre muerta más por las consecuencias de los abortos clandestinos.

Porque nunca ningún gobierno nos regaló nada. Porque sabemos que los derechos no se mendigan, se conquistan. Porque el Congreso tendrá que legislar el derecho al aborto, pero hasta eso mismo será el resultado de nuestra fuerza de lucha en las calles.

El 13 de junio nos movilizamos al Congreso y a todas las plazas del país. Vení con Pan y Rosas y el PTS/Frente de Izquierda. El 13 de junio salimos a las calles a hacer historia, no te quedes en casa.







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