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Nuestros hijos, un film italiano sobre la familia y la doble moral

La película de Ivano De Matteo abre fuego contra la hipocresía y la doble moral de la pequeña burguesía italiana, se estrena este jueves 12/01

Miércoles 11 de enero | Edición del día

Un hombre va en auto por las calles de Roma con su hijo a su lado. Una discusión con otro automovilista, policía, termina en un hecho de violencia institucional, es el comienzo de esta película de Ivano De Matteo, nacido en Roma en 1966.

Nuestros hijos es la historia de dos hermanos, uno abogado, Alessandro Gassman (hijo de Vittorio Gassman) el otro, un médico pediatra a cargo de Luigi Lo Cascio. Se reúnen habitualmente en un restaurant junto con sus esposas para cenar y hablar de trivialidades. Tienen una tensa relación plagada de envidia y críticas morales. Estos matrimonios tienen dos hijos adolescentes, primos, que mantienen a su vez una buena relación. La situación se vuelve crítica cuando sus hijos participan en un hecho violento.

Sobre la hipocresía y otros demonios

A partir de la novela The dinner, del holandés Herman Koch, Ivano De Matteo, cineasta, documentalista y guionista, desarrolla un drama que cuestiona el individualismo, la doble moral y la hipocresía de una familia que prioriza su bienestar por sobre cualquier necesidad ajena. Los hijos testigos omniscientes y silenciosos del accionar de sus padres, reaccionan y accionan inevitablemente en base a lo que aprendieron de una sociedad que vive con el Vaticano enclavado en su seno, el monumento a la doble moral.

La incomunicación entre padres e hijos, el desprecio por los otros, los convenientes y convenidos silencios abren el camino a un entorno marcado por el individualismo y la violencia que aquél engendra. La insensibilidad e indolencia de la segunda generación, consecuencia del accionar de la primera.

Un padre dispuesto a traicionar sus principios, hasta ese momento su orgullosa bandera, motivado por el dudoso objetivo de salvar a su hijo. Más parecería que es para salvarse a sí mismo. El desenlace es inevitable.

El elenco se ajusta bien a las exigencias del guión. Se destaca Alessandro Gassman, maravilloso ese primer plano de la cabeza cayendo sobre su escritorio atravesado por la verdad y Giovanna Mezzogiorno, como la negadora madre del retraído adolescente.

En síntesis, dos hermanos, dos familias, dos hijos. Envidias, recelos, palabras no dichas, silencios, justicia de clase, doble discurso y la necesidad de mantener un equilibrio hipócrita del cual nuestros hijos son y serán las víctimas.

Como otrora lo hicieran Vittorio de Sica y Ettore Scola, De Matteo (Los equilibristas, 2012, una película que cuestiona la familia como institución) plasma en el celuloide la actual realidad de una parte de la sociedad italiana y de un mundo que persiste en mantener el statu quo a como dé.








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