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¿Qué hacer con el cine documental?

Documentalistas convocan a “Jornadas de reflexión y propuestas para el cine documental”. Las mismas serán el 10 y 11 de diciembre a las 18hs en la ENERC (Moreno 1199. CABA).

Martes 9 de diciembre de 2014 | Edición del día

El cine documental argentino viene teniendo, en los últimos años, un marcado crecimiento. En el año 2009 se estrenaron 77 películas nacionales, de las cuales el 27,27% eran documentales, mientras que en el 2013 de los 166 estrenos nacionales el 49,40% fueron documentales. Estos números no son fruto de la casualidad, responden a que los documentalistas han tenido una política activa movilizándose a favor de la instrumentación de una vía de fomento particular a la producción. El resultado fue el surgimiento de la vía de fomento conocida como “Vía digital” o “Quinta vía documental”, incorporada por el INCAA en el año 2007.

Esta vía tiene dos ventajas significativas en relación a las otras que promueve el INCAA, una es que permite que se presenten realizadores sin antecedentes. De esta manera, realizadores que todavía no tienen otras películas estrenadas pueden presentar proyectos y aplicar al subsidio, sin necesidad de asociarse con productoras con experiencia ante el INCAA. Es así, que esta vía se ha transformado en una puerta de ingreso para que muchos cineastas se incorporen a la industria cinematográfica.

La otra ventaja es que los jurados que evalúan los proyectos son elegidos por las asociaciones documentalistas, si bien esto ya no está más en la letra, el INCAA lo ha respetado como una práctica habitual. Esto no sólo garantiza transparencia y permite la independencia política de los realizadores, sino que también incentiva la pluralidad estética y temática.

Fue así que esta vía conquistada por los documentalistas, trajo consigo películas que abordan temas y miradas diversas que fueron reconocidos en festivales nacionales e internacionales. Películas como “La chica del sur”, “Escuela de sordos”, “El ambulante” y “Seré millones” entre otras, hablan de una interesante y novedosa producción en el terreno del cine documental.

Ahora bien, el INCAA que promueve económicamente la producción de estas películas, no tiene ninguna política tendiente a la distribución. De esta manera, todo el esfuerzo hecho por los realizadores (e incluso por el Estado) queda a merced de las leyes del mercado que pone en condiciones de igualdad a una película de producción nacional hecha de manera independiente con 200mil pesos (350mil según la última actualización), sin ningún apoyo al lanzamiento y estrenada en una sola sala (más del 70% de las cadenas están en manos extranjeras), con grandes tanques norteamericanos de presupuestos de cientos de millones de dólares, o películas nacionales con apoyo de grandes empresas de televisión o asociadas con productoras estadounidenses, películas con millonarios lanzamientos y que copan las salas de los multicines con más de 200 copias.

Esta política de abandono de la producción cultural nacional tiene, como obvias consecuencias, un mercado cinematográfico cada vez más concentrado a favor de las grandes productoras hollywoodenses. Las mismas, como si fuera poco, cuentan además con críticos, periodistas y medios de comunicación que ofician de voceros intentando instalar la idea de que “al cine argentino no lo ve nadie” y promueven que el Estado se dedique a “subsidiar menos películas pero más grandes”. Estos discursos no sólo son estrechos al intentar medir la eficiencia de una política cultural en términos meramente económicos sino que también son falaces.

Es tendencioso medir los rendimientos brutos de films que salen con 300 copias y presupuestos millonarios con películas que salen únicamente en el Gaumont y sin apoyo publicitario. Es, al contrario, muy significativo ver los rendimientos por sala. “Seré millones”, documental que reconstruye una histórica acción del ERP en los años ’70 y realizada por el grupo de Cine Insurgente y Mascaro Cine ha llevado 9309 espectadores durante este 2014, muy poco si se lo compara con los 3.308.703 de “Monsters University” la más taquillera del 2013 o los 2.119.601 de “Metegol”, la nacional más vista. Sin embargo, el documental nombrado ha generado un promedio de 101 espectadores por sala, que supera a los 96 de la animación norteamericana y casi el doble de los 66 espectadores por sala de “Metegol”. Esto no quiere decir que si “Seré millones” hubiese tenido las mismas funciones que una película “tanque”, hubiera logrado llegar al millón de espectadores, aunque sí evidencia que hay un público para estas películas y que una política cultural estatal podría potenciarlo. En definitiva desnuda la falta de voluntad del INCAA para cuestionar el poder de las grandes productoras e incentivar el encuentro entre el público masivo con las nuevas miradas y las nuevas voces que emergen del cine independiente. Entendemos que esto se debe a motivos económicos (de alianza con el gran capital) y motivos políticos (cercenando miradas disruptivas).

En los últimos meses, el INCAA viene trabajando en un nuevo plan de fomento, plan que los documentalistas y asociaciones aún desconocen pero que no parecen abordar ni por lejos los problemas planteados en esta nota.

Es así que con la voluntad de ampliar el debate y con una propuesta producida por documentalistas de todo el país llamada “Por la defensa y federalización de la vía digital documental”, los cineastas nucleados en DOCA convocan a unas “Jornadas de reflexión y propuestas para el cine documental” la misma tendrá lugar el 10 y 11 de diciembre a las 18hs en la ENERC (Moreno 1199. CABA) y es abierta para todos los interesados en el tema. Para más información e inscripciones invitan a escribir a [email protected]







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