JUVENTUD

Organicemos la bronca: Santiago Maldonado una bandera de lucha y organización

"El 18 de Septiembre se cumplen 11 años de la desaparición de Julio López. Hoy recorre el país la exigencia por la aparición con vida de Santiago Maldonado. La jóvenes tenemos que salir a las calles".

Mateo Pisera

Estudiante de la Facultad de Economía y Administración

Viernes 15 de septiembre | 23:50

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Un gobierno nervioso que se tropieza solo y una juventud que se organiza para copar las calles, sería la composición de la imagen si tomamos una foto en las distintas universidades, secundarios y terciarios del país.

El gobierno nacional se ve nervioso, se tropieza solo a cada paso. Tiemblan cuando se enteran que cada vez somos más los que sabemos que Santiago no se fue de viaje, tampoco lo mató un puestero, ni anda de vacaciones en Entre Ríos. Sabemos que a él lo desaparecieron en una feróz represión de Gendarmería contra la comunidad Mapuche de Puf Lof en la provincia de Chubut.

En Neuquén, una de las provincias patagónicas con larga trayectoria de lucha y resistencia en defensa de los pueblo originarios, fuimos miles los que nos movilizamos el pasado 1ro de septiembre a un mes de la desaparición de Santiago Maldonado, lanzando comités en los lugares de estudio y de trabajo, un espacio para intercambiar y organizarnos por la aparición de Santiago. Una provincia que ha dado varias peleas contra el saqueo y la contaminación de las multinacionales como Chevron, que amasa sus fortunas a balazos y palos despojando a las comunidades mapuches de sus tierras al igual que lo hace Benetton y Lewis en Rio Negro.

En la marcha de Capital Federal el gobierno armo una operación con infiltrados para desatar una represión brutal, con detenidos, para que los medios oficialistas pudieran poner en primera plana los “destrozos” y el enfrentamiento con la policía. No se pueden permitir que ante la opinión pública se vea que ese día fuimos cientos de miles los que nos movilizamos.

En La facultad de economía lanzamos campañas fotográficas a la vez que debatíamos en nuestras cursadas la magnitud de naturalizar que nos desaparezcan por luchar y solidarizarnos, como le paso a Santiago. En la facultad de humanidades y en la escuela de bellas artes se lanzaron clases públicas con profesores de distintas cátedras, proyecciones y distintas iniciativas.

La organización se empieza a consolidar desde las aulas y en las calles. Por esto, a la persecución hacia la juventud que ya se recrudecía, se suma el nerviosismo y los manotazos de ahogado. Desde promocionar un número de denuncia para los docentes que quieran discutir el caso en las aulas, hasta sacar a la gendarmería a la calle para amedrentar una clase publica, como en Rosario. Todo para tratar de evitar que Santiago se convierta en una bandera cada vez más grande, con la que se referencien cada vez más jóvenes.

El lunes 18 de Septiembre se cumplen 11 años de la desaparición de Julio López, un año más de impunidad. En ese momento, no faltaron las declaraciones de funcionarios que solo apuntaban al encubrimiento como Aníbal Fernández diciendo “No tengo pruebas de que no esté en la casa de su tía”. Hoy vemos todo tipo de hipótesis descabelladas para negar que la desaparición de Santiago se trata de una desaparición forzada.

Es que el gobierno ante todo quiere resguardar a Gendarmería, como dijo Bullrich “sería una injusticia tirar un gendarme por la ventana” porque necesita esa institución para “las tareas de fondo” que el gobierno está haciendo y planea hacer después de Octubre. Ante el desprestigio de

las Fuerzas Armadas después de la dictadura y las policías que destilan corrupción por todos los poros, la Gendarmería es la fuerza predilecta que eligieron los sucesivos gobiernos desde los 90 para reprimir la protesta social.

Tenemos que demostrarles que somos una juventud sin miedo, que no nos van a amedrentar con sus políticas represivas. Nos quieren hipotecar el futuro, heredarnos un mundo arrasado por los intereses de los empresarios, no nos podemos quedar callados. Tomemos bien en alto las banderas de los estudiantes secundarios desaparecidos el 16 de septiembre de 1976, en la Noche de los Lápices. Ellos peleaban por una sociedad más justa, no dejemos que su pelea haya sido en vano. Este lunes 18 de septiembre a las 18 H en el monumento a San Martín salgamos todos a las calles a 11 años de la desaparición de Julio López, por la aparición con vida de Santiago Maldonado para que este caso no se convierta en otro monumento a la impunidad.






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