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Piñera: un cóctel explosivo de dinero, negocios y política

La imputación de conflicto de intereses (mediante inversiones de su propiedad en una empresa pesquera peruana), puso en incertidumbre lo que hace semanas se daba por seguro: su candidatura. Ya es discusión en Chile Vamos y los círculos de la derecha.

Pablo Torres

Director La Izquierda Diario / Partido de Trabajadores Revolucionarios

Viernes 9 de diciembre de 2016 | Edición del día

Piñera en su laberinto

Las noticias de los últimos días han golpeado duramente a Piñera y su círculo familiar y político. Las inversiones realizadas por Bancard (sociedad de inversión de la familia Piñera-Morel) a una empresa pesquera peruana, en el marco del litigio limítrofe entre Perú y Chile en La Haya mientras Sebastián Piñera era presidente del país, abrió una caja de pandora en Chile Vamos.

Tan así, que lo que era seguro (su candidatura presidencial) empezó a ser cuestionado. Fue discutido como eventualidad en la última reunión directiva de Chile Vamos, coalición de la derecha. Las consecuencias aún no son claras, pero han provocado varios temblores, pues no hay ningún candidato tan posicionado como él para que la derecha retorne al gobierno.

Y aunque Piñera lo salga reafirmando, los temblores de sólo pensar en bajar su candidatura (como también se le ha pasado por la mente a la gente de Lagos) se puede transformar en un terremoto político, y no sólo para la derecha. No es más que la expresión de los límites de los proyectos neoliberales, de centro-derecha o centro-izquierda sustentados por los grandes capitales.

Negocios y política: un cóctel explosivo

El cóctel negocios y política en nuestro establishment no es nuevo. Fue la relación constante de un sistema que estableció la derecha y luego consolidó la Concertación. Pero también más allá: fue MEO que se presentó como “progresista” montando un partido y una candidatura auspiciada por empresas de aviones y constructoras brasileñas. Golpeó a Bachelet con el caso Caval. Y Penta-SQM, así como numerosos otros casos investigados (pesqueras), han involucrado quizá a la gran mayoría de la Cámara de Diputados y del Senado, esas reaccionarias instituciones que han servido como depósito de leyes para fortalecer al capital frente al trabajo, debilitando a este último y reduciéndolo a la enorme fragmentación y precariedad. En parte también al PC, con sus negocios con ARCIS ahora en quiebra virtual.

¿Qué es entonces lo nuevo? Que el “buen hombre de negocios”, vinculado al Estado y sus instituciones, y visto durante décadas como “modelo de emprendimiento”, es visto cada vez más como robo, saqueo e impunidad. El debilitamiento de Lagos como el otro candidato de las grandes fortunas y el establishment, es otro síntoma de ello. Las acusaciones de corrupción han hecho saltar el descrédito de las instituciones.

"Una junta que administra los negocios de la burguesía

El affair negocios-política no es producto del modelo neoliberal. Es sustancial al capitalismo, al vincular los intereses de los grandes negocios, hechos sobre la base de la explotación social sobre millones de seres humanos que viven la precariedad y bajas condiciones de vida, con la propia estructura política de poder: su Estado. La vieja frase del revolucionario Karl Marx que "El gobierno del Estado moderno no es más que una Junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa", empieza a ser un hecho cada vez más evidente a ojos de millones de trabajadores, jóvenes y mujeres que despiertan a la vida política con enorme desconfianza hacia las instituciones y empresas.

El caso de Piñera, representante sobretodo del capital ligado al gran empresariado nacional de las finanzas y el capital extranjero, es la tercera fortuna del país según la revista Forbes, cercana a los 2.500 millones de dólares. Es quizá el caso más elocuente de una "trenza" de dinero-política, y de ninguna manera de "cuerdas separadas".

Los grandes empresarios, medios y partidos de Chile Vamos o Nueva Mayoría buscaran imponer el "orden" y "crecimiento" a través de un nuevo gobierno de Piñera o Lagos. También podrían apostar a algún outsider que les de garantías en caso de situaciones mas "excepcionales". Sin embargo, el agotamiento de la política neoliberal se enfrentará a un creciente descontento y conflictividad. Eso estará en la base de la carrera hacia el 2017, donde hay mucho más que dos posibilidades.








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