Mundo Obrero

MUNDO OBRERO

Persicco: la imagen y los negocios importan más que la vida obrera

Entrevistamos a Natalia Cabrera, maestra de nivel inicial y esposa de un trabajador de Persicco, quien perdió la vida haciendo reparto para dicha cadena de heladerías.

Miércoles 7 de marzo | 12:26

Natalia, contanos un poco. ¿Qué fue lo que pasó?

  •  El 16 de agosto de 2017, por la mañana, a la altura del Km 182,5 de la Ruta Nacional Nro. 2 sentido hacia el Partido de la Costa, localidad de Castelli, se produce un accidente de tránsito entre una camioneta Sprinter de reparto perteneciente a la firma Persicco General Sweet S.A, conducida por Walter Fabián Castro y un camión de transportes de sustancias lácteas La Serenísima. En este acontecimiento, de manera instantánea, culminó la vida de mi esposo, Walter Rodolfo Esbarranch, quien se encontraba a bordo de la Sprinter como acompañante a cargo del reparto al momento del hecho. Walter trabajaba para la empresa hacía 16 años.

    ¿Cómo te enteraste?

  •  Ese mismo día a eso de las 10:55 a.m, vía MSN de Facebook, me piden que me comunique con el Sr. Herrera Sergio, jefe directo de mi esposo, y éste me informa por teléfono de lo sucedido sin ningún tipo de tacto y sin pensar lo que podía generar, lo que hizo que me desmaye automáticamente sin poder entender lo que estaba sucediendo.

    El mismo día se trasladaron al lugar del hecho mi madre, junto con el Sr. Herrera Sergio, y el Sr. Guaraccino Juan Martín (Apoderado de la firma Persicco General Sweet S.A.) dónde realizaron los trámites de rigor que no se han dado de manera muy transparente. En todo momento hacían alusión a que si se solucionaba con dinero no había problema, sin reparo alguno de que con ellos se encontraba mi mamá.

    ¿Cómo se manejó la empresa después? ¿Pediste asesoramiento a alguien?

  •  La actitud de la empresa fue de desprecio absoluto. Nadie me llamaba y tuve que comunicarme yo. Lo único que hacían eran pasarme teléfonos de abogados de ellos, y en general tomaban la situación como un simple accidente de tránsito. Me comunique con el presidente de la firma Hugo Goganti recién una semana después del accidente.

    “Casualmente” ese mismo día se comunica conmigo el Sr. Hector Opsansky, delegado del sindicato. Me llamó la atención el desconocimiento sobre los convenios colectivos y el poco asesoramiento que me brindó. Para variar, me refirió que no tenían “ART” desde hacía un año, lo que demuestra la ilegalidad de la empresa en cuanto a no respetar las leyes y la complicidad del sindicato ante esta situación. En cuanto al cobro del subsidio de la Mutual ($ 20.000), la gestión comenzó con fecha 15 de septiembre de 2017 y existieron innumerables excusas y evasiones para evitar el pago.

    Considerando todo esto, tuve que buscar asesoramiento con un abogado particular (que pago de mi bolsillo), e intimé a la empresa a través de cartas documento para que se hagan cargo. Además de desconocer dichas notificaciones, ni se presentaron a las mediaciones legales. Lo tratan como un simple accidente de tránsito y, a la fecha, ni siquiera hicieron la liquidación final de haberes.

    Además de la pérdida irreparable, ¿qué otros inconvenientes te generó este episodio?

  •  El miércoles 13 de septiembre de 2017, en nuestra Obra Social no me autorizaron los estudios de complejidad que debía realizarme, por falta de pago de los aportes patronales por parte del empleador. Luego de realizar en la clínica diversos reclamos para poder llevar a cabo mis estudios, a última hora de esa tarde le confirmaron que excepcionalmente me los harían, pero que tenía que tener presente que no se estaban efectuando los pagos correspondientes y que por eso mismo ellos no podrían a futuro realizarme otros estudios. A todo esto, cabe señalar, que estas irregularidades eran comunes y frecuentes. Yo me practicaba los estudios en relación a mi situación de salud (insuficiencia plaquetaria) y luego el Delegado Hector Opsansky nos efectuaba el reintegro del dinero a través del Sindicato.

    El día 18 de octubre de 2017 me presento en la Obra Social, donde me informaron que me encontraba sin cobertura ya que la misma había sido dada de baja por el empleador incumpliendo los 3 meses que se establece por ley. Por ende, los psicólogos y psiquiatras para mi nene y para mí los estoy solventando de manera particular.

    Además, con Walter teníamos pre-aprobado un crédito hipotecario en el Banco Nación, habiendo pasado por el proceso administrativo y de calificación para el mismo con todos los costos que esto significa y la pérdida de tiempo en trámites. Eso significó que durante los primeros meses del año con nuestro hijo estuvimos viendo propiedades y a fines del mes de junio ya teníamos la que sería, en un futuro cercano, nuestro hogar. Lamentablemente el crédito quedó desestimado, quedando mi hijo menor de edad y yo sin hogar y perdimos el dinero de la seña y gastos, agravándose aún más la situación por haber tenido que dejar el domicilio que nos encontrábamos alquilando sin contar aún en la actualidad con un lugar para vivir.

    ¿Tuviste alguna novedad últimamente?

  •  Sí, y no de las mejores. Esta semana mi abogado me comentó que al levantarse la feria judicial se enteró que la empresa se declaró en quiebra por deudas y juicios con proveedores, lo que sigue demostrando lo ilegal de una empresa que a las claras no le importa ni las leyes ni sus trabajadores.

    Y para vos, ¿qué habría que hacer? ¿Cómo te preparás para seguirla?

  •  Me parece muy grave que empresas como Persicco que claramente no tienen problemas financieros puedan funcionar en la ilegalidad absoluta, en complicidad con el poder político de turno que no controla y demuestra que nada importa la vida de los trabajadores, sin garantizar siquiera las mínimas condiciones de trabajo para que los empresarios llenen sus bolsillos.

    A pesar del dolor me preparo con mucha firmeza, sabiendo que mi reclamo es justo y entendiendo que hay muchas familias que pasaron y pasarán lamentablemente por esta situación hasta que las cosas cambien de raíz. Si la empresa piensa que mi marido es sólo un número de legajo, acá estaré con los que quieran acompañarme para hacerles saber que nuestras vidas valen más que sus ganancias. Perdí mi compañero de vida y mi hijo cumplió los 12 años sin su papá, pero nos haremos fuertes y pelearemos porque esta lucha recién empieza.







    Temas relacionados

    Persicco   /    Muertes por accidentes laborales    /    Muertes obreras   /    Mundo Obrero

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO