Política Venezuela

CORRUPCIÓN Y PUGNA DE PODERES

¿Qué hay detrás del arresto del presidente de Citgo y otros directivos de la filial de PDVSA en EEUU?

El presidente de Citgo, José Ángel Pereira Ruimwyk, y otros cinco vicepresidentes de esa empresa, la mayor filial de la estatal petrolera PDVSA, fueron arrestados bajo la acusación de corrupción, informó este martes el fiscal general, Tarek William Saab.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Miércoles 22 de noviembre | Edición del día

Los detenidos fueron señalados de haber realizado contrato fraudulento entre la principal refinadora de petróleo y comercializadora de gasolina que tiene el país en Estados Unidos y empresas financieras.

De acuerdo a la denuncia de la Fiscalía, la alta gerencia y junta directiva de Citgo, valiéndose de su investidura habría firmado el pasado 15 de julio un acuerdo internacional con las empresas Frontier Management Group LTD y Apollo Global Management LLC en una presunta refinanciación de programas de deuda del año 2014 y 2015, para solicitar préstamos bajo condiciones desfavorables para la principal industria del país.

Esto, explicó el fiscal, para solicitar préstamos "bajo condiciones leoninas, desfavorables" para la industria petrolera venezolana y "ofreciendo como garantía" la propia filial, por lo que se estaba comprometiendo el futuro de la filial y el patrimonio de la República Bolivariana de Venezuela”, agregando además que “este contrato permitía un financiamiento de 4 mil millones de dólares, sin contar con el beneplácito del Ejecutivo Nacional”.

Se señala además que uno de los directivos de la empresa Mangoré Sàrl, intermediaria en la negociación, es Juan Zavalia Paunero, quien estaría vinculado al caso de los Panamá Papers, así como también al venezolano Juan Carlos Gudiño Espinel, calculando que “que los mediadores obtienen un rédito de 5%, calculado sobre el monto total de la financiación de la transacción”.

Los cinco vicepresidentes responden a los nombres de Tomeu Vadell, vicepresidente de Operaciones de Refinación; Alirio Zambrano, vicepresidente y gerente general de Refinería Corpus Christi; Jorge Toledo, vicepresidente de Suministro y Comercialización; Gustavo Cárdenas, vicepresidente de Relaciones Estratégicas y José Luis Zambrano, vicepresidente de Servicios Compartidos. Se les imputa a todos los delitos de “peculado doloso propio, concierto de funcionario público con contratista, legitimación de capitales y asociación”.

Hasta aquí la versión oficial de las acusaciones y los detenidos. Acto seguido vino de parte del gobierno la matriz de “agentes del imperio”. “Es lo que uno presume” sostiene el fiscal general, “porque hay que tener una visión totalmente antivenezolana para colocar en riesgo nuestra principal filial estatal como lo es Citgo, así de manera impune sin que ellos pensasen pudiese hacerse nada”. Y de repente descubren que en el caso del presidente de Citgo, el 9 de febrero de 2014 habría ofrecido información confidencial sobre la estrategia de negociación de Venezuela con respecto al conflicto con la trasnacional petrolera Conoco Phillips, cuya participación en operaciones conjunta con Pdvsa ha sido revocada previamente, sosteniendo que “esta información no la estamos inventando en el Ministerio Público, la hemos obtenido a través de un cable filtrado por WikiLeaks y firmado por un funcionario de los Estados Unidos en Caracas”.

Corrupción, cinismo e hipocresía

Uno de los argumentos que se destacan en las afirmaciones del fiscal general es que con este acto se pone “en riesgo nuestra principal filial estatal como lo es Citgo” y que dicha operación se había realizado también “sin contar con el beneplácito del Ejecutivo Nacional”. Ahora bien, ¿es creíble que un contrato de refinanciación de deuda de la magnitud de 4 mil millones de dólares haya sido posible realizarse sin el conocimiento del gobierno nacional y de los actuales directivos de PDVSA en el país? Más aún, ¿justamente cuando el gobierno ha estado urgido de caja durante este año para pagar una deuda externa que ha implicado toda una sangría nacional?

