ESTADOS UNIDOS

Nuevas detenciones a “dreamers”

Daniel Ramírez fue detenido por un operativo que buscaba detener a su padre. Emmanuel Ayala fue detenido durante su recuperación de un accidente.

Viernes 31 de marzo | 15:50

Daniel Ramírez fue detenido por un operativo que buscaba detener a su padre, inmigrante detenido y deportado con anterioridad. El joven de 23 años forma parte del programa presidencial firmado en 2012 por el entonces presidente Obama llamado Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en ingles) el cual le otorga derecho a permanecer en suelo estadounidense y trabajar a jóvenes que migraron de forma ilegal cuando eran niños.
El arresto se produjo después de que los agentes identificaran un tatuaje que Daniel porta en el brazo que dice “La Paz BCS” en referencia a su ciudad de origen, los agentes lo identificaron como el tatuaje de una pandilla y ahora es liberado tras pagar 15,000 dólares de fianza para enfrentar su proceso fuera de prisión.
Daniel fue puesto en libertad tras pasar seis semanas bajo arresto por agentes migratorios el pasado 10 de febrero.
Otro joven “dreamer” de nombre Emmanuel Ayala Frutos también fue detenido en últimas fechas, en Portland (Oregon), cuando el joven se recuperaba de un accidente que le obligaba a usar silla de ruedas de la cual fue apartado durante la detención, así como de sus medicamentos para un trastorno de bipolaridad que padece.
Los atropellos de Trump
Si bien las cifras medias por semana de deportaciones durante los primeros meses del periodo de Trump en la Casa Blanca no se igualan a la media del periodo de Obama; los casos de redadas, arrestos y deportaciones se multiplican, las denuncias de las vejaciones policiales se cuentan por cientos, incluso de aquellos que como Daniel y Emmanuel son protegidos por el DACA.
Por ejemplo Daniela Vargas, migrante argentina, cuyo proceso de renovación de DACA fue suspendido por su participación en manifestaciones en apoyo a migrantes ilegales en Mississippi.

Múltiples organizaciones de derechos humanos han denunciado el perseguimiento y acoso a miembros de la comunidad latina en todo el territorio estadounidense. Y es que Trump ha anunciado en varias ocasiones su intención de deportar a más de 11 millones de indocumentados que viven en E.U. y que son ya de por si orillados a empleos precarizados y faltos de acceso a la justicia.

Será la unidad de los jóvenes y los trabajadores a ambos lados de la frontera la que pueda parar este tipo de políticas que afectan a miles de familias.






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