AZUL - CASO CRISTINA SANTILLAN

Presa por ser mujer y pobre

María Cristina Santillán trabaja como enfermera en el Hospital Pinto de la localidad de Azul. Durante 40 años fue víctima de violencia de género en todas sus variantes (psicológica, física, económica y sexual) por parte de su marido.

Sábado 17 de junio | Edición del día

María Cristina Salntillán está presa desde el 16 de septiembre de 2014 por defender su integridad física ante la agresión y amenaza de muerte que les propinaba su esposo en medio de una fuerte discusión.

En su desesperación, María Cristina, tomó un hacha asestándole dos golpes en la cabeza al hombre, quien fue llevado al Hospital de la ciudad, de donde por decisión de las autoridades es dado de alta antes de tiempo cuando sus condiciones de salud seguían siendo críticas.
El quedó recluido en un Geriátrico donde muere el 30 de mayo de 2015, nueve meses después del hecho, a raíz de una infección debido a la falta de cuidados.
En primer lugar, la causa fue caratulada como lesiones graves y la mujer estuvo presa en la Unidad penitenciaria de Azul. Con la muerte de su marido la causa cambió de caratula a homicidio agravado por el vínculo y se le dio prisión preventiva domiciliaria.
La defensa de Santillán quiere demostrar que no hubo relación entre el episodio del año 2014 con la muerte del hombre, y que la agresión se enmarca en la legitima defensa así como también que Cristina convivió bajo un hostigamiento permanente, no solo a ella sino también a sus cuatro hijos, sobre todo la hija mujer.
La agredía físicamente y, además, la amenazaba constantemente con denunciarla y matarla. Según cuentan, “disfrutaba golpearla, era un perverso. Ella esta presa por defenderse y porque es pobre no pudo abandonarlo, porque él le salía con que la madre lo había dejado. Ella lo golpeó sin querer, él todo lo que hacía lo hacía consciente”.

Después de dos postergaciones, los próximos 22 y 23 de agosto, Cristina será llevada a juicio por jurados, defendida por el actual defensor General departamental Diego Fernández y con las participaciones de los defensores oficiales Maríana Mocciaro y Diego Araujo. A su vez, la fiscal a cargo será la Dr. Laura Margaretic. Llega a esta instancia en prisión domiciliaria, beneficio que consiguió gracias al trabajo de un abogado particular.
Cristina Santillán es revictimizada una y otra vez no solo por la Justicia y las autoridades policiales de Azul sino por los medios de la localidad que se han encargado de acusarla, condenarla y formar opinión en los habitantes de Azul, como nos tienen acostumbrados los medios hegemónicos, que intentan criminalizar a las víctimas ocultando el origen real de este hecho que no es más que esta sociedad misógina y patriarcal, que tanto la justicia como los funcionarios, las fuerzas represivas y los medios de comunicación sostienen y garantizan.








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