Para recordar al lector. Citgo posee oleoductos y gasoductos en todo Estados Unidos, así como refinerías de petróleo en Corpus Christi, Texas; Lake Charles, Luisiana; y Lemont, Illinois. Citgo puede refinar un total de 749,00 barriles por día de sus 3 refinerías en los Estados Unidos. Su mayor de las tres refinerías, ubicadas en Lake Charles, Louisiana, puede refinar 427.800 bpd, convirtiéndose en la 6ª refinería más grande de los Estados Unidos. La refinería de Citgo en Lemont, Illinois, puede refinar 176.000 bpd, convirtiéndose en la 41ª más grande de los Estados Unidos. Su refinería en Corpus Christi, Texas, puede manejar 158,00 bpd, lo que la convierte en la 46ª más grande de los Estados Unidos. Un factor que hace que las refinerías sean únicas es que pueden refinar crudos pesados, además, Citgo posee oleoductos en todo el país y 6 mil terminales de servicio en todo Estados Unidos.

Pero que salten por lo del “riesgo que corría Citgo” no es más que cinismo. El 23 de diciembre del 2016 trascendió que PDVSA comprometió el 49,9% de las acciones de Citgo con la estatal petrolera rusa Rosneft, como garantía para apalancar un financiamiento. Se trata de un préstamo de 1.500 millones de dólares por el cual las acciones de Citgo quedaban hipotecadas. Una acción que se llevó a cabo completamente en silencio, sin ningún anuncio oficial de las autoridades de PDVSA, hasta que saltara en los medios internacionales, y el gobierno de Maduro tuvo que reconocer.

Pero aquí que esa operación se hacía dos meses después de emplear el 50,1 por ciento restante como respaldo de una operación de canje de bonos, postergando hasta el 2020 el pago de unos 2.798 millones de dólares en bonos que vencían en 2017. Con el acuerdo con la Rosneftquedaban comprometidas el 100% de las acciones de Citgo, todo esto como expresión de la continuidad del giro en las políticas en materia petrolera emprendidos a inicios del año por el gobierno de Maduro.

¿No es de considerar “condiciones leoninas, desfavorables" también a estos acuerdos al comprometer grandes activos de la República? No es solo que “algo huele a podrido en Dinamarca”, para usar la vieja frase de Shakespeare, pues la corrupción imperante no es un secreto para nadie, sino que una operación de semejante magnitud de dinero, pasara por enfrente de todos y en sus plenas narices, por un personaje que lleva cuanto mucho seis meses en el cargo, y justamente como “interino”. O algo se ha escapado de las manos u otros son los entreveros de lo que ha salido a la luz.

¿Pugna de poderes?

Pero, ¿quién es el presidente de Citgo, José Ángel Pereira Ruimwyk? El ahora detenido fue nombrado a finales de abril de este año como presidente interino de la refinería Citgo Corporation ubicada en Houston con la firma del propio ¨Presidente Maduro, en sustitución de Nelson Martínez quien ocupa el Ministerio de Petróleo desde enero de este año. Antes de esto, Pereira Ruimwyk se desempeñaba como vicepresidente de Finanzas de Citgo desde 2013.

A lo largo de su carrera, ha ocupado varios cargos financieros de alto nivel, incluido el de gerente financiero de varias empresas conjuntas de PDVSA, como Pemeive’s Superoctanos. Igualmente, fue gerente de Petromonagas y Petropiar. En marzo de 2010, Pereira fue nombrado gerente de finanzas corporativas de la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) y fue ascendido a director financiero de Pdvsa en abril de 2013. Ocupó este cargo hasta que fue nombrado vicepresidente de Finanzas en Citgo.

