Géneros y Sexualidades

DIVERSIDAD SEXUAL

Por el derecho a la infancia trans

Paz tiene 4 años, vive en San Martin de los Andes y se autopercibe mujer. Tanto su mamá como el resto de su familia y el jardín al cual asiste la acompañan y apoyan.

Miércoles 19 de octubre | Edición del día

–Mamá, cuando el doctor te dijo que era varón se equivocó, yo siempre fui nena, desde la panza.

–Hija, tenes razón, se equivocó el doctor.

Ella eligió su nombre y se identifica con un sexo distinto al que se le asignó cuando nació el 4 de noviembre de 2011. Su mamá, Laura Florentín, afirmó que hay casos en todo el país y que las familias se mantienen conectadas.

En ocasiones le preguntaron a Laura si no sería un capricho. Hubo profesionales que le dijeron que con una terapia concisa “se podía superar” y Paz fue diagnosticada con “disforia de género”. También la acusaron de “incitarla” a ser una niña. Hoy viven en San Martín de Los Andes, visitan a su familia en Neuquén capital, y reciben el apoyo de los docentes del jardín. Laura expresó que espera “que la dejen ser feliz, que la respeten. Yo la quiero ver bien. Me duele que la gente diga que tiene trastornos mentales”.

Los “trastornos sexuales y de la identidad sexual” aún figuran en la lista de las psicopatologías en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, y en la UBA algunas cátedras los consideran una perversión. El movimiento LGTBI lucha por que se quite esta clasificación ya que reproduce la patologización de las expresiones de género.

La Ley de Identidad de Género (Ley 26.743) argentina es la única en el mundo que no es patologizante. Varias legislaciones, como la española, si bien permiten la reasignación voluntaria del sexo, judicializan el proceso, exigen que la persona se encuentre bajo tratamiento hormonal y patologizan la identidad trans requiriendo un diagnóstico psiquiátrico. A pesar de que existe la ley, en códigos contravencionales como el de La Rioja, Formosa, Santa Fe y Santa Cruz, vestirse con “ropa del sexo opuesto” está sancionado.

El artículo cinco de la Ley de Identidad de Género prevé la rectificación registral del sexo, el cambio de nombre de pila e imagen de las personas menores de edad teniendo como único requisito la expresa conformidad del menor y siendo el trámite realizado por los representantes legales. Laura explicó que no hicieron el trámite: “No estamos tan apurados, yo creo que a fin de año o principio del que viene lo concretaremos”.

Fuente: http://www.rionegro.com.ar/




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