Política

PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Policías en acción: el narcoshow llegó a la Provincia justito para la campaña

Sesenta bonaerenses de la División Drogas Ilícitas de Lanús y Avellaneda “cayeron en desgracia” por un video de Facebook. Vidal, Clarín y la búsqueda de un relato que ayude a tapar varios agujeros.

Daniel Satur

@saturnetroc

Martes 25 de julio | Edición del día

Fotografía: avisa

Como Cambiemos no tiene casi ninguna buena noticia para difundir en el terreno de la economía y, menos aún, en el terreno de las mejoras materiales para la clase trabajadora y el pueblo pobre, mejor cambiar de tema y afrontar la campaña electoral hablando de ciertas otras cosas.

Pero la supuesta “lucha contra la corrupción” tampoco parece estar dándole muchos resultados al elenco oficialista. De hecho, con toda la batería de recursos desplegada y con la asistencia inigualable que le dan las empresas periodísticas con sus “rosaditas” y las “rutas del dinero k”, el macrismo no logra hacer bajar como quisiera la intención de voto de los resabios del gobierno anterior.

Por eso en las últimas semanas, particularmente desde la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires, se empezó a reforzar como eje de campaña la también supuesta “lucha contra las mafias”. Y si quienes regentean el narcotráfico, además, llevan el uniforme de la “maldita policía” que durante 25 años condujo el peronismo bonaerense, casi casi que todo cierra.

El escándalo desatado en la Delegación de Drogas Ilícitas de Lanús-Avellaneda el domingo, según la versión oficial a partir de una denuncia “desde adentro” de la propia fuerza, indudablemente va en línea con la estrategia de María Eugenia Vidal y su ministro Cristian Ritondo.

Política durísima

Este lunes, en declaraciones a Radio Mitre (Grupo Clarín), el jefe de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense Guillermo Berra dijo que el secuestro de drogas en la dependencia de Lanús-Avellaneda y el inicio de sumarios a decenas de efectivos “se da en el marco de una política durísima que estamos llevando adelante como Ministerio, desde Asuntos Internos, y María Eugenia Vidal, en la lucha contra las mafias”. Obviamente desde el otro lado del teléfono, en los estudios de la radio, nadie se animaba a romper el relato del funcionario.

Después de anunciar que “alguien va a tener que explicar qué hacía esa droga en el techo” de la delegación policial, Berra habló por TN (Grupo Clarín) y dijo que en el allanamiento se incautaron “más de 350 dosis de cocaína en distintos estados, más de 50 dosis de paco, 20 o 30 cigarrillos de marihuana, algunas pastillas de éxtasis y un pastillero herméticamente cerrado con píldoras rosas”.

Y como para darle cierta épica al asunto, el empleado de Ritondo sentenció: “Con Asuntos Internos me saco el sombrero, pues estamos todos de la misma vereda, y este es un caso donde queda claro como está aceitado el sistema” para combatir la corrupción dentro de la Policía. Respetando los pactos de caballeros, ningún periodista se rió.

Lo peor es que ningún periodista de esas empresas tampoco habla de que quienes hoy "aceitan" el sistema son nada menos que los mismos que lo mantuvieron intacto y funcionando a pleno en todos estos años. ¿O alguien puede creer que Fabián Perroni, el amigo personal y sucesor de Pablo Bressi al frente de la Policía Bonaerense, tuvo una repentina conversión espiritual y ahora está totalmente decidido a combatir a "las mafias" que integran sus subordinados?

Caídos en desgracia

Según las empresas periodísticas como Clarín, La Nación, Mitre o TN los “investigadores” de Asuntos Internos tienen la firme sospecha de que en la delegación caída en desgracia se quedaban con droga de allanamientos (declarando que se había incautado menos), que revendían la cocaína de máxima pureza y que la “cortada” la usaban para armar causas a personas inocentes. Incluso, como si hubieran descubierto la pólvora, dicen que una parte de esa droga se la quedaban como “vuelto” para consumo personal.

Creen, los “investigadores”, que esas operaciones se venían realizando desde hace años (más precisamente desde la época de Scioli, je). Y ahora, luego de que un curioso videíto circuló frenéticamente por Facebook , se anuncia que “son más de 60 los policías que serán sumariados”. Es más, hasta aclararon que nada es repentino, sino que la causa en la que se investiga el caso lleva “más de dos meses” en la Justicia Federal de Lomas de Zamora.

“A los más de 60 policías se los acusa de connivencia con delincuentes, tenencia de droga para comercialización y de manera irregular, no cumplir con los protocolos y afectar el decoro de la Fuerza”, explicó Berra este lunes a Clarín (Grupo Clarín).

Posiblemente el comisario Ariel Skalla, su segundo Mario Rosello y los otros 58 uniformados de Lanús-Avellaneda estén en problemas (entre ellos el sargento que colgó el video en Facebook, a quien se lo imputó judicialmente por infringir la ley de estupefacientes ya que manipuló drogas de forma irregular). Y posiblemente también haya en las próximas semanas algunas novedades del tipo “así ocultaban la droga en los techos” o “así cobraban las coimas a los dealers de la zona”.

Pero por las dudas, fuentes curiosamente anónimas de la Policía dijeron a Clarín que en la dependencia ahora intervenida “la droga la usaban para emprolijar alguna causa, para extorsionar y/o controlar a las bandas narco, no para complicar a gente decente”. El mensaje, aunque un tanto bizarro, es inequívoco: esa fuerza represiva no arma causas, sólo puede incurrir en algún que otro desliz.

Como se viene planteando en este sitio, la Policía no sólo es una institución completamente involucrada en el comercio y contrabando de personas y bienes, a veces con participación directa y otras encubriendo a “las mafias”, sino que esa es una de sus tareas cotidianas centrales, como parte de su objetivo central de proteger y garantizar los grandes negocios ilegales de una parte del empresariado nacional y multinacional.

Además, es la fuerza represiva indispensable del régimen político vigente para controlar, perseguir y criminalizar a la población trabajadora. Como también se dijo en estas páginas, la Policía asesina hoy es parte de la campaña de Vidal y Cambiemos.

Eso no quita que algunos hombres y mujeres de uniforme, en el marco de las necesidades políticas del momento, terminen siendo los fusibles indispensables para mantener el esquema general. Así pasó en Santa Fe y en Córdoba no hace tanto tiempo. Así está pasando ahora con los narcopolicías de Lanús y Avellaneda. Todo sea por la campaña.






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