Como vemos, su carrera en cargos importantes y claves tanto dentro de PDVSA, de empresas mixtas y de filiales como Citgo la hizo bajo la gestión y luz de Rafael Ramírez –en estos momentos ocupando el cargo de embajador de Venezuela en la ONU. Rafael Ramírez fue designado en julio de 2002 como titular del Ministerio de Energía y Minas (renombrado de de Energía y Petróleo en julio del 2005) por el propio Hugo Chávez. Y en noviembre de 2004 fue designado presidente de PDVSA, una posición que mantuvo hasta el 2 de septiembre de 2014. Para llegar a niveles y cargos de alta confianza, se considera que Ángel Pereira sería un hombre de confianza de Ramírez, tomando la detención de este personaje y otros vicepresidentes de Citgo, otros ribetes de pugnas en los entramados del poder.

Justamente un día de antes de la denuncia del Fiscal General, este domingo 19 de noviembre, Rafael Ramírez publicaba un artículo en el portal Aporrea.org titulado “La Tormenta”, en el que además de contar toda una historia de la “buena relación” con Chávez y “fiel soldado de la revolución bolivariana”, trataba de demostrar el “control estricto” que hacía el Presidente Chávez en PDVSA bajo su gestión. Buscaba abrir el paraguas para evitar que el caso de Miguel Ángel Pereira lo salpicara o seguramente haciendo un movimiento por adelantado en alguna posible “pugna” de poderes. En el mismo señala que “Quien pretenda desvincular nuestra gestión de la mano y dirección del Comandante Chávez, o no conocía al Comandante, o miente”. ¿A quiénes se está refiriendo Rafael Ramírez con esta afirmación?

En su artículo no deja de remarcar: “El Comandante tenía los detalles de la situación de PDVSA, bien por los informes que enviábamos y leía completamente o por la información que él siempre recababa por sus propios medios, constantemente llamaba y chequeaba todo”. Y este mismo 20 de noviembre, Rafael Ramírez twitteó que “Quien me ataque a mi debe pensar un poquito, solo un poco, porqué Chávez me tuvo 12 años a su lado. Pero, además, cuando estaba muriendo solo llamó a cuatro y YO estaba allí. Así es que ningún advenedizo me puede venir con cuentos a mí. Viva Chávez! Venceremos!”.

El ahora embajador en la ONU, también enfatiza en “La Tormenta” que cuando Maduro “me designa Vicepresidente del área económica en octubre de 2013, yo tenía una idea clara de los problemas y de lo que había que hacer”. Remarcando que “al final de ese período, entre octubre de 2013 y agosto de 2014, no se obtuvo el apoyo necesario para avanzar en un conjunto de medidas que, resultado de un arduo trabajo de nuestro equipo en PDVSA y estrecha colaboración del BCV y otros especialistas, todos vinculados a la gestión del Comandante Chávez”. ¿Qué sector no apoyó el supuesto “buen plan” de Ramírez? No lo dice, solamente se limita a sostener: “No se pudo. ¿Qué fuerzas actuaron torpedeando esta agenda?, siguen allí y hay que identificarlas, no son factores revolucionarios, se mimetizan, a veces juegan por las bandas, manipulan, adulan, atacan”.

¿Existe relación entonces en que justamente ahora el fiscal general hiciera las denuncias e inmediatamente se realizaran las detenciones del presidente interino y los otros vicepresidentes de Citgo con la pugna de poderes existente que lo estaría expresando Ramírez en su artículo? ¿Se trata simplemente de casos de corrupción o es que la descalabrada crisis imperante en el país y la situación catastrófica económica están haciendo más visibles los duelos que se estarían librando dentro del chavismo? Indudablemente corrupción, pases de factura, conflictos abiertos en los entramados del poder se desarrollan en un país que cruje en medio de una catástrofe económica bajo el signo de gran crisis orgánica y de grandes padecimientos de las grandes mayorías obreras y populares en verdades situaciones insoportables.

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