Política

DEMAGOGIA PUNITIVA

Para Cristina, bajar la edad de imputabilidad “es adecuarse a los tiempos que corren”

No es noticia. Si la mayoría de edad se bajó de 21 a 18 años, bajar la edad de imputabilidad a 14 es un “debate superado”, dijo en 2011. Scioli, obviamente, pedía llevar la propuesta a fondo.

Daniel Satur

@saturnetroc

Jueves 5 de enero | 15:09

Imagen: Foto Sur

Las siguientes definiciones no las hizo Mauricio Macri ni su ministro de Justicia Germán Garavano. Tampoco Sergio Massa ni su “especialista” en seguridad Graciela Camaño. Es más, no son definiciones realizadas por estas horas, donde el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad a 14 años se reavivó tras un par de hechos violentos protagonizados por adolescentes.

A fines de enero de 2011, en el último año de su primer mandato, la presidente Cristina Fernández de Kirchner realizó un acto en Florencio Varela (uno de los distritos más pobres del conurbano bonaerense y con mayor densidad de juventud “ni-ni”). Mientras firmaba un convenio para construir el edificio de la Universidad Arturo Jauretche, la presidente aprovechó para justificar su proyecto de régimen penal juvenil, que incorporaba la baja en la edad de imputabilidad a los 14 años. Y lo hizo con un discurso que a más de uno le pareció justo y necesario.

“Por allí se instalan desde los medios, y tal vez con algún oportunismo electoral, debates que no nos deben enfrentar ni dividir en falsas antinomias o en diferencias que ya son superadas por el tiempo”, dijo Cristina adentrándose en tema.

Y a modo de marco general del debate recordó que hacía ya un año el Parlamento había sancionado “una reducción de la mayoría de edad. Hasta hace muy poco tiempo nuestros jóvenes solamente alcanzaban la mayoría de edad a los 21 años. Hoy la alcanzan a los 18”.

Entonces, yendo al grano, agregó que “ya tiene media sanción por parte del Senado la reducción a 14 años que, en definitiva, es un derecho penal juvenil diferente para darle un marco de protección pero también de adecuación a los tiempos que corren”.

El auditorio, que había concurrido a presenciar un acto referido a la educación, escuchó en silencio sin aplaudir por un largo rato.

Otros “tiempos”

Entonces la presidente siguió explicando. “Por eso, discutir que si 14 o 16 es desviar el problema. Eso lo va a resolver el Parlamento, será 14 o será 16 de acuerdo a los votos. Pero lo importante es que sepamos que esto de la edad es una adecuación de los tiempos, porque los jóvenes de 18 años no son los jóvenes que éramos nosotros a los 18 ni los de 14 son los de 14 de antes”, dijo CFK.

Esa comparación histórica de la presidente no resistía mucho análisis. Ella misma en otras oportunidades había reivindicado a la joven generación de los 70, que ingresaba masivamente a la militancia política (incluso revolucionaria) en plena adolescencia y entregaba su vida a proyectos de transformación social.

Parafreseándola a ella misma, sin dudas esas declaraciones sobre la baja de la edad de imputabilidad no podían considerarse más que como “oportunismo electoral” de cara a los comicios de ese mismo año, que finalmente le darían un nuevo mandato con el 54 % de los votos.

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Lógica pura

“No perdamos el tiempo en discusiones que se van a adecuar bien. Pero sinceramente, si hemos hecho una reducción de 21 a 18 años para adquirir la mayoría de edad, hacer una reducción de 16 a 14 parece lógico, es mantener la unidad de criterio sin desgarrarse las vestiduras”, sentenció ante la comunidad educativa de Florencio Varela.

Vale recordar que en 2009 el Senado de la Nación había sancionado una ley de régimen penal juvenil que llevaba la edad mínima para imputación por delitos a 14 años de edad. Esa norma había generado una crisis en el Frente para la Victoria, ya que si bien era impulsada con todo por la entonces jefa de peronismo era resistida por algunos sectores del partido, más identificados con ideas “progresistas”.

No era el caso, obviamente, del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien por entonces doblaba la apuesta y decía que en verdad la baja de la edad de imputabilidad debía ser mayor, incluso hasta los 12 años. “Hay que acelerar algunos debates. En Uruguay, Ecuador, México, Paraguay, la imputabilidad de los menores es a partir de los 12, 13 o 14 años en delitos graves, lo mismo que en Brasil”, decía Scioli.

La media sanción obtenida en el Senado finalmente no consiguió ser votada en Diputados, donde las diferencias internas del FpV se hicieron cada vez más evidentes. Por eso en 2011 Cristina reflotó el tema en Florencio Varela. Y por eso en 2013, oportunismo electoral mediante, el tema de la baja en la edad de imputabilidad fue eje de campaña del propio kirchnerismo. Eran los tiempos de disputa con Segio Massa en la Provincia de Buenos Aires. Y fue allí que el discurso de campaña del candidato kirchnerista Martín Insaurralde se recargó de “seguridad” y punitivismo.

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Memoria

Esos debates pueden parecer ahora lejanos, con tanta agua que pasó bajo el puente. Pero que la “mano dura” y propuestas como la baja en edad de imputabilidad le calcen perfectamente a una gestión de derecha como la de Macri y Garavano no debería hacer perder de vista que todos los partidos tradicionales hacen uso de esa demagogia reaccionaria cuando lo necesitan.

Aún Cristina Fernández de Kirchner no tuiteó nada respecto a este tema lanzado por Cambiemos luego de un par de hechos violentos protagonizados por menores de edad. Y posiblemente no lo haga. Pero por las dudas de que en afán opositor se vista de progresista y ponga en cuestión los dichos de Garavano y demás funcionarios macristas, bien vale recordar lo que pensaba, lo que dijo y lo que propuso cuando habitaba la Casa Rosada.

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