Cultura

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Parlamento Regional de Naciones Originarias y principio de organización nacional indígena

En los días 13, 14 y 15 de Agosto se realizó en Bariloche un importante Parlamento donde se debatieron varios aspectos para un futuro accionar colectivo de las comunidades originarias de nuestro país.

Maximiliano Oviedo

Docente de Merlo

Viernes 16 de septiembre de 2016 | Edición del día

En el marco del Parlamento Regional de Naciones Originarias realizado en la ciudad de Bariloche, dialogamos con Gabriel Jofré, referente del pueblo Mapuche de la provincia de Mendoza, quien nos explica el objetivo de dicho encuentro, la situación actual de los pueblos originarios y la continuidad histórica de la lucha indígena en nuestro país.

Como parte de la organización que se está dando en las distintas comunidades originarias, Gabriel resalta la importancia del documento final producto del debate en el Parlamento, donde participaron sólo naciones patagónicas, y la pronta continuidad de una ambicioso principio de organización en la provincia de Mendoza, los días 16, 17 y 18 del mes de Septiembre, en el marco de las Jornadas Interculturales de “La consulta de San Martín a los pueblos originarios – el Bicentenario de la Plurinacionalidad”, con la integración del resto de las comunidades de todo el país.

Vos fuiste uno de los participantes del Parlamento que se realizó en Bariloche. ¿A qué comunidad representaste y cómo se fue gestando esta idea?

Gabriel Jofré: Yo soy huaquén de una organización que se llama “Organización, Identidad Territorial Maralhueche” que reúne actualmente a unas veinticinco comunidades mapuches y mapuches pehuenches de la zona del centro sur de Mendoza. Nosotros fuimos invitados al Parlamento de Naciones Originarias en Bariloche, que fue básicamente organizado por la zonal Andina de la Coordinadora del Parlamento Mapuche de Río Negro, también la zonal Lafquenche de la Confederación Mapuche del Neuquén.

Fue una convocatoria de carácter masivo, fue muy interesante lo que pasó en Bariloche el mes pasado, en Agosto, y el objetivo por el cual nosotros participamos en ese Parlamento desde la provincia de Mendoza, fue no sólo participar de la convocatoria en sí del programa de temas que se habían propuesto y la posibilidad de confluir en un documento, sino que también íbamos con el objetivo claro de proponer reunir nuevamente en la zona de Mendoza, en el Departamento de San Carlos, en donde se encuentra la localidad de La Consulta, en nombre de lo que sería un hecho histórico de “la consulta” que llevó adelante San Martín (el pedido de licencia de permiso para pasar por los territorios de Pikun Mapu, al norte del territorio mapuche, en ese momento custodiado por los Pehuenches).

En realidad el Parlamento de Naciones Originarias de Patagonia fue convocado desde las organizaciones más antiguas que tiene el pueblo mapuche en la Argentina, en el Puel Mapu, que son la Confederación Mapuche del Neuquén y la Coordinadora del Parlamento Mapuche del Neuquén.

Nosotros fuimos a invitar a los asistentes en Bariloche a la actividad que se realizará en Mendoza, y varios de ellos nos confirmaron su presencia. Van a confluir también naciones indígenas de otros pueblos, de la región Centro, Noreste y Noroeste. Algunos de ellos nos van a contar un poco, ya que sabemos que otro hito importante fue que San Martín tenía un origen mestizo con descendencia guaraní, y hay organizaciones guaraníes que también lo reconocen.

¿Cómo fue la dinámica del Parlamento en cuanto a los temas que se debatieron y cuáles fueron las resoluciones más importantes que se trataron y quedaron plasmadas en el documento?

G.J.: Más allá de lo que el documento en sí pueda explicar (es explícito, muy claro y es abierto, no está cerrado, de hecho se van a empezar a adherir cosas e ir mejorando de a poco), inicialmente el espíritu que más se centró en la mayoría de los debates es el proceso de unidad de las organizaciones y comunidades, sobre todo el pueblo mapuche, que participamos. Sabemos que no pudieron llegar los selk ´nam de más al sur, pero se viene acordando con ellos. Básicamente el proceso de institucionalidad propia, este proceso de unidad no es sólo del estilo de “unidad de las luchas” sino también es una reorganización del territorio, de la propia institucionalidad y cómo reordenar eso. Desde la lectura del documento se pueden sacar puntos más claros en cuanto a los acuerdos que se tomaron, pero lo que sobrevuela y surge de esto es, si se quiere más emocionalmente, la posibilidad de reunir después de muchos años, una gran cantidad de la dirigencia indígena (dirigencia mapuche sobre todo), aunque falta una parte de esa dirigencia, sabemos que es un proceso que se está iniciando y el Parlamento de Naciones Originarias va a confluir en un Parlamento Nacional (todavía faltan las regiones de NEA, NOA, Centro, Cuyo). Inclusive surgió del Parlamento la necesidad de juntarse nuevamente, quizás antes de fin de año o el año entrante (el año huinca como le decimos).

