Juventud

TUCUMÁN // GATILLO FÁCIL

Protesta en Tribunales para exigir justicia por Reyes Pérez

Motoristas del 911 les dispararon a quemarropa el 24 de diciembre. Los familiares del joven, quien pasa hoy su cumpleaños en coma, realizaron la protesta. Los policías siguen en funciones, amedrentando a testigos y jóvenes del barrio.

Sábado 7 de enero | Edición del día

La versión policial -reflejada en La Gaceta y medios televisivos- hablaba de un "violento y confuso enfrentamiento", cuando agentes del 911 detuvieron al joven luego de que Reyes hubiera robado una caja de herramientas. Los policías ("Rambito" y "Figueroa") patrullan la zona de San Cayetano, jurisdicción de la comisaría 4ta. Supuestamente, las mujeres que intentaban evitar la detención de Pérez, forcejearon con uno de los policías al se le escapó un tiro de la itaka, que le pegó Reyes en el rostro. El hecho tuvo amplia repercusión en los medios y redes sociales.

La Izquierda Diario pudo conocer el testimonio de Ana -su mamá- y vecinas y pibes del barrio, que contaron lo que realmente sucedió esa víspera de navidad. Aquél día, un operario de la compañía de cable CCC, realizó una denuncia en la comisaría 4ta por el robo de su caja de herramientas. Inmediatamente una camioneta se dirigiò a la placita donde se encontraba Reyes a quien interrogan y acusan de haber perpetrado el robo. Esta acusación no estaba basada en ningún testimonio, ni principio de prueba alguno. No le encontraron nada. Cuando se retira la camioneta y el joven se dirigía camino a su casa, al doblar la esquina lo arrinconan dos motorizados quienes sin mediar ningún incidente ni dar voz de alto le pegan el tiro directamente en la frente.

Al escuchar el disparo, salieron vecinas que vieron como, ya con el tiro en su cara y en el suelo, uno de los policías le dio un brutal culatazo con la escopeta en el rostro de Reyes. Las mujeres increparon a los policías exigiéndoles que llamen a una ambulancia, a lo que estos respondieron "¿Qué no ves que no hay ambulancia?", hay cerca de una treintena de testigos y dos mujeres ya declararon esa versión en tribunales.

La ambulancia nunca llegó, cinco mujeres cargaron a Reyes en la camioneta. No hubo ningún forcejeo. Los gritos de las mujeres a los policías ocurrieron después, cuando el joven ya estaba baleado y golpeado. Reyes Peréz de 24 años tuvieron que operarlo para extirparle un coágulo y permanece en coma. "El doctor dice que el golpe con la itaka es lo que le causo la lesión más grave”, ya que le golpeó violentamente la nuca contra el suelo.

Amenazas

A dos días del suceso, policías fueron a la casa de Ana y la amenazaron con estas palabras: "escuchame vieja hija de puta, no hagas la denuncia o vas a ser boleta vos o cualquiera de tu familia". Y continúan hostigando a los jóvenes en el barrio, muchos de ellos sin trabajo y con problemas de adicciònes. Rambito y Figueroa, personalmente, continúan con su habitual tarea de amedrentamiento, amenazas de armar causas, golpes y robarles lo que tengan.

Ana y dos vecinas se presentó en tribunales, para denunciar lo sucedido, y desmentir la versión oficial. En el lugar, se acercaron muchas mujeres solidarizándose y contando como viven situaciones parecidas: hijos con problemas de adicciones que son víctimas de la brutalidad policial, los detienen por contravención, les piden plata a las familias para armarles causas penales, los golpean, los matan. “Rambito” y “Figueroa”, personalmente, siguen realizando su bestial rutina, con total impunidad

En coma, y detenido

La causa del supuesto de robo radica en la fiscalía 10ma a cargo de la fiscala subrogante Adriana Reinoso Cuello. Por el hecho Reyes Perez se encuentra detenido custodiado por la policía las 24 horas, aunque este en riesgo de vida, y en coma inducido. Está claro que no hubo incidentes. A diferencia de que lo que dice la policía, Perez no llevaba arma, y así lo prueba el informe de parafina que le hicieron, que arroja el resultado negativo. Ana nos cuenta que los policías que custodian a su hijo, que hoy cumplió años, se le rien en la cara.

Hoy realizaron la segunda acción de protesta donde fueron acompañados por vecinos y organizaciones e interpusieron la denuncia contra los dos policías. La justicia ni la policía separaron del cargo a los acusados, que siguen libres y volvieron a la faena de hostigar a los jóvenes del barrio.

Para la juventud pobre, represión y muerte

En sintonía con los anuncios de Macri de bajar la edad de imputabilidad y propinar más mano dura contra los niños y la juventud, en los barrios pobres tucumanos, la policía ha aumentado la persecución. En lugar de otorgarles oportunidades, acceso a la educación, al esparcimiento, la cultura el deporte. El gobierno de Manzur, y la legislatura que sostienen el código contravencional de la dictadura, dan vía libre a la policía para hacer razzias, mientras son ellos mismos quienes están a la cabeza de organizar el gran delito.






Temas relacionados

Gatillo fácil   /    Libertades Democráticas   /    Tucumán   /    Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO