Sociedad

Córdoba//Opinión

¿Por qué fui parte de las jornadas de lucha?

¿Es momento de salir a manifestarse y reclamar? Siempre que me apareció esta duda, mi reflexión ha sido que sí. Aquí algunos motivos de esa decisión.

Jueves 21 de diciembre de 2017 | Edición del día

Jamás me perdonaría gozar de privilegios por luchas en las que no he participado. La cultura de mi entorno, siempre fue “estar presente y participar".

La gran bronca ante esta perversa reforma previsional me impulsó a las calles nuevamente.

Junto a mis compañeras y compañeros del PTS estuvimos allí, difundiendo, informando y acompañando la lucha en las calles, mientras nuestros diputados, Nicolás Del Caño y Nathalia González Seligra, lo hacían dentro del Congreso.

Por nuestros castigados, vapuleados y queridos viejos, que nos mostraron a lo largo de la historia la importancia de luchar para defender nuestros. Qu nadie nos regala nada.

Si debiera posicionarme solo en el resultado, “votaron la ley”, tendría una visión equivocada. Porque me siento no solo satisfecha, sino orgullosa de la lucha que dimos. Fuimos parte de los millones que están en contra de ley y de los miles y miles que la enfrentaron en la calle. No solo por lo cantidad que fuimos, sino por lo genuino y necesario del reclamo.

Además, siento un inconmensurable respeto, agradecimiento y orgullo por el obrar de quienes nos representan dentro de la cámara. Jamás, en los años que llevo de vida, logré este sentimiento. ¡Aguanten Naty y Nico!

Como esto me anima, me entusiasma, quiero compartirlo para contagiar a otros. Siento que esta es la manera: con coherencia, simplicidad y firmeza. No se trata de grandes discursos con palabras rebuscadas, sino claridad y compromiso verdadero. Con coherencia en la práctica política, tanto afuera, como adentro.

Va a haber muchas más luchas como esta, ¡y tenemos que ser cada vez más para dar pelea hasta el final!

Con convicción y alegría en la lucha, así, nos tenemos que encontrar juntos enfrentando cada ataque. Los invito a que nos acompañen. Todos. Los estamos esperando.







Temas relacionados

Opinión   /    Córdoba   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO