Economía

TARIFAS GAS

Para Aranguren el tarifazo de gas recién comienza

En conferencia de prensa expresó intenciones de una reducción “gradual” de subsidios. Los topes de 300% y 400% son recién el comienzo. Audiencias teatrales, tarifas no tan sociales y el lobby que sí fue.

Lucía Ruiz

Economista

Sábado 8 de octubre | Edición del día

Fotografía:DyN/EZEQUIEL PONTORIERO

El gobierno oficializó ayer la suba de las tarifas de gas a usuarios residenciales, comerciales e industriales mediante una resolución del Ministerio de Energía y Minería y once resoluciones del Ente regulador de gas natural en el Boletín oficial.

En conferencia de prensa brinda ayer, el ministro de Energía Juan José Aranguren señaló que "Hay otros derechos humanos que están antes que un esquema tarifario, por eso queremos que a partir de una reducción gradual de los subsidios el erario (público) use los recursos para la educación y la salud". La sola contrastación de esta declaración de intenciones con el Presupuesto presentado por el ejecutivo para el año 2017 mostraría la falacia de la afirmación del ministro, si se observa que dichas partidas son justamente las más relegadas, en beneficio del pago de deuda a los especuladores y el ajuste fiscal (aunque no tan ajuste como algunos sectores más reaccionarios exigen).

El gobierno utilizó una estrategia múltiple para sellar la contienda del tarifazo de gas que le había resultado tan costosa políticamente a partir del rechazo popular y la intervención de la Justicia frente a los intentos iniciales de hacer pasar incrementos extraordinarios en las facturas. Comenzando por la fecha escogida en vísperas de un fin de semana largo que colabora para evitar la atención popular al tema, la imagen que intentó mostrar es la de un gobierno preocupado por los sectores más vulnerables y abierto al diálogo.

Así, la resolución oficial enumera una lista de intervenciones realizadas en la audiencia pública para fundamentar en los considerandos de la norma la imposición de incrementos de cuatro veces o más el precio que deben pagar los usuarios. Pero además, el propio Aranguren realizó una serie de declaraciones que apuntaron a despejar las tensiones de los sectores de menores recursos.

"Solamente el 60% de los consumidores argentinos tienen acceso al gas natural, por lo tanto el restante 40%, claramente con menores recursos, termina subsidiando a los primeros, por eso uno de nuestros desafíos es que el gas natural llegue a todos los hogares argentinos", subrayó. Para ello, se flexibilizarán además varios parámetros para que le tarifa social alcance a más hogares, en particular aquellos que cobren por debajo de dos salarios mínimos vitales y móviles, o $15.120, lo que demuestra, dicho sea de paso, el bajo nivel que fija el Estado para el mínimo ingreso que debe tener un trabajador.

La principal arma del Gobierno es mostrarse en “diálogo” y con una línea autocrítica: el gobierno habría retrocedido, escuchando –aunque con cautela- el reclamo popular, por ello ahora la tarifa se ubicará en promedio un 72,6% más baja de lo que se había llevado adelante en abril. Claro que, al poner la vara tan alta, no es tan difícil bajarla.

Sin embargo, el nuevo cuadro tarifario del gas ratifica topes en las subas de entre 300 y 400 % para los usuarios residenciales y de hasta 500 % para los comerciales e industriales, siempre que las facturas sean superiores a 250 pesos. La tarifa aumentará en promedio 203 %. No debe olvidarse que el gas no es el único servicio público en ascenso, las familias también deben afrontar incrementos multiplicados en la luz, el agua, los transportes.

Pero una vez más, ese diálogo es más bien acotado. El precio más importante, que es el precio del gas en boca de pozo (llamado PIST) [nunca fue ni siquiera sometido a debate- http://www.laizquierdadiario.com/Audiencia-publica-claves-sobre-lo-que-se-discute-y-lo-que-no], y sin embargo es fundamental para entender cómo se construye la tarifa que se paga ahora mensualmente. El gobierno ahora unilateralmente sella su valor en 3,42 dólares por millón de BTU en lugar de llevarlo de 1,29 dólares a 4,72 dólares como propuso inicialmente.

"A partir de abril habíamos propuesto que el valor en boca de pozo pase de u$s 1,29 a u$s 4,72 por millón de BTU y a partir de hoy se establece en u$s 3,42, con lo cual estamos subsidiando el 50% del precio", dijo el ministro. El aumento no es para nada menor, especialmente considerando que según los propios informes de YPF el costo de extracción es de 1,9 dólares por millón de BTU. La diferencia, haga el lector el cálculo, ¿a manos de quién va?

Parece que Aranguren sí escuchó fielmente los reclamos emanados por el lobby de las empresas autogestionado por el gobierno el primer día de la audiencia pública. El propio ministro señaló ayer que 3,42 dólares es el valor que YPF había manifestado en la audiencia. Vaya favor concedido.

Queda por preguntarse hacia dónde va en el futuro el precio del gas abonado por los usuarios. Si este incremento de 203% es recién el inicio de un “sinceramiento gradual”, en el que ya no se esperan nuevas intervenciones judiciales, los años venideros encontrarán al ministerio de Energía y al gobierno preparados para ajustar más la tuerca de los cuadros tarifarios. Salvo que, desde ya, sea el propio pueblo trabajador el que enfrente y derribe los ataques por venir.




Temas relacionados

Tarifazo   /    Juan José Aranguren   /    Gas   /    Tarifas   /    Economía Nacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO