Sociedad

CRIMEN SOCIAL

Profesionales de la UNSa advirtieron al Gobierno de la grave situación en la comunidad wichí

En un estudio habían dado a conocer el peligro de mortandad al que estaban expuestos los niños Wichi en Salta y que fueron ignorados por el gobierno. Reproducimos las brutales condiciones que viven las comunidades Wichí que se describen en el estudio.

Viernes 7 de febrero | 09:25

Tras las repudiables declaraciones del presidente de la legislatura salteña, donde afirmaba que no estaban a la vista de la situación de la Comunidad Wichi en Santa Victoria del Este, investigadoras de la Universidad Nacional de Salta denunciaron en medios nacionales que habían realizado un profundo estudio dónde se alertó al Ministerio de Salud y de Asuntos Indígenas y distintas autoridades sobre la grave situación que vivían las comunidades Wichí en el norte salteño. Sin embargo las conclusiones del estudio fueron ignorados por las autoridades del gobierno que no tomaron ninguna medida al respecto. En el período de un año, murieron 13 niños y niñas, y 150 tenían déficit nutricional.

Reproducimos extractos de una entrevista realizada por Página 12 a Elizabeth Ferrer, la médica que coordinó el trabajo de investigación que se titula "Descripción y análisis del perfil epidemiológico de los niños menores de 6 años con malnutrición por déficit, de comunidades de pueblos originarios del área operativa VIII, Santa Victoria Este".

Las brutales condiciones de vida de las comunidades Wichí

"Las tasas de mortalidad infantil y en menores de 5 años superan en más de 8 puntos las tasas de mortalidad de Nación como de Provincia" señala el estudio de Ferrer.

Explicó que la tasa de mortalidad infantil de la Provincia de Salta toma "el total de niños fallecidos menores de 1 año en relación al total de los nacidos vivos para esa mismo tiempo y lugar. Las tasas globales provinciales son menores debido a que el número de nacidos vivos en toda la provincia hace que como denominador disminuya la tasa de mortalidad. Esto oculta las diferencias en lugares en los cuales las condiciones de vida son desfavorables para la población infantil como lo es Santa Victoria Este donde las tasas son mayores y sin embargo se diluyen en el total provincial".

La médica indicó que en los controles a las madres de los chicos y las chicas, también se advirtió que tienen una historia de desnutrición crónica. En estos casos pudieron notar la falta de controles prenatales y falta de partos institucionales ya que son domiciliarios sin atención por profesionales.

"Los únicos que llegan a las casas de las familias son los agentes sanitarios, pero hay sectores a los que no, porque están vacantes", planteó Ferrer. Además advirtió que hay otros sectores donde están nombrados los agentes sanitarios, pero no realizan las visitas como corresponde. Como son sostenidos políticamente por el senador Mashur Lapad, no reciben la sanción correspondiente por el incumplimiento, denunció Ferrer. "El hospital a veces se siente con las manos atadas en no poder hacerles un sumario administrativo", aseguró.

Sin acceso a la salud

El hospital de Santa Victoria Este tiene un nivel 2, de complejidad bajo, "si tiene patologías complejas no le queda más remedio que derivar a los pacientes a Salta o al hospital de Tartagal que es su primer centro de derivación", detalló.

Ferrer dijo que hay escaso recurso humano de profesionales médicos o médicas y de enfermería en el hospital de Santa Victoria Este. Además precisó: "hay escasos insumos, para internación o atención ambulatoria en relación a medicamentos".

Mencionó que les pedían que colaboren con mercadería porque no tenían para la comida de los internados y sus acompañantes.

"Cuando internan a personas enfermas que pertenecen a pueblos originarios, vienen con las familias. El hospital no solo tiene que pensar en la comida del paciente sino también en que acampa la familia alrededor", sostuvo la médica.

La investigación se encontró con que hay puestos sanitarios que tienen solo un enfermero o enfermera y en los Centros de Salud "no hay una planificación concreta de visitas ni un cumplimiento de aviso previo de profesionales médicos". El único lugar en el que había una médica que cumplía con las visitas era en el Centro de Salud de la Puntana.

En los otros centros sanitarios, como el de las Vertientes de la Costa, Ferrer dijo que no van médicos y en este lugar no hay tampoco agua, solo atiende un enfermero. En Pozo La China y Santa María, solo hay enfermeros permanentes y tampoco se garantizan las visitas médicas.

Otras de las carencias sanitarias es la falta de ambulancias y de movilidad. "Los lugares tienen senderos, cuando llueve son intransitables si no tenés una camioneta 4 por 4. Si vas para La Puntana, están marcadas las huellas de tractor, tenés que subir por las huellas y tratar de no caerte", ejemplificó. También detalló que los agentes sanitarios tienen motos pero quedan con "el barro a la mitad del eje de las ruedas, es difícil que lleguen".

