Mundo Obrero México

MULTINACIONAL

Pepsi cierra operaciones en tres estados: trabajadores enfrentan despidos e inseguridad

Coca Cola Femsa y PepsiCo cierra operaciones en tres entidades debido al asedio del crimen organizado, motivo por el cual el precio de un refresco de 600 mililitros podría dispararse de 12 a 20 pesos.

Martes 12 de junio | 12:15

La planta de distribución que la empresa Pepsico mantenía en Ciudad Altamirano, municipio de Pungarabato, Guerrero, fue cerrada desde la semana pasada, convirtiéndose en la segunda refresquera en parar actividades en el mismo municipio en los últimos dos meses por temas de inseguridad y extorsión que enfrentan miles de trabajadores en varios estados del país.

El cierre de la planta fue confirmado por el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, quien informó que tras la visita al lugar por parte de trabajadores del gobierno del estado pudieron corroborar que desde el viernes se suspendieron labores, aunque señaló que aún desconocen las razones del cese de operaciones.

Por medios locales, se sabe también que está situación es similar en Aguascalientes y en Toluca, Estado de México, donde 70 trabajadores se quedaron en la calle de un día para otro. En Guerrero (una de las entidades con mayor nivel de violencia por grupos del narcotráfico y la presencia de militares) se ha dado a conocer información difundida por el portal noticioso local Bajo Palabra, sobre el cierre de la empresa multinacional, que tenía más de 40 años establecida en Ciudad Altamirano. Según ese medio, la situación se dio por un aumento exponencial de presión de grupos delictivos que a partir del 29 de mayo empezaron a pedir con mayor insistencia el pago de derecho de piso a los encargados de la refresquera y el hostigamiento constante a los trabajadores de la planta.

Son alrededor de 80 trabajadores los que este lunes fueron liquidados por la empresa, la cual comenzó a retirar refrigeradores de las tiendas desde hace algunas semanas y terminaron con el producto almacenado. Esta situación es similar a la que viven los trabajadores de las maquilas en Nogales, Sonora, donde elementos del Ejército y federales han ocupado las fábricas alegando “simulacros” que violan los protocolos de seguridad laboral y los derechos humanos de las y los trabajadores: una cortesía de la Ley de Seguridad Interior del gobierno de Peña Nieto.

Pepsi había quedado como la refresquera con mayor distribución en la zona de Tierra Caliente, sin embargo, tras el cierre de Coca Cola el pasado 23 de abril, la empresa también se vio obligada al cierre de plantas por el cobro de cuotas de la delincuencia organizada. Para las empresas se trata de proteger sus ganancias; para los trabajadores el despido y mayor inseguridad para las familias que quedan en la calle.

De acuerdo a información publicada en Proceso y los medios locales, se tiene conocimiento que el presunto directivo también afirmó que los tres niveles de gobierno sabían perfectamente la situación de la empresa refresquera “y nunca hicieron nada”, e incluso “un alto funcionario federal conocía lo que estaba pasando”, abundó sin ofrecer mayores detalles.

En Guerrero, otras empresas debaten la misma situación y buscan asegurar sus intereses. Es el caso de Lala, Bimbo y Maseca que han reducido considerablemente el abastecimiento en zonas de la entidad y de otras partes del norte del país.

Es urgente construir un movimiento contra la militarización, encabezado por los propios trabajadores que sea abrazado de manera amplia y democráticamente por organizaciones de derechos humanos para detener la violencia de Estado, por medio del Ejército, el narco y grupos paramilitares.






Temas relacionados

"Guerra contra el narco"   /   Ley de Seguridad Interior   /   Mundo Obrero México   /   Cierre de fábricas y empresas   /   Militarización   /   Enrique Peña Nieto   /   Narcotráfico   /   PepsiCo

Comentarios

DEJAR COMENTARIO