Mundo Obrero

QUIEREN DESPEDIR Y PRECARIZAR

Un ajuste testigo: el ataque a los trabajadores de Fate no puede pasar

El multimillonario Madanes presentó un “preventivo de crisis” y amenaza con el despido de más de 400 trabajadores y la flexibilización. Vamos por la más amplia unidad para derrotar este ataque.

Martes 12 de febrero | 13:31

El caso FATE se está calentando. La empresa del Grupo Madanes ha presentado un Procedimiento Preventivo de Crisis donde incluye, entre otras opciones, el despido de hasta el 25% de sus 1700 trabajadores. Más de 400 familias podrían quedar en la calle, dice la empresa, que no oculta que otro de sus objetivos es flexibilizar y precarizar aún más las condiciones de trabajo.

La empresa apuesta al apoyo seguro del gobierno de Macri, nosotros tenemos que apostar a la unidad para ganar esta pelea. Por eso denunciamos el Preventivo de Crisis trucho y exigimos que se respeten todos los puestos y las condiciones de trabajo.

En las últimas semanas la empresa ha pegado una nota en las carteleras de la fábrica y ha iniciado una campaña en sus medios afines. La patronal de Fate quiere hacer punta en la lucha de todas las patronales contra los trabajadores, para imponer la "reforma laboral" macrista que no pudieron votar en el Congreso. Se presenta una gran batalla para todos los trabajadores del país que los sectores antiburocráticos y clasistas tenemos que tomar con todas nuestras fuerzas impulsando la más amplia unidad.

¿Tiene una crisis Madanes?

Estamos ante uno de los chantajes patronales más grandes de los últimos tiempos, sin dudas. Veamos la realidad.

Según sus propios balances, FATE en 2017 (último dato disponible) tuvo ventas por U$S 276 millones, pero dice haber tenido “pérdidas” por U$S 7,5 millones. Sin embargo, por la forma en que arman la contabilidad las empresas, no podemos saber cuánto repartió Madanes entre los accionistas y gerentes, si desvió dinero a sus otras empresas u otras maniobras empresarias.

Pero cualquier sabe que la situación de una empresa de 80 años como FATE no puede medirse por una coyuntura. Por eso, la supuesta baja temporal en sus “utilidades” no quita lo que han ganado todos estos años.

  •  En el año 2015 cerró con ganancias por 10,3 millones de dólares.
  •  En el año 2016 cerró con ganancias por 16,5 millones de dólares

    Si se tomara solo FATE y los últimos tres balances disponibles, el grupo aumentó su capital en nada menos que de unos 20 millones de dólares. Si tomamos el tipo de cambio actual son 780 millones de pesos. Pobre Madanes... Con estos números bien guardados dice que si no quedan en la calle a casi 500 familias, él no puede seguir con una actividad tan poco lucrativa.

    Pero además, FATE es parte de un grupo empresario diversificado que pertenece a la familia Madanes. Es uno de los grupos más ricos de la Argentina. Entonces, si queremos hablar de crisis, deberíamos tomar en cuenta no solo Fate sino como está su grupo entero.

  •  Según la revista Forbes, el grupo factura 1200 millones de dólares anuales, 46 mil millones de pesos.
  •  Todas sus empresas vienen dando ganancias multimillonarias en los últimos años. Aluar, gracias a la duplicación del precio internacional del aluminio, repartió 3281 millones de pesos entre sus accionistas el último año. Además tiene empresas como Futaleufu, Infa, Transpa y el Parque Eólico Puerto Madryn, donde está desembolsando 800 millones de dólares.
  •  Su dueño Javier Madanes Quintanilla es una de las 10 personas más ricas de la Argentina, con una fortuna de 1.600 millones de dólares, algo así como 61 mil millones de pesos. Una fortuna increíble, que hay que sumar a la que tiene en los paraísos fiscales como saltó con los Panamá Papers. De allí sacó los 3 millones de pesos que aportó a la campaña de Mauricio Macri durante el 2017.

    Esta es la realidad del FATE: ganancias millonarias durante años (y décadas) con la que acumularon para hijos, nietos y bisnietos, y una caída de ganancias declarada en una empresa. A eso Madanes no le encuentra más salida que llevar al hambre a 500 trabajadores que durante años dejaron su cuerpo en su empresa para que se haga millonario este patrón.

    Además FATE dice haberse visto afectada por la situación automotriz y distintas medidas económicas, pero lo cierto es que la devaluación del gobierno le ha permitido mejorar sus ingresos ya que exporta el 50% de su producción, pero además licuar el salario obrero que paga en pesos. Lo hace asociada a las grandes multinacionales como Peugeot, Renault, Volkswagen, Ford y Mercedes Benz.

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    Con estos y otros números que seguiremos reflejando en La Izquierda Diario, hay una sola realidad: el Grupo Madanes no tienen ninguna crisis y FATE viene ganando millones y quiere utilizar una baja temporal en sus ganancias despedir y precarizar. Eso significará no solo cientos de familiar en la calle, sino otros cientos de trabajadores “rotos” como ya vemos en las actuales condiciones. Los accidentes de trabajo, por las pésimas condiciones se han vuelto parte de un espantoso paisaje en Fate y la flexibilización que buscan no va a hacer más que empeorar las cosas para los trabajadores. Al mismo tiempo, los compañero que Fate rompió literalmente serán los primeros en ver la calle y la desocupación si el plan patronal se impone. Ellos hablan cínicamente del "alto nivel de ausentismo", cuando de lo que se trata es del altísimo porcentaje de trabajadores con enfermedades laborales, compañeros rotos por la propia patronal que hoy pretende descartarlos como si se tratara de una máquina o un repuesto que quedó ya en desuso.

    El chantaje del millonario Madanes es un caso testigo: quieren aumentar la explotación de la clase trabajadora. Ese ajuste no puede pasar.

    Como denunció Víctor Ottoboni, secretario de Prensa del SUTNA e integrante de la Lista Granate, “la empresa amenaza con despedir a cientos de trabajadores. Quiere terminar produciendo los mismos millones de neumáticos con mucha menos gente, pero además avanzar con la flexibilización. Es la política de avanzar en la “reforma laboral” por gremio y fábrica, para lo que se aprovecha del ajuste del gobierno y de la actitud cómplice de las centrales sindicales. No se lo vamos a permitir. Hay que poner en pie la más amplia unidad para frenar este ataque. Tenemos que sumar a todos los sindicatos que podamos, a los organismos de derechos humanos, a los centros de estudiantes y el movimiento de mujeres en una gran lucha contra el chantaje de FATE".

    Desde la Lista Granate también plantean necesario enfrentar los desafueros con lo que quieren debilitar la organización sindical y facilitar el plan flexibilizador. "Por eso creemos que hay que incorporar a la lucha la exigencia a la Justicia para que rechace todos los juicios como el que se lleva adelante ahora contra dirigentes y delegados de FATE", plantean. Como es el caso de Víctor Ottoboni, integrante de la Comisión Directiva que se mantuvo en su puesto de trabajo luego de haber asumido su cargo y hoy la empresa quiere despedir".

    Por eso, como propone la Lista Granate el 21 de febrero día de la próxima audiencia, tenemos que hacer una jornada nacional de lucha, con cortes y movilizaciones en todo el país para dar comienzo a una gran lucha nacional que se convierta en un ejemplo y ponga un freno a todas las patronales que quieran seguir por este camino.







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