Causas de desnutrición

"A los chicos lo que les falta es el alimento, los niños nacen con buen peso de nacimiento, hasta los 6 meses de edad, según el carnet de los agentes sanitarios, hay crecimiento y desarrollo porque tienen lactancia materna exclusiva", explicó Ferrer. Indicó que esa lactancia se prolonga más allá de los dos años.

"Vimos que la mitad de los chicos cubren con lo que necesitan y hay una adecuación de calorías cubierta por hidratos de carbono, productos de harina: panes, tortillas al rescoldo, el azúcar que le agregan al té y al mate cocido, fideos, arroz, sémolas y grasa vacuna que se agrega a la panificación y a la cocción. Como el único combustible que tienen es leña se hacen frituras para que sea más rápido",

"Los chicos comen guisos y sopas que contienen un poco de aceite, grasa, fideos, arroz, y es su único alimento. Después agregan algo de papa, cebolla, pimiento, y nada más. Si le agregan un poco de carne es de puchero que no tiene contenido de proteína importante, es solo ’sustancia’ como dicen ellos. Si cerca del pueblo pueden adquirir otro ingrediente animal son alitas de pollo o menudo de pollo, muy ocasionalmente", dijo Ferrer.

En el mes de mayo hasta agosto que es la temporada permitida de pesca, las condiciones mejoran para las comunidades que viven cerca del Río Pilcomayo. "Más o menos cubren las proteínas de alto valor biológico que serían las animales, las que dan la leche y el huevo. Ellos respetan los ciclos naturales del monte y los ciclos vitales de los animales y entonces carecen de esto el resto del año", sostuvo Ferrer.

Tampoco cubren los micronutrientes, "están constituidos por todas las vitaminas, por el yodo, zinc, cobre, son sustancias que se necesitan para la construcción de tejido, por eso su aparato inmunológico también se torna deficiente porque no tiene materia prima.

Ferrer sostuvo que también hay una desnutrición oculta, cuando el peso y la talla son normales pero si se hace un análisis de laboratorio, los niños o las niñas resultan con anemia.

"Si (a los niños o las niñas) no los (as) recuperas hasta los 2 años de edad con buena alimentación, no adquieren las capacidades que tenían genéticamente determinadas pero que no las pudieron desarrollar por la falta de alimentos", especificó Ferrer.

Agregó que las patologías infecciosas, diarreícas y las infecciones respiratorias agudas, "hacen (que los chicos y chicas) que tengan más probabilidades de morir". “los niños y las niñas que están en la etapa de escolarización reciben la comida fuerte en la escuela” aseguró Ferrer.

Agua no segura

Ferrer explicó que el oxígeno y el agua están dentro de los macronutrientes. Sin embargo, marcó que la mayoría de las comunidades no tiene acceso al agua potable y algunas no tienen acceso al agua. "Además de tener una ingesta insuficiente de alimentos de valor nutritivo (los niños y las niñas) están poliparasitados (as)", advirtió Ferrer.

La médica dijo que según el laboratorio del hospital, los chicos y chicas tienen Oxiurus, Ascaris Lumbricoides, parásitos y "Giardias" que tienen la capacidad de tapizar la primera parte del duodeno que es donde se absorben los nutrientes, "(los niños y las niñas) no tienen la capacidad biológica de absorción de lo poco que comen porque están parasitados", sostuvo la médica.

Quienes no tienen agua la colectan en madrejones del río, "van con bidones a las escuelas, algunas tienen motores con combustible para extraer de pozo". "En San Miguel, Pozo La China, Pin Pin, les falta el combustible para hacer funcionar el motor de la bomba, los maestros hacen lo que pueden. A veces les sacan combustible a sus propios vehículos, no tienen agua para cocinarle a los chicos. En las escuelas dan almuerzo y merienda" ratificó Ferrer.

Un crimen social

Desde el PTS en el Frente de Izquierda sostenemos, que cuando trabajadores y sectores populares, son expuestos a una muerte prematura y anormal, a un muerte tan violenta, como la realizada por un arma, cuando se le quita a estos seres humanos los medios de existencia indispensables, imponiéndole condiciones de vida, con que les resulta imposible subsistir, y se es consciente de que esas condiciones de existencia y sin embargo se permite que se mantengan, estamos hablando de un crimen social.

Las condiciones descriptas por la médica Ferrer, son muestras de un terrible crimen social perpetuado por el estado y los gobiernos detrás del cual están los grandes terratenientes y empresarios del agro a los que se les cuida sus intereses, por sobre el bienestar de cientos de familias que soportan condiciones imposibles. Es necesario exponer y denunciar esta situación que produce un régimen social que hay que transformar de raíz.







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