¿En qué van a consistir las actividades que se van a realizar en Mendoza, qué carácter va a tener, qué temas se van a tratar y de qué manera van a confluir las comunidades que se van a ir sumando?

G.J.: Surge del reordenamiento mapuche, la propia institucionalidad, el kume felen (el buen vivir), el kume felial como Consejo de Autoridad, el nom felial como instancia institucional propia de aplicación de la justicia y una serie de normativas , pero sabemos que seguramente la mayoría de los pueblos tienen su proceso de reordenamiento institucional. De ahí surgió la necesidad de plantear esta situación, que es el “Bicentenario de la consulta de San Martín” al pueblo mapuche, en su momento al pueblo pehuenche, una identidad territorial del pueblo mapuche, de los pehuenes, que es más complejo interpretar históricamente porque los pehuenches en ese momento estaban de alguna forma dirigiendo toda una alianza territorial que había de distintos fütalmapus (distintos territorios dentro de del Pikun Mapu, al norte del territorio mapuche) en la época que fueron convocados por un referente tan importante en su momento. En “su momento” digo porque que hayan confluido de esa manera en esa consulta de pedido de licencia de permiso y de reconocimiento del territorio ancestral, de la ocupación concreta y la administración de ese territorio. Por eso la invitación fue tan bien tomada en el Parlamento de Patagonia, en el sentido que la recuperación de la institucionalidad es la recuperación de la propia historia, porque los sucesos históricos no tienen una explicación sólo económica – social desde la visión europea occidental como la conocemos, sino también tiene un sentido espiritual, un sentido de elementos de la naturaleza, del cosmos, de la cosmovisión.

Entonces el proceso de convocatoria Futa Traun no es sólo la posibilidad que nos damos de ponernos de acuerdo para reunirnos, sino que las condiciones que se generan para el camino, el buen camino que tengamos para poder encontrarnos, eso dice el mapuche, no sólo vamos a donde queremos sino a donde nos dicen que tenemos que ir o a donde nos dejan llegar todas las fuerzas de la naturaleza, todos los elementos, todos los antepasados, las autoridades que nos han dejado el legado a nosotros, que también son parte de todo el territorio. Todos esos elementos territoriales que siguen nombrándose - como Malarhue, como Viluco que es ahí en San Carlos, en la zona centro de Mendoza - siguen persistiendo en nombrarse - la tierra - con nuestro propio idioma, el Mapudungun. Esto hace que la institucionalidad propia surja o resurja y nos plantee nuevas coyunturas políticas.

Somos continuidad de aquello que fue violentamente intervenido por una forma de organización administrativa de los territorios que hoy reconocemos como estados – nación y que nuestras formas propias decayeron ante esto pero no fueron totalmente sojuzgadas, estas cosas no mueren sino que resurgen como todo lo cíclico, como todo el pensamiento de los pueblos originarios. Así que está íntimamente ligada la convocatoria al proceso de Parlamento que también se está dando en la zona de Mendoza, donde confluyeron todas las fuerzas, los nehuenes. Las fuerzas naturales que se reproducen en nosotros como mapuches permiten que nos sigamos reencontrando. Es a esa apertura, ese reordenamiento al cual tenemos que acudir. Seguro que habrá condiciones que ayuden y otras que no, pero eso no implica que no podamos aportar a ese proceso de reordenamiento del territorio en sí.

Continuando con esta lógica de circularidad y como contrapartida de los procesos históricos como son enseñados, y según tu experiencia y percepción ¿Qué perspectivas tienen en esta compleja coyuntura actual, en función de los intereses de los sectores populares – donde las culturas originarias no están exentas -, y qué balance hacen de los años de gobiernos kirchneristas en cuanto a las reivindicaciones que vienen planteando históricamente?

G.J.: Somos continuidad histórica de las luchas, que lamentablemente fuimos obligados a tener. Somos pueblos invadidos en América, en distintas circunstancias, estrategias, en distintos momentos, y en los últimos cien años quizás sojuzgados y oprimidos al igual que un conjunto más de seres humanos en el planeta porque tiene que ver con un sistema capitalista y una forma de organización y administración de los territorios que es para la concentración de las riquezas. Por eso somos continuidad de las luchas, pero las del siglo XX, sociales, políticas, culturales, absorbieron parte de lo nuestro y también fueron negadores. Siempre que recordamos a Ceverino Di Giovani o a otros anarquistas como extremo de la lucha sindical, trabajadora de comienzos de siglo en la Argentina decimos que contemporáneo a ello, estaban destrozando nuestros territorios y seguían haciendo acciones, y a veces con pretexto de unos contra otros, nos pusieron de frente, como decimos pelea de pobres contra pobres.

