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BRASIL CRISIS POLÍTICA

Nuevas escuchas telefónicas revelan detalles sobre la articulación del golpe en Brasil

Una nueva escucha entre el presidente del Senado y actual vicepresidente de la República, Renan Calheiros (PMDB) y Sérgio Machado, expresidente de Transpetro (subsidiaria de Petrobras) ha sido divulgada el miércoles (25) por el diario Folha de S. Paulo. En el audio, la conspiración golpista incorpora nuevos detalles, y vuelve a aparecer el temor del excandidato presidencial Aécio Neves (PSDB) de ser alcanzado por las investigaciones de la Operación Lava Jato. Habría continuidad en el trabajo del exministro Romero Jucá, brazo derecho del presidente Michel Temer, en favor de un pacto de impunidad.

Jueves 26 de mayo | Edición del día

La crisis política en Brasil da nuevos pasos. Hace pocos días, el diario Folha de S. Paulo divulgó una escucha telefónica entre el exministro de Planificación, Romero Jucá (PMDB) y el expresidente de Transpetro, Sérgio Machado, en el que se revela la articulación del golpe institucional contra el PT –organizada por los principales partidos burgueses de la oposición, por el propio PMDB y por el poder judicial- y la decisión de frenar las delaciones premiadas (testimonios beneficiados por la “ley del arrepentido”) de la operación Lava Jato, que investiga los esquemas de corrupción en Petrobras, para que no alcance a los corruptos y golpistas del Congreso.

El miércoles (25), Folha divulgó dos nuevos audios, uno con el senador y expresidente José Sarney, y otro de una conversación entre Sérgio Machado y el presidente del Senado, Renan Calheiros, que prueba una vez más la articulación del golpe, los acuerdos para tirar el gobierno de Dilma y el intento desesperado de frenar la operación Lava Jato debido a que alcanza a muchos políticos de diversos partidos, incluso del PSDB.

El pacto nacional golpista entre los políticos y el poder judicial

Durante casi todo el audio, Calheiros y Machado insisten en que el gobierno de Dilma es insostenible y que ya no es competente para solucionar la crisis económica. Para ellos, la salida es derribar a Dilma y hacer "borrón y cuenta nueva", formando un “pacto” nacional entre la oposición de derecha, la exbase aliada de derecha del PT y el poder judicial, para conformar un gobierno ilegítimo.

Machado insiste en que el gobierno de Dilma ya no se sostiene, y que “ella (Dilma) solo tiene tres salidas: licencia, renuncia o impeachment. Y va a ser rápido”, pero para eso era necesaria la articulación con los demás partidos burgueses y con los jueces de la Corte Suprema (STF), para que estos últimos no interfiriesen en el proceso de impeachment. Renan sugiere una negociación con los miembros del STF para la transición del gobierno de Dilma.

En la articulación del golpe, Calheiros expresa cautela, porque en ese momento aún era muy reciente la medida de traslado coercitivo que había dictado el juez Sérgio Moro contra Lula, lo que había causado indignación de un sector de la sociedad que no era petista pero veía en el proceso medidas ilegales e inconstitucionales contra el expresidente.

En ese sentido, Calheiros esperaba que un escenario de inestabilidad social pudiese explotar en Brasil después de que el PT fuese apartado del poder. Machado destacó su preocupación con la respuesta de la militancia petista, que en ese momento se levantó indignada, y el apoyo del sector progresista no petista contra el golpe, indicando que eso podría ser una traba a los planes golpistas. Calheiros tiene acuerdo con la preocupación de Machado caracterizando al sector progresista como “legalistas”.

Lava Jato: el talón de Aquiles de los golpista y todo el régimen de la democracia del soborno

Sin embargo, los lúcidos golpistas conocían los riesgos de un nuevo gobierno ilegítimo, gobernado en casi su totalidad por políticos corruptos, inmersos en una profunda crisis política y con una recesión económica que no muestra señales de mejoría. En ese sentido, para salvar y mantener el gobierno golpista para poder realizar los ataques contra la población, Machado insiste en que “debe hacerse algo en Brasil para que se pueda cambiar ese juego, porque nadie va a aguantar” y Calheiros propone el cambio en la ley de delación premiada (“arrepentido”), según el: antes de hacer "borrón y cuenta nueva", "hay que hacer tres cosas (...). Primero no se puede hacer delación estando preso. Es lo primero. Porque ahí uno reglamenta la delación y establece eso”.

De esta manera, se impide que un individuo preso se torne delator, frenando el principal instrumento de la operación Lava Jato y salvando la piel de casi cualquiera de los políticos golpistas de que sean presos o incriminados, y de esa forma debilitar las decisiones arbitrarias e inconstitucionales del poder judicial en favor de construir un nuevo gobierno más funcional a los ataques que el poder judicial defiende, un pacto de impunidad por el mantenimiento de la “vieja clase política” en vez de una nueva que los sacaría de los esquemas de corrupción para poner otros en su lugar.

