Economía

PARADISE PAPERS

Paradise papers: ellos evaden impuestos, nosotros pagamos la crisis

Según cifras ofrecidas por distintas organizaciones a nivel mundial, la inversión en paraísos fiscales afecta gravemente la economía de millones de personas, aumentando la desigualdad. América Latina es una de las zonas más afectadas por esta práctica.

Nancy Cázares

@NancyCornejoCaz

Jueves 9 de noviembre

El escándalo desatado tras la filtración de más de 13 millones de documentos financieros que involucran a varias de las personas y corporaciones más ricas y poderosas del mundo, continúa. En pocos días, casi una decena de nombres de funcionarios, empresarios y líderes sindicales y religiosos mexicanos ha salido a relucir como parte de los más de los involucrados. El más reciente es Alejandro Gertz Manero, quien fungió como titular de la Secretaría de Seguridad Pública durante la administración de Vicente Fox (2000-2006).

Leer: Paradise Papers: la filtración que expone cómo los megamillonarios fugan dinero

Estos papeles, que dan cuenta de la manera en que las personas más ricas del mundo buscan evadir impuestos recurriendo a los llamados "paraísos fiscales", llevan el membrete de la impunidad. La principal ventaja de estos sitios es que operan muchas veces por fuera de los acuerdos fiscales internacionales y gracias a una serie de complejos mecanismos legales que avalan las transacciones realizadas en estos "centros financieros offshore" (eufemismo con el que el Fondo Monetario Internacional llama a los paraísos fiscales), su impacto negativo en la economía de las grandes mayorías queda desdibujado.

"Pagar impuestos es de pobres"

Según la coalición internacional Tax Justice Network, conformada por investigadores y activistas sobre regulación financiera, los paraísos fiscales son factores que empeoran la desigualdad en el mundo.

De manera simple, la estafa consiste en tres pasos:

  1. Inversores eluden el pago de impuestos en países de donde extraen los recursos que salvaguardan en paraísos fiscales.
  2. Los impuestos que no recibe el Estado por parte de estas personas y compañías, suman al déficit económico que debiera invertirse en salud, educación, carreteras, hospitales, etc. A esto debe sumarse (o restarse, mejor dicho), los impuestos que, por mencionar sólo un sector, no pagan empresas constructoras y grupos inmobiliarios en México gracias a sus nexos con gobernadores.
  3. Este déficit, el gobierno lo "enfrenta" recortando servicios o aumentando impuestos al grueso de la población. En el caso de México, este proceso se encuentra también atravesado por la privatización de servicios como la educación y la salud, así como por la entrega de recursos naturales con la excusa de que el país no cuenta con la tecnología de explotación necesaria, como en el caso de PEMEX y como antes ocurrió con TELMEX.

Mientras unos ganan mucho y devuelven poco (o nada) en impuestos, millones de trabajadores cargan sobre sus espaldas con los costos del déficit, a través de incremento a productos y servicios básicos. Nosotros no tenemos opción de no pagar luz, agua, electricidad, transporte, comida, con su respectivo 16% de IVA. Como dicen unos activistas franceses, pareciera que pagar impuestos "es de pobres".

Así, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), anualmente, la pérdida provocada por la evasión fiscal a nivel global asciende a 240 mil millones de dólares. Como siempre, los países más pobres son quienes sacan la peor parte, pues a éstos, el que los más ricos guarden "su dinerito" en paraísos fiscales, les cuesta 100 mil millones de dólares al año.

Oxfam, una ONG con sede en Reino Unido citada por la BBC asegura que África pierde más dinero al año por la evasión fiscal de lo que recibe en ayuda humanitaria internacional.

Particularmente América Latina, la región más desigual del planeta según el Foro Económico Mundial, reciente este tipo de prácticas. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la evasión fiscal costó a la zona más de 190 mil millones de dólares tan sólo en 2014. Hacia 2012, entre 21 y 32 billones de dólares se encontraban invertidos en operaciones offshore, según Tax Justice Network.

Leer: Líderes empresariales, religiosos y sindicales mexicanos, involucrados en los Paradise Papers

De manera que las inversiones realizadas por el 0.1% de la población que concentra más del 80% de la riqueza en paraísos fiscales no tienen nada de legítimas. Son una expresión más de la voracidad capitalista y de la manera en que por medio de la "legalidad" avalan entre ellos sus fraudes, para después volver a sus países de origen para intentar expoliar aún más a la clase trabajadora local, con salarios de miseria y avalando como en México avaló el pleno de los empresarios la imposición a sangre y fuego de las reformas estructurales.

Leer: Panama Papers y los secretos de la ganancia

Con información de BBC.






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