Géneros y Sexualidades

PARAGUAY

Nuevo avance de la Iglesia Católica sobre las mujeres

El pasado jueves 13 de noviembre fue tratado en el Senado el proyecto de ley “Contra toda forma de discriminación” presentado por legisladores del Frente Guasú y apoyado por diversas organizaciones de derechos humanos, que finalmente fue rechazado.

Jueves 20 de noviembre de 2014 | Edición del día

Fotografía: EFE.

Luego de una fuerte campaña de la Iglesia Católica y agrupaciones provida, en la Cámara se generó un intenso intercambio atravesado por argumentos biológicos y religiosos que hacían hincapié en el modelo de familia tradicional. Al finalizar la sesión, la iniciativa fue vetada por una mayoría de 21 votos en contra, provenientes principalmente del ANR-Partido Colorado de Horacio Cartes.

Iglesia católica y Estado paraguayo: asuntos de familia

América Latina concentra el 40% de la población católica del mundo: es decir, un total de 425 millones de personas. De todas formas, de acuerdo con una investigación a cargo del instituto Pew Research Center realizado en 18 países de la región, mientras en 1970 un 92% de los habitantes se declaraba practicante, en 2014 esa cifra descendió a un 69%.

En contraste con la tendencia observada en otros países, de acuerdo con el estudio, en Paraguay el número de creyentes se mantiene elevado. De hecho, el 90% de los encuestados se define católico, erigiéndose este número como el más alto del continente. Ello se relaciona con el rol que históricamente ha tenido la Iglesia en el país y su ligazón directa con el Estado.

El Partido Colorado, que tiene en su prontuario la dictadura más sangrienta del país, y que volvió al gobierno luego de un golpe constitucional en agosto de 2013 a Fernando Lugo, no oculta sus vínculos estrechos con la Iglesia. La expresión más cruda del enorme peso que tiene esta institución se observa actualmente en los miles de millones de guaraníes destinados a financiar sacerdotes y establecimientos católicos, en la ausencia de educación sexual para los jóvenes, y en la falta de derechos básicos para las mujeres y los homosexuales.

Misa parlamentaria

El debate furibundo que suscitó el tratamiento del proyecto de ley “Contra toda forma de discriminación” el pasado jueves, no sorprendió a nadie. En los días previos, tanto las organizaciones provida como la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) salieron a atacarlo. En su comunicado, la CEP argumentó que "no se pueden abrir resquicios legales que socaven los valores sobre los que se cimienta la nación paraguaya y que tiene a la familia como su núcleo fundacional y fundamental”, mostrándose a tono con las recientes declaraciones del Papa Francisco respecto de la “complementariedad del hombre y la mujer”.

Si bien solo apuntaba a reglamentar algunos aspectos básicos contra la discriminación racial, por sexo, por discapacidades y edad en lugares de trabajo y estudio, la controversia en torno al proyecto puso de manifiesto la connivencia entre la Iglesia y el poder político. A pesar de que Carlos Filizzola, quien lo presentó en 2007, apareció en todos los medios aclarando que “la normativa no contempla la aprobación del matrimonio igualitario ni la legalización del aborto” (sobre lo cual jamás pretendió avanzar el FG), partidos como el ANR-PC, la UNACE, el PEN y sectores del PLRA, hicieron eco de las denuncias del clero.

El senador colorado Arnaldo Wiens, durante la sesión citó la Biblia, se refirió a las diferencias de los aparatos reproductivos del hombre y de la mujer, y concluyó agradeciendo a Dios “ser cristiano, paraguayo y colorado”. Carlos Núñez, también colorado, declaró que se buscaba “beneficiar de forma inteligente” a los homosexuales y criticó que se quisiera implementar en Paraguay una iniciativa traída del extranjero. Por último, definió que desea que sus hijos "sean educados como varón y las nenas como mujer".

Los parlamentarios, a su vez, se pronunciaron en contra del aborto con argumentos similares a los que brindó el Papa en su discurso a la Asociación de Médicos Católicos Italianos el 15/11, cuando determinó que se trata de "vida humana y no es lícito liquidar, matar una vida humana para resolver un problema". Nada distinto a lo que postula su correligionario, el presidente Horacio Cartes, quien ha declarado públicamente y en reiteradas ocasiones que los homosexuales son “anormales”, llegando a compararlos con animales, y que se opone al aborto. Finalmente, con 21 votos en contra, 1 abstención, 6 ausencias y 17 votos a favor, el proyecto fue rechazado.

Sotana colorada

Francisco llamó a la mujer paraguaya “la mujer más gloriosa” y la propuso como candidata al Premio Nobel de la Paz. Horacio Cartes se mostró muy agraciado y le llevó sus gratitudes durante su última visita al Vaticano durante abril de este año. Mientras tanto, lejos de Roma y el lujo del Parlamento, lejos de las palabras gloriadas, las mujeres paraguayas son las más afectadas por el desempleo, la precarización laboral y la pobreza. Son las que viven todos los días la violencia. Las que no acceden a la educación sexual ni a condiciones mínimas de salud. Las que padecen en sus cuerpos y sus vidas la intromisión de la Iglesia en todos los poros de la sociedad.




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