En el audio, la preocupación de Sérgio Machado está centrada en el temor a terminar preso –a través del procurador general de la República Rodrigo Janot, que según Machado, quería desvincular su investigación del STF para que el juez Sérgio Moro pasase a investigar su caso. El objetivo era frenar las delaciones premiadas de Odebrecht, de OAS y del exsenador petista Delcídio do Amaral, éste último nombrado por Renan Calheiros como el “más peligroso del mundo”, ya que esas delaciones los alcanzarían a ellos y a casi todos los políticos en casos de corrupción, de esta manera desestabilizando al gobierno petista y junto con él a varios de los pilares del régimen desde 1988.

Machado insiste en los audios, en que no puede ser juzgado por Moro, porque probablemente lo metería preso y lo forzaría a hacer una delación premiada que perjudicaría la estabilidad del gobierno golpista, porque según él: “Esto no es análisis, él (Janot) está insinuando a la gente que yo debo hacer toda esa cosa (delación) (...). Y eso no da, quiebra todo lo que se está haciendo”. Para solucionar su problema, Machado insiste a Calheiros que Romero Jucá y el expresidente del PMDB José Sarney necesitan ayudarlo para que “todo esto que se está haciendo”, es decir el golpe, no se vaya al diablo, y para eso él no podría ser detenido.

Según otro audio divulgado por Folha entre Sarney y Machado, Sarney dejó en claro que estaba de acuerdo con impedir que Machado fuese investigado por Moro. “El tiempo está a tu favor. Eso que dijiste ayer es muy procedente. No dejar que vuelvas para allá (Curitiba, donde tiene jurisdicción el juez Moro)” dijo Sarney.

Un partido muy nombrado en la grabación fue el PSDB, tanto en la articulación del golpe como sobre la preocupación de los "tucanos" (del PSDB) en salvarse también de las delaciones premiadas de las empresas involucradas en la Lava Jato y principalmente de Delcídio do Amaral. Machado dijo “que el PSDB se convenció que sería el próximo” y Calheiros responde que Aécio Neves se lo confirmó en los acuerdos del golpe diciendo: “Aécio tiene miedo y preguntó si no daba para que yo descubra: Renan quería que vieras para mí eso de Delcídio, si hay algo más”. Machado reitera diciendo “Fui del PSDB por diez años. No queda nadie, Renan”, evidenciando el carácter endémico de la corrupción dentro del PSDB.

Rápidamente después de la divulgación de los audios de Renan Calheiros, los líderes del PSDB y del PT se apuraron en declarar que no veían ningún crimen en las articulaciones del presidente del Senado contra la Lava Jato. En medio de la lucha política hay piezas clave, Renan entre ellas, que todos blindan, hasta último momento, y más aun cuando trabaja para la impunidad general.

Una nueva Constituyente para enfrentar a los golpistas y el poder judicial

Esquerda Diário ha denunciado siempre el carácter golpista del proceso de impeachment, ahora demostrado a través de diálogos entre los golpistas Renan Calheiros, Sérgio Machado y Romero Jucá, y también venimos señalando los principales actores en la articulación del golpe –poder judicial, PMDB, oposición de derecha, Rede Globo y Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp)- contra el PT para imponer al país un gobierno abiertamente neoliberal y autoritario, e implementar el programa político que fue derrotado en las urnas en 2014 e implementado parcialmente por Dilma, en contra de sus promesas electorales, pero no con la prisa que el “mercado” le demandaba.

Lo que queda en evidencia en esta crisis política, además de la corrupción generalizada en el Congreso, es una profunda crisis del régimen, donde no hay salida progresista para el problema en los marcos de las instituciones del Estado, como el golpista y autoritario poder judicial, que se ubica cada vez más como árbitro de la crisis política, haciendo de todo para salvar a este régimen enlodado, eligiendo a quién castigar y a quién salvar según sus intereses políticos, sin la menor preocupación de mostrar siquiera una mínima coherencia, como en la reciente declaración de Gilmar Mendes de que el escandaloso audio de Jucá no ofrecía ningún indicio de obstrucción de la justicia.

Todos estos “poderes podridos” están realizando una especie de Constituyente oculta y por derecha, entre bambalinas, una sumatoria de “contrarreformas” sin declara, cambiando mucha “reglas del juego”, como poder reprimir sin autorización judicial a jóvenes que ocupan escuelas, cambios en las jubilaciones, en los derechos laborales, en los gastos constitucionales con la salud y la educación. Contra los privilegios de una casta de jueces, procuradores, políticos, defendemos una nueva Constituyente impuesta por la lucha, que elimine la autonomía del poder judicial y los altos privilegios de jueces y políticos, y que todo juez sea elegido por el voto popular, entre otras medidas que lleven al cambio de las reglas del juego y que no seamos más rehenes dela artimañas oscuras de los capitalistas y de los instrumentos de control del estado burgués.




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