En esta continuidad histórica debemos aprender de los errores históricos. En ese sentido enfrentamos el conflicto que tuvimos en estos días, que se despertó a partir de que estábamos esperando una sentencia de una Cámara de Apelaciones donde se dieron infinitas irregularidades que tenemos que andar despejándolas nosotros desde cero. Esto se da cerca de Los Molles, a unos 18 km. de Las Leñas, del campo invernal, donde una familia que se instala en la costa del río, fue expulsada hace muchos años de un puesto, donde quemaron sus casas hace unos veinte años, y empezaron a dar vueltas alrededor para poder reubicarse en una zona turística.

Terminaron haciendo un emprendimiento familiar de venta de comidas pero las demás familias que son “históricas de la zona”, los Canale, los Garrido, los López son reconocidos por fuente histórica como “caciques, locos”. Se pudieron organizar un poco y venden los ´productos un poco procesados de la gente que vive alrededores. Todavía nuestra gente vive ahí, cinco comunidades peleando contra los que se conoce como “Campo de Las Leñas” o más conocido como “Los Malayos” porque los mayores inversionistas son malayos, son un holding anglo – malayo.

¿Por qué te lo llevo a la continuidad histórica? Porque las familias que están enfrentando a ellos son los Lombardi, De Luchesi, que son arquitectos, todos famosos, de familias aristocráticas italianas, Bombal y Aldao, que oh casualidad, los campos son de los Bombal, que fueron ilegalmente tomados a principios del siglo en la provincia de Mendoza. El 90 % de los territorios de lo que hoy es Malalhue, donde estamos nosotros, y el sur de Mendoza (San Rafael, General Alvear, San Carlos), fueron entregados entre 1902 y 1916 a terratenientes que nunca vinieron ni siquiera a viviera acá.

Pero estas son familias patricias, familias históricas con esos apellidos, y hoy los encontramos en un frente nuevamente porque no quieren dejarnos ni un pedacito. Además Lombardi y De Luchesi es jueza jubilada de la misma Cámara de Apelaciones que hoy día dio en contra una sentencia sobre una jueza que se llama Cubilla, que tiene la causa inicial, que no resuelve de quiénes son las tierras y ha salido a desalojar, rompiendo cosas (en nuestro Facebook tenemos datos y en estos días vamos a publicar), robaron dinero. No fue un desalojo y nada más, fueron a hacer daño allá en el medio de Los Molles.

Entonces, nosotros lo que distinguimos es que en nuestro territorio hemos podido encontrar el origen que nos acerca a la lucha y la continuidad de la lucha de otros territorios indígenas cuando fueron usurpados e invadidos, no sólo como fue invadida América en su momento en otros pueblos.

Acá hubo una resistencia, acuerdos de paz, tratados de 300 años y a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX se da una instancia muy importante de avance con San Martín, Pincheira (NdR: Los hermanos Pincheira fueron los líderes de una famosa montonera realista que llevó a cabo prácticas de asaltantes y cuatreros en Chile y Argentina entre 1817 y 1832), incluido Rosas. Pero a fines del siglo XIX se dio esta tradición máxima y el avance del capitalismo, estamos hablando de lo que fue el Nuevo Pacto Colonial, la segunda Revolución Industrial, escenarios que hicieron que se avanzara administrativamente con formas muy organizadas de administración política como las provincias y sus límites geopolíticos y el desconocimiento de acuerdos históricos como el que firmó San Martín. Por eso somos una continuidad histórica, y durante los últimos diez años, le dijimos al gobierno anterior: “para nosotros los pueblos indígenas, no fue una década ganada. Fue una década ganada para el conjunto de la sociedad en cuanto a algunos derechos sociales, pero tenemos gobernando a la misma aristocracia, la misma oligarquía de terratenientes que hicieron la Conquista del Desierto”, así que ellos son continuidad y nosotros somos continuidad. Hoy nos encontramos con el mismo enemigo de frente. Cuando algunas de las organizaciones indígenas decidimos confluir en acompañar al kirchnerismo con lo que fue la convocatoria para la Resolución 125, donde se dio un quiebre en los últimos años, tuvo que ver con que los que estaban enfrente eran los enemigos históricos nuestros, nos unía el espanto quizás. Y obviamente en los últimos dos años nos empezó a separar el espanto.

Se hicieron muchos esfuerzos pero dentro del Frente para la Victoria, otros partidos políticos, la Iglesia Católica, la alta alcurnia, los militares y empresarios hicieron una acción muy importante: nos pasaron por arriba a todos y hoy están gobernando el país. Hay que tener en cuenta que ellos no pueden hacer lo que hicieron antes y nosotros tenemos nuevas herramientas. No caemos en ideas apocalípticas sino que tenemos herramientas políticas y condiciones en este proceso de unidad y también tenemos la fuerza de nuestra recuperación espiritual. Esta es la idea de continuidad.

En este link se puede encontrar el documento final del Parlamento de Bariloche







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