Juventud

LAS REDES ANDAN DICIENDO

Nuestra educación vale más que sus ganancias

Si vivimos para trabajar y estudiar ¿cuánto tiempo nos queda para vivir? Nicolás del Caño y Myriam Bregman tiraron la posta en una serie spots que ya circularon por incontables pantallas: nuestras vidas valen más que sus ganancias.

Jueves 13 de abril | Edición del día

Fotografía: Marcelo Scoppa

La realidad de millones es la misma y si nadie se atrevió a cuestionarla hasta ahora es porque se imponen las ideas de unos pocos que pelean a muerte por mantener sus privilegios. La represión, el apoyo a la lucha docente, el tiempo dedicado al trabajo y el acceso al estudio, puestos en cuestión.

1 - Como si la realidad se empecinara en simplificar las imágenes para que sean colgadas del muro de Instagram o Facebook, en la noche del domingo, la cana avanzaba sobre un grupo de docentes que intentaba ubicar una "escuela itinerante". Un fotógrafo captura el momento en que un docente es tirado al piso por la Policía. Las botas, los escudos y los cascos dando unidad al cuerpo policial seguro de sus pasos. La cuenta de Twitter del presidente Macri y de los principales responsables de la acción no registró ninguna valoración sobre la avanzada de los azules contra los maestros. Aunque Macri dejó bien claro que "no queremos más docentes que violen las normas". Patricio del Corro lo denunció con cierta ironía: “El Gobierno dice que no hay plata, por eso gasta en lo imprescindible. Llegó lo que necesitan los docentes, los trabajadores de la Ciudad en paritarias, los estudiantes que defienden la educación pública y los vecinos sin luz: camiones antimanifestaciones de última generación”.

2 - La voz de Ezequiel Fernández, estudiante del terciario 88 de La Matanza y militante de la Juventud del PTS resonaba ante una sala colmada de estudiantes que lo escuchaban en absoluto silencio. Holgado de cuerpo, fortalecido por la detención que había sufrido en manos de la Gendarmería el pasado 6A durante el paro nacional, planteó sencillamente lo que está en cabeza de muchos. Clarin quiso vender mi imagen para mostrar a los jóvenes de rodillas, pero la represión y el intento de avance del Gobierno no nos debilitan, nos plantean la necesidad de pelear mejor. Allí, en el instituto 88, los estudiantes se venían organizando por las terribles condiciones de cursada, pero Ezequiel remarcó que la lucha era una sola: por defender la educación pública, pero también contra el sistema en que vivimos que nos pone miles de obstáculos para que podamos acceder a ella y terminar nuestros estudios.

3 - La incorporación de nuevos vehículos antidisturbios probablemente generen cierta sensación de seguridad individual a los que participaron de las movilizaciones del 1A. Incluso algunos deben tener cierto orgullo de que Argentina mejore los fierros destinados a la represión. Dispuestos en sus estacionamientos para salir a reprimir las movilizaciones y cortes, es evidente que no alcanzan para apagar el profundo descontento con el Gobierno. En la comunidad educativa éste se expresa con particular fuerza. La batalla de la docencia con los estudiantes como punto de apoyo sin lugar a dudas ha obsesionado al Gobierno. Fueron marchas masivas, largos días de paro en el caso de los colegios primarios y secundarios. Pero también clases públicas masivas en facultades muy importantes de la Universidad de Buenos Aires. ¿El Gobierno toma nota