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COVID19

Pim, pam, pum, fuera”: La campaña del gobierno que culpabiliza a la juventud

Recientemente el Gobierno lanzó una campaña por redes sociales culpabilizando, una vez más, a los jóvenes de la expansión del virus. Sin embargo en este campaña no se mencionan los verdaderos culpables de la crisis sanitaria.

Lunes 14 de septiembre | Edición del día

El pasado martes 8 de Septiembre el Ministerio de Sanidad lanzó un vídeo para, teóricamente, concienciar a la población de la actual situación sanitaria. Pero, ¿qué encontrábamos en este vídeo fundamentalmente? Adolescentes en botellones y fiestas sin mantener la distancia de seguridad y sin la mascarilla. También imágenes de familias abrazándose después de meses de confinamiento.

Esta campaña en redes no es más que la continuación de un discurso que culpabiliza a los jóvenes de la expansión del virus. Se busca con ello relacionar cínicamente la muerte de decenas de miles de personas en el Estado español con el ocio de unos pocos jóvenes. Una campaña del Gobierno y el Ministerio de Sanidad con la intención de lavarse las manos debido a la falta de medidas reales. Ante el incremento de contagios se refugian, una vez más, en la responsabilidad individual y en culpabilizar a la juventud; ante la incertidumbre responden con explicaciones prejuiciosas. No es de extrañar por tanto que de la nefasta gestión de las instituciones no se diga nada.

Apoyan la culpabilización de la juventud en el aumento de casos entre franjas de edad más temprana de los últimos meses, pero ¿se les ha ocurrido pensar que las y los jóvenes somos los más expuestos porque tenemos los trabajos más precarios, eso que han sido considerados esenciales, los que llevamos los paquetes a casa, o hacemos el reparto de comida en bici, o atendemos en las terrazas? También se olvidan de mencionar el enorme papel que hemos tenido en la mitigación de la gestión desastrosa de la crisis que han hecho los distintos gobiernos capitalistas salvando a las grandes empresas antes que a las familias trabajadoras.

De una y otra forma la juventud hemos puesto el cuerpo. “El activismo social y el comportamiento de los jóvenes están contribuyendo a mitigar los efectos económicos y sociales de la pandemia de la COVID-19”. Esto no lo decimos nosotros, lo dice un informe de la OIT (la Organización Internacional del Trabajo), el mismo que dice que los jóvenes “han respetado enormemente las medidas de quedarse en casa”, por cierto.

El argumento que expresa el vídeo es digno de película: los jóvenes, egoístas e insensatos, preferimos la diversión frente a la seguridad de las personas mayores y de nuestros abuelos. En este discurso el Gobierno se aferra a los casos puntuales -y si no hay, se los inventan- de grupos de jóvenes que continúan buscando la forma de ocio nocturno que el propio gobierno y patronales promovieron antes de la pandemia, al mismo tiempo que el gobierno continúa promoviendo un turismo sin garantías sanitarias, oculta los rebrotes en los centros de trabajo, invisibiliza los contagios de los y las trabajadoras en el transporte público, no se menciona la desfinanciación del servicio sanitario al borde del colapso (otra vez), la falta de planificación de la vuelta a las aulas, etc, ejemplos entre muchos otros casos en los que se pone en peligro la salud de la clase trabajadora.

Tanto gobierno central como autonómicos son los mismos que se empeñan en echar la culpa a los jóvenes al mismo tiempo que se oponen a incrementar la financiación, los recursos y el personal de los hospitales. El gobierno del PSOE y UP no ha hecho nada por garantizar una vuelta segura a las aulas de estos mismos jóvenes.

El gobierno autonómico de Madrid no se queda atrás, ante el metro abarrotado a las 8 de la mañana... esgrimen el pretexto de que habían “mantenido la misma oferta de trenes que el año pasado en estas fechas”. Les resulta inconcebible que ante una pandemia mundial es imprescindible reforzar el transporte público para evitar contagios. La pandemia sí entiende de clases y somos la clase trabajadora la que vamos en esos metros a las 8 de la mañana hacia el centro de trabajo o de estudios.

Sin embargo, una de las mayores dudas surge cuando se piensa en cómo y con qué fondos se pueden reforzar servicios públicos como la sanidad, la educación o el transporte, si todo apunta a que los planes económicos impuestos por las instituciones europeas van a ser de recortes y ya empezamos a ver los primeros con el anuncio del gobierno de que va a congelar salarios, o aumentar la edad de jubilación.

Uno de los ejes en torno a los que ha girado la política en los últimos 6 meses han sido los ERTEs. A través de ellos, empresas multimillonarias que se han enriquecido durante la crisis han renunciado a pagar los salarios de sus trabajadores para ser financiados por el gobierno con dinero público. Que sea de impuestos a estas grandes empresas, por tanto, de dónde salgan los fondos para reforzar los servicios públicos. Es necesario exigir la prohibición de los despidos y obligar a estas grandes empresas a que paguen con sus ganancias los sueldos de los trabajadores y trabajadoras. Es necesario pelear por la autoorganización de trabajadores y estudiantes.

No es casual que se saque este vídeo en este momento, justamente en la vuelta de vacaciones de millones de trabajadores y estudiantes, uno de los momentos que todos sabemos que serán más críticos para la sanidad. Uno de los momentos en los que el Gobierno más que nunca tiene que replicar un discurso culpabilizando a la juventud para que pase lo más inadvertido posible la falta de medidas de seguridad desde las instituciones y las empresas. Por eso un vídeo más acorde con la situación real de la pandemia y que realmente señale a los responsables de la crisis sanitaria debería ser algo así:







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