CORRUPCION EN EL PP

Para el PP, Costa era una manzana podrida

"Sí, es cierto que el PP se financiaba con dinero negro”. Ricardo Costa dixit y el incendio en la sede de Ferraz se hizo imparable. No por sabido es menos perjudicial.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Viernes 26 de enero | 18:43

Ricardo Costa, quien fuera Secretario General del Partido Popular valenciano y la mano derecha de Francisco Camps, ex President de la Generalitat, ha dejado al PP al desnudo. En la pieza valenciana de la trama Gürtel ha quedado clarísimo que el PP se financiaba en “B”. Asistía a las elecciones con un presupuesto ampliamente superior que el resto de los partidos y que no declaraba, claro está.

Palabras que estallan en la cara de Rajoy

El antiguo secretario general del PP dijo que "no he denunciado este tipo de actuaciones durante múltiples años de servicio público”. Según dijo Costa, “parece que era un sistema prestablecido ya anteriormente”. Es decir, que el financiamiento en “B” del PPCV no era algo episódico o de la temporada en que Costa ejerció de alto cargo en la formación derechista. Ni tampoco es exclusivo del PP. Basta con echar un vistazo a Convergència i Unió, al PSOE o a Ciudadanos que oculta sus cuentas, para no quedar en evidencia.

Costa aseveró que “la campaña electoral de 2007 con aportaciones en efectivo de los empresarios" y así varios actos, incluso alguno en el participó “M punto Rajoy”. Y fueron clave las “aportaciones en efectivo de empresarios que tenían adjudicaciones con el Gobierno valenciano”. Es decir, que el PP se financió sistemáticamente durante años a base de la concesión de obra pública. ¡Qué casualidad! similar a lo que hizo Artur Mas. La connivencia entre empresarios y los políticos del régimen es el pan de cada día.

Y esta situación era conocida en las altas esferas del PP en Valencia y la dirección central. Costa indicó que “Génova (la dirección central del PP) elegía el sitio, ponía el sitio”. Incluso que las decisiones claves las tomaba el mismo Francisco Camps: “las decisiones más importantes en esa campaña las tomaba el presidente del PPCV, el señor Camps”. No cuela decir que yo no lo sabía. No es serio.

De una semana horribilis a otra

La semana pasada fue otra semana horribilis para el PP. Las declaraciones de varios empresarios y “antiguos colaboradores” como eran el “Bigotes”, Correa y Crespo fueron un mazazo durísimo para la formación derechista. Pero las declaraciones de Costa confirmándolas empeoran aún la cosa. Costa estaba en el centro donde se tomaban las decisiones.

Las reacciones del PP van en el mismo sentido de siempre. Es un caso aislado, lo hemos echado del Partido Popular, hay muchos políticos honestos, bla, bla, bla. Comenzó Mariano Rajoy, antes de sentir las palabras de Costa, aclarando que “Mire, yo no sabía nada” y que “quienes están los tribunales no están en el partido”.

Cuanto más sonados son los casos de corrupción en el PP, mucho más hablan de Catalunya los máximos dirigentes populares. Este miércoles declaró Costa sobre la corrupción de su expartido y al día siguiente la vicepresidenta dio una declaración de urgencia sobre la situación catalana. Lleva años siendo así durante el período electoral, pero en los últimos meses es día sí y día también. El PP trata de tapar sus partes oscuras con Catalunya

Los partidos de la oposición se horrorizan

Albert Rivera “descubre” que "el PP es un partido que arrastra con los pies la corrupción, que no la limpia". El partido al cual ha ayudado a asumir la presidencia del Estado y la presidencia de la Comunidad de Madrid resulta que es un “ente corrupto”. Se ve que ya comenzó la carrera por La Moncloa y Rivera se lanza su sprint para acabar con el partido de Rajoy, aunque también quede en evidencia por los apoyos dados.

El caso de Podemos es de traca. El portavoz de empleo, Alberto Rodríguez, volvió a la carga con la moción de censura: "Lo que toca es echarlo, ser valiente y presentar una moción de censura, que los números dan para sacar al Gobierno de la corrupción y de la ineficacia”. Pretenden echar al gobierno de la corrupción con el PSOE que tapa su propia corrupción. Pretenden sumar en su aritmética al ultraderechista Ciudadanos.

Todas las manzanas están podridas

No hay partido que no está “manchado” por los casos de corrupción. Centenares de millones de euros que se “fugaron” de las arcas públicas para las cuentas particulares o de los partidos que sostienen el reaccionario Régimen del 78. No hay día en que no aparezca algún caso de la corrupción generalizada que se sucede en el poder central y en cada una de las comunidades autonómicas. La corrupción cuesta más de 87.000 millones al año al erario público.

Pero en casi todos los casos de corrupción que aparecen solo se habla de quienes son corrompidos. Y casi nunca se menciona nada de la responsabilidad de los corruptores, de quienes se benefician de las adjudicaciones públicas. Porque la corrupción tiene dos aspectos: el de quienes se enriquecen, como es el caso del PP; y la de quienes pagan los sobornos para enriquecerse haciendo obras públicas.

No hay que olvidar que las obras luego tenían un sobrecoste del 30% que se repartían entre empresarios y el partido popular. En la parte valenciana del Caso Gürtel había por lo menos 9 empresarios inmiscuidos en el soborno. Estos empresarios que se beneficiaron con 800 millones de euros en adjudicaciones públicas, tan solo se les castigará con una multa de 1,5 millones. ¿Serán las terceras rebajas? No, es el sistema.

Efectivamente, todas las manzanas están podridas. El sistema está organizado para que los grandes capitalistas se repartan el botín del presupuesto público a través de los “representantes” políticos que logran colocar en el poder político. Al fin y al cabo, como ya dijeron Marx y Engels en el Manifiesto comunista: “El gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes a toda la clase burguesa.”






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