Política Venezuela

ENTRE LA CONFRONTACIÓN Y LA NEGOCIACIÓN

Presión imperialista, acciones de la MUD y llamado al diálogo antes de la elección de la “Constituyente”

Durante el “cierre de campaña” del chavismo, Maduro llamó a que en las próximas horas antes de la elección de la “Constituyente” se instale una mesa de diálogo, en el mismo momento en que EEUU emite una “alerta de viaje” a su personal de la Embajada en Caracas.

Viernes 28 de julio | Edición del día

A tres días de la elección para la “Constituyente” de Maduro, el Gobierno de EE.UU. ordenó este jueves, como parte de su presión imperialista, a los familiares del personal de su embajada en Caracas que abandonen el país a causa de lo que llaman los "crímenes violentos" y la falta "generalizada de alimentos y medicinas". En lo que se conoce como una alerta de viaje, emitida por el Departamento del Tesoro, el Gobierno de Trump autoriza, además, la "salida voluntaria" de Venezuela de los empleados de la embajada a tres días de las polémicas elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente convocada por Maduro.

Alertas de este tipo solo las emite el gobierno de Estados Unidos, cuando considera que su personal corre peligro, pero en este caso solo se puede leer como parte de las medidas de presión del gobierno de Trump contra Venezuela y darle el mayor apoyo a la oposición de la oposición aglutinada en la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD). Esta nueva advertencia de viaje del Departamento del Tesoro sustituye a la emitida el 15 de diciembre de 2016 en la que se indicaba que "La situación política y de seguridad de Venezuela es impredecible y puede cambiar rápidamente". La alerta señala, además, que desde abril pasado hay manifestaciones "diariamente" en todo el país, que generalmente "provocan una fuerte respuesta policial" que incluye el uso de gas lacrimógeno o balas de goma contra los manifestantes.

En el comunicado de la oficina del Departamento del Tesoro del imperialismo yanqui, se indica que las "bandas armadas" asociadas con el Gobierno de Maduro "frecuentemente usan la violencia para intimidar a los manifestantes", indicando también que los enfrentamientos de los últimos meses han causado "más de 70 muertes".

Como denunciamos desde La Izquierda Diario, este miércoles Washington aumentó la presión contra el plan del Gobierno de celebrar este domingo elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) al sancionar a trece funcionarios y ex funcionarios del Gobierno de Maduro, amenazando incluso de que, de producirse, esa elección podría marcar el "fin de la democracia en Venezuela".

Te puede interesar: Entre la injerencia imperialista y un acatamiento parcial al paro cívico de la MUD

De los trece sancionados por el Departamento del Tesoro, cuatro son castigados por haber promovido la Constituyente o por "socavar la democracia o los derechos humanos en Venezuela". Entre ellos destacan Elías Jaua, presidente de la Comisión Presidencial para la Constituyente, ministro de Educación y ex vicepresidente de Venezuela y Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), que ha defendido la convocatoria.

El Departamento del Tesoro también sancionó a una integrante de la comisión que dirige Elías Jaua, María Iris Varela; y al defensor del pueblo de Venezuela, Tarek William Saab, por considerar que no está cumpliendo su cometido de "defender los derechos humanos" en el país. El presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido la semana pasada que impondrían nuevas sanciones al Gobierno de Maduro si seguía adelante con la celebración de la Constituyente.

Te puede interesar: EE. UU. sanciona a funcionarios chavistas en medio del "paro cívico" opositor

Los llamados al diálogo “en las próximas horas antes de la elección e instalación de la ANC” de Maduro

En lo que el chavismo llamó un cierre de campaña de las elecciones a la “Constituyente”, Maduro, hizo un llamado a sentarse en la mesa con los opositores antes de que, en tres días, se concrete esa elección. El pedido de Maduro ha venido después de una prohibición del Gobierno de "reuniones y manifestaciones públicas, concentraciones de personas y cualquier otro acto similar que pueda perturbar o afectar el normal desarrollo del proceso electoral".

Al momento en que escribimos este artículo, la oposición no ha rechazado ni aceptado el llamado de Maduro, aunque ha indicado que mantendrá su llamado a la movilización para este viernes. La llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convoca a acudir a Caracas este viernes a lo que ha bautizado como "la toma de Caracas", redoblando su apuesta.

La protesta de este viernes es la última y una de las mayores manifestaciones anunciadas por la MUD. Representantes de la oposición han pedido a sus partidarios trancar desde mañana las avenidas y las calles de todo el país, en una acción de protesta que continuará el sábado, e incluso el domingo, el día de la elección.

Los opositores esperan que Maduro reconsidere la celebración de las elecciones del domingo tras estas medidas de presión, y han adelantado que podrían emprender acciones con el objetivo de impedir la votación. Hasta el momento, tras 118 días de protestas, Maduro ha pedido que se instale en "las próximas horas antes de la elección e instalación de la ANC una mesa de diálogo, acuerdo nacional y reconciliación de la patria". Indicando, "porque si no fuera así, yo le entregaría a la Constituyente todo el poder de convocar de manera obligatoria un diálogo nacional de paz con una ley constitucional”.

Maduro planteó esta "mesa nacional de entendimiento para hablar de los grandes temas del país" en el último día del paro general de 48 horas con que la oposición pretende presionarle para que retire la Constituyente. Hasta el momento, y en medio de disturbios y choques con las fuerzas de represión, han muerto 105 personas. Dos de esas muertes se registraron ese jueves en medio del paro cívico de 48 horas convocado también por la MUD y que incluyó el corte de vías, aunque su acatamiento ha sido parcial a nivel nacional, incluso en su segunda jornada perdía fuerza, con menos adhesión que en la jornada previa.

Como vemos, a menos de tres días de la elección, la situación política aumenta en su virulencia política, más aún con las tentativas del gobierno de prohibir la marcha que se ha dado en llamar la “toma de Caracas” prevista para este viernes. En estas horas, no se descarta, tal cual como ha hecho desde el gobierno que la propia elección del domingo de la “Constituyente” se termine levantando ante una eventual negociación. Desgraciadamente en toda esta situación las clases trabajadoras y los sectores populares no tienen representados sus intereses en ninguno de los dos bandos, el gobierno de Maduro y la MUD, por lo que es crucial continuar bregando por una salida independiente de los trabajadores y el pueblo pobre.

Te puede interesar: Declaración de la LTS Desde la izquierda, contra la farsa de “Constituyente”: ¡Ni un solo voto a este fraude! ¡Abstención activa!






Temas relacionados

Crisis Venezuela   /    Derecha Venezuela   /    Política Venezuela   /    Venezuela   /    Represión en Venezuela   /    Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO