Géneros y Sexualidades

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMÁN

Para un profesor de Derecho de Tucumán, “la homosexualidad no es normal”

En una clase Pascual Viejobueno también afirmó que el matrimonio igualitario es antinatural. ¿Cómo enfrentar a la misoginia y la homofobia en la UNT?

Miércoles 6 de julio de 2016 | Edición del día

Cerrando el cuatrimestre, tomaron estado público los dichos homofóbicos de Pascual Viejobueno en una clase en la Facultad de Derecho. El profesor de Filosofía del Derecho dijo que “la ley mal llamada matrimonio igualitario es contraria al derecho natural porque no puede cumplir con el propósito de generar hijos”. Además planteó que la ley era una norma “absurda, antinatural” y “contraria al sentido común” y que “la homosexualidad no es normal”.

Los dichos de Viejobueno (¡ay de la ironia!) no sorprenden para quienes han asistido a sus clases. Exalumnos comentan que Viejobueno y su esposa, también docente de la misma cátedra (y de Historia del Pensamiento Filosófico) organizaban los grupos de “la juventud pro vida” para intervenir y chocar en el Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Tucumán en 2009. Las reuniones se hacían en la Facultad de Derecho, y nucleaban a estudiantes de la UNT y de la Universidad Nacional Santo Tomás de Aquino (UNSTA), donde Viejobueno también es docente.

En las redes sociales se expresó el repudio a estos dichos homofóbicos, habiendo también un sector que salió en defensa de los pensamientos reaccionarios de Viejobueno en nombre de “la libertad de expresión”. Este jueves por la mañana se realizará una besada masiva frente a Derecho para repudiar la homofobia.

¿Cómo enfrentar a la misoginia y la homofobia en la UNT?

Viejobueno no es el único profesor conocido por sus pensamientos machistas y homofóbicos. Tampoco es algo que se limite a la Facultad de Derecho. Sin embargo, desde las autoridades en los decanatos y el Rectorado se ha hecho más bien poco, tendiente a nada.

Son los y las estudiantes quienes se han organizado para poner un freno a las manifestaciones, simbólicas o materiales, de la violencia hacia las mujeres y LGTB. El caso más reciente fue el de una estudiante de la Facultad de Artes que fue abusada por un sujeto que asiste al establecimiento. La gestión de la decana Pastor no hizo nada y lo poco que hizo fue para revictimizar a la estudiante. Mientras la estudiante se encontraba sin contención, desde el Rectorado se contestó que mucho no podían hacer si no había un pedido judicial.

Por el contrario, estudiantes se organizaron en asambleas primero y luego en una Comisión de Género para darle visibilidad al caso, impulsando acciones. Este ejemplo se ha replicado a Filosofía y Letras. Allí ya existe un antecedente donde la organización estudiantil denunció por acoso a Frías, un profesor de Trabajo Social que fue apartado de la enseñanza aunque permanece vinculado a la UNT.

Conscientes de la necesidad de canalizar el descontento estudiantil, en algunas Facultades desde los decanatos se han impulsado espacios como el “Observatorio de Género” en Derecho o el “Espacio de orientación y formación en violencia de género” en Filosofía y Letras. En los hechos no han significado ningún cambio. De hecho la UNT, como institución, avaló el Congreso Eucarístico realizado recientemente decretando asuetos y cediendo instalaciones para un evento donde tuvieron lugar episodios de misoginia y contra los derechos de las mujeres.

Al cierre de esta nota la decana de Derecho, Adela Seguí, no se ha pronunciado sobre. En tanto que el Centro de Estudiantes conducido por la Franja Morada elevó una nota al Consejo Directivo pidiendo las medidas pertinentes al caso. No actuaron de la misma manera cuando Josué Romero, integrante de la Franja Morada en Ciencias Exactas, fue denunciado en 2013 por abuso contra estudiantes de Teatro en una residencia de la UNT. ¿Cuál fue la actuación del Rectorado ante la denuncia? El expediente 1330 permanece cajoneado en Asuntos Jurídicos y Romero tiene un cargo de tutor estudiantil.

“Ante estos hechos machistas y homofóbicos es importante articular una organización estudiantil. Nosotros ante el caso de abuso de una compañera nos pusimos a la cabeza de organizarnos y así surgieron las asambleas, los cortes y la Comisión de Género. También hemos encontrado el apoyo de docentes. Esto nos valió un ataque de la vicedecana, lo que demuestra que el freno a estas situaciones depende de nosotros”, afirmó Melina Maza, de la secretaría general del Centro de Estudiantes de Artes y militante de Artes a la Izquierda.






Temas relacionados

Adela Seguí   /    Universidad Nacional de Tucumán   /    Homofobia   /    Tucumán   /    Universidad   /    Géneros y Sexualidades   /    Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO