Deportes

BÁSQUET

Pablo Prigioni, el retiro de un grande

Se retiró del básquet quien sorprendiera al mundo debutando en la NBA a los 35 años, integrante de la “Generación Dorada” aunque sin el oro de Atenas. Un ejemplo de entrega, calidad y humildad.

Jueves 12 de enero | Edición del día

Sonó extraño para todos, menos para él mismo. Ya lo explicó en su carta de despedida y en la conferencia de prensa. Ya no tenía las mismas ganas, y si no estaba 100% metido y comprometido con la camiseta de sus amores (Baskonia, ex Tau Cerámica); prefería el retiro. Y así lo hizo, con el perfil bajo que tanto lo caracterizó durante toda su carrera: entrenó por última vez, vació todo lo que tenía en la taquilla en el bolso y sin decírselo a nadie previamente, con sus joviales 39 años de edad anunció su retiro. No quería que nadie lo convenza de otra cosa. A juzgar por la oleada de saludos y homenajes espontáneos en las redes, por parte de grandes jugadores de todo el mundo, él sabía porqué lo hacía de ese modo: evitó todo el "trance" previo al final.

Su retiro no deja de sorprender. Para este señor, los 35 años no fueron nada, pasando a ser el novato más longevo en la historia de la NBA. Y hoy, con sus 39 años aún se mantenía como un posible fichaje de calidad para cualquier equipo. Y el Baskonia no dudó en volver a llamarlo. Pero Prigioni, como dice él mismo, cuando toma una decisión no duda. Y así como una vez dijo "basta" a la selección, ya habiendo dado todo por la albiceleste; ahora terminó su contrato con la pelota naranja.

Cordobés de Río Tercero, luego de las inferiores en su club 9 de Julio y sus incursiones de desarrollo en Ramallo y San Nicolás, tuvo un paso fugaz en Obras y de allí dió rápidamente el salto al Fuenlabrada español. Pero quien supo adoptarlo como suyo fue el ex-Tau Cerámica hoy Baskonia, que lo tuvo más de un lustro en su plantilla, y a puros títulos españoles y europeos se transfomó en un ídolo de la franquicia. No por algo Pablo mismo habló de sus dos amores, la albiceleste y el Baskonia.

Prigioni fue el novato más longevo en la historia de la NBA

Fue parte de la "Generación Dorada", pero sin el oro ateniense. "Pepe" Sánchez y el "Puma" Montecchia fueron los conductores de ese equipazo que le ganó 2 veces consecutivas al Dream Team; pero Prigioni fue el único jugador que pudo suplantar los prematuros retiros de aquellos dos dorados y sin que nadie se diera cuenta, porque la conducción del equipo siguió con el mismo "paradigma".

Dueño de un estilo único, porque supo ser "mental" para armar el juego, con una capacidad de asistencias y efectividad desde el perímetro nada despreciable; pero también dándole explosividad de contra-ataque y una férrea defensa que fue, sorpresivamente, uno de sus sellos finales en la NBA. Y todo eso sin la exagerada unilateralidad de quienes corren toda la cancha o tienen la pelota todo el tiempo. Dio gusto verlo debajo del aro de la NBA, rapiñando el balón para tener los dobles servidos que terminaba convirténdolos en asistencias. Porque Prigioni fue eso: entrega total por la camiseta; y si alguien podía convertir antes que él, asistencia garantizada.

Jugó con los mejores jugadores del mundo, entre los que obvio se incluyen Ginóbili y Scola; pero también supo ordenar a un New York Knicks que mostraba abiertamente el individualismo extremo, con Carmelo Anthony a la cabeza. Le dió minutos de descanso a James Harden en un Houston Rockets en el que rápidamente se ganó el lugar y el cariño de los expectadores. Compartió minutos en la conducción con Chris Paul en sus tramos finales con los Clippers. Y con cada uno de ellos, Prigioni jugó con total personalidad.

Repetimos, nunca ganó el oro olímpico aunque sin lugar a dudas es parte del mejor equipo de la historia nacional del básquetbol. Su turno con la albiceleste permitió mantener la llama de alta calidad. Fue Bronce en 2008 y cuarto puesto en 2012. Aún nos quedamos con la vena de la lesión de Ginóbili contra el Dream Team en 2008. Prigioni, el Lancha Delfino y Scola dieron todo de sí, pero no se pudo. Tuvimos revancha con Lituania y nos llevamos el bronce.

Si el básquet argentino pegó su primer gran salto con el equipo de Del Vecchio que provocó el "apagón" contra el Dream Team en 1994 (con leyendas como Milanesio, Espil, Osella); jugadores que ganaron el derecho a jugar largamente en Europa; Prigioni es parte de la siguiente camada que no sólo siguió abriendo puertas en Europa y en la NBA; sino que se transformaron en verdaderos ídolos en sus respectivos equipos.

Hoy despedimos a un grande, el de la sonrisa bien marcada, el de la viveza y el sacrificio. Se nos fue Pablo Prigioni, un asistidor para los mejores banquetes del básquetbol.

Aquí, algo de sus trucos rapiñeros y asistidores, siendo el más longevo rookie de la NBA. Gracias por tanto.








Temas relacionados

Pablo Prigioni   /    NBA   /    Basquet   /    Fútbol   /    Deportes

Comentarios

DEJAR COMENTARIO