Sociedad

OPINIÓN

Para el Servicio Penitenciario es peor un preso con un libro que con una faca

En el Pabellón 11 donde están alojados los internos universitarios de la Unidad Penitenciaria Bonaerense 31 de Florencio Varela se cursan las carreras de Derecho, Periodismo y Humanidades dependientes de la U.N.de La Plata perdieron en el año lectivo más de 70 mesas de exámenes por no haber móvil para llevarlos a rendir.

Pablo Iturrez

Docente y miembro de la Agrupación Marrón | Escobar

Sábado 10 de diciembre de 2016 | Edición del día

Pese a contar con el aval correspondiente de su juzgado para salir los internos no tuvieron el derecho a ejercer sus estudios.

Los pocos viajes que se hicieron a la universidad durante el año se hicieron con una Fiat Fiorino hasta que salió de circulación por la falta de mantenimiento.
Cabe destacar el apoyo que reciben de la Universidad por medio de los profesores y de los ayudantes de cátedra que están siempre en contacto con los internos y les acercan material para poder estudiar.

El Estado acentúa las condiciones estructurales de las personas antes de ingresar detenidos. Sólo el 2 % de los internos tiene acceso a los estudios universitarios. Según un estudio de la Facultad de Derecho y la Procuración Penitenciaria de la Nación, la tasa de reincidencia de los presos que estudian una carrera en prisión es casi tres veces más baja que la de los presos que no estudian (15% versus 40%). El 85% no reincide.

A pesar de que en 2011 se aprobó la Ley 26.695, que establece que los ministerios de Educación y Justicia deben garantizar el acceso de todos los presos a la escuela primaria y secundaria . Según estadísticas de La Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) el 90 % de la población carcelaria nacional no alcanzó a completar el nivel secundario. El 4 % no tiene ningún tipo de educación, el 31 % tiene el primario incompleto, el 39 % el primario completo y el 17 % el secundario incompleto.

Mientras a los genocidas se les da prisión domiciliaria y se los aloja en cárceles Vip, miles de jóvenes están en verdaderos campos de concentración padeciendo hambre, torturas sistemáticas y condiciones inhumanas de hacinamiento. Queda demostrado el carácter de clase de la justicia y sus gobiernos. Las estadísticas lo muestran: el 44 % de los prisioneros se hallaban en desocupación antes de entrar a la cárcel, mientras que el 43 % trabaja a “tiempo parcial”. Solo el 13 % del total nacional ingresó a prisión siendo trabajador de tiempo completo y el 49 % del total de reclusos no tiene oficio ni profesión alguna al ingresar.

Los jóvenes son la mayoría de la población carcelaria: el 63 % son menores de 35 años de edad, y el 25 % total tiene menos de 25 años







Temas relacionados

Servicio Penitenciario Bonaerense   /    Servicio Penitenciario    /    Cárceles   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO