Juventud

Nuestras vidas valen más que su sistema

En todo el mundo, ocho hombres poseen la misma riqueza que 3.600 millones de personas. Los medios de comunicación y la escuela nos repiten que somos el futuro… ¿Ah, sí? ¿Futuros explotados? No, gracias.

Luca Bonfante

Estudiante Historia (FFyL-UBA)

Martes 9 de mayo de 2017 | 13:53

Muchos trabajamos para pocos

Las 62 personas más ricas del mundo tienen tanta riqueza como la mitad de la población mundial más pobre. Dentro de esas 62 personas, ocho poseen la riqueza de 3.600 millones de trabajadores que trabajan para ellos.

Y por supuesto, los millones y millones de empleados que trabajan para el beneficio de los cerdos capitalistas, no lo hacen en buenas condiciones. Trabajos precarios, con mala paga, insalubres y agotadores producen la riqueza... riqueza de unos pocos.

¿Cómo ves tu futuro? Todo nos indica que estamos destinados a ese mismo futuro: trabajando para empresas de comida rápida como Mc Donald´s, los malditos call-centers y otros lugares que te queman la cabeza y el cuerpo. ¿Todo para qué? Para que ese puñado se siga enriqueciendo a costa nuestra. ¿Por qué conformarnos? Si estos laburos merecen la muerte y la extinción total.

Curioso, que nosotros que somos la generación que ve con sus propios ojos los avances de la tecnología, no esté peleando para que sea usada a nuestro favor y no en beneficio de ellos.

La tecnología y la inversión, al servicio de unos pocos

Ocho horas de trabajo. Una hora y media de viajar como ganado en el subte, tren o bondi. 8 horas (con suerte) para dormir.

En la ecuación capitalista, disfrutar plenamente nuestras vidas, no tiene lugar.
Por eso, junto con Nicolás Del Caño y Myriam Bregman, los referentes del Frente de Izquierda, estamos lanzando una campaña para trabajar 6 horas 5 días a la semana. Trabajemos menos, para trabajar todos. Repartamos las horas, para que todos puedan trabajar y nadie cobre menos que lo que cuesta la canasta familiar.
Se podrían repartir las horas para que haya trabajo para los 1,5 millones de desocupados, y se termine la precarización laboral.

Los empresarios nos van a decir que es una locura, lo mismo decían cuando se conquistó la jornada de 8 horas ¡hace casi un siglo! Los enormes avances tecnológicos desde aquella época tienen que estar al servicio de reducir la jornada de trabajo y terminar con ritmos insoportables.

¿Te imaginas cuanto tiempo libre tendríamos? ¿Te imaginas otro sistema? Yo sí. Me imagino que la gente al tener menos horas de trabajo, al no tener que preocuparse por el sueldo que no alcanza, podría dedicar innumerable cantidad de horas al ocio. Sería una sociedad completamente diferente: donde las plazas y parques están llenos de gente pintando, haciendo música, acrobacias. Que haya tiempo para dedicarse a la investigación. Que más personas puedan hacerlo. Podríamos llevar la medicina, la tecnología, la ciencia a niveles inimaginables. Imagino todo eso y se me pone la piel de gallina.

Pero si es esto lo que soñamos y sabemos que se puede y en la historia se pudo, tenemos que ser conscientes que enfrentamos a enemigos fuertes.

Los capitalistas solo quieren llenarse de ganancias. Y no lo van a permitir. Los políticos de turno, títeres de los capitalistas, tampoco. Si son ellos, los que gobiernan ahora la argentina, y los que la gobernaron antes. Azules y amarillos, tanto los de los globos de payaso, como los que tienen los dedos en V, ellos son los que garantizan a través de las leyes que los empresarios sigan ganando..

Frente a grandes enemigos, una gran organización

Desde que entramos al colegio, nuestras familias, los medios de comunicación, los rectores no se cansan de repetir el casette: "ustedes son el futuro, chicos".
¿A qué se refiere? ¿Que somos los futuros laburos de mierda? ¿Las futuras mujeres que siguen oprimidas? o ¿Los futuros frustrados en las universidades?
No, te agradezco. Yo paso. No quiero ser ese futuro. Y te digo más: no quiero colaborar ni un poco, para que ese sea el futuro de nadie.

“Y te digo más: no quiero colaborar ni un poco, para que ese sea el futuro de nadie.”

¿Por qué colaboraríamos para mantener todo como esta? ¿Por qué tendríamos que conformarnos con un par de leyes que nos “benefician”? ¿Por qué conformarse con ganar dos mil pesos más? No queremos cambiar algunas cosas para que no cambie nada. Queremos cambiar este mundo de raíz. Cambiar este sistema.

No le debemos nada a los empresarios, a los capitalistas. En cambio, ellos nos deben todo. Nos deben su comodidad en sus casas millonarias, en sus countries, nos deben su buena comida, sus autos de lujo. Y si, los consiguieron con nuestro sudor y el de nuestros viejos. Nos deben el pasado de las generaciones que se animaron a levantar la cabeza para liberarse de sus cadenas. Pero, sobre todo, nos deben nuestro futuro. Y se los vamos a arrancar de las manos.

Nos vamos a organizar y pelear por una vida que vale la pena ser vivida. Te necesitamos. Tenes que ser parte de esta pelea. ¿De qué lado de la mecha te encontrás?

Tenemos que organizarnos en nuestras escuelas, seguir fortaleciendo la agrupación No Vamo A Calmarno. ¡Tenes que sumarte! Pongamos en pie una gran fuerza que se plante. Que lleve estas discusiones a todas las cursadas, a cada uno de nuestros compañeros y compañeras, a nuestros amigos y amigas. Pensemos ideas disruptivas y todo tipo de actividades. ¡Que todos se enteren, llegaron los estudiantes secundarios que van cambiar este sistema de miseria y explotación por uno en donde podamos vivir plenamente!







Temas relacionados

Secundarios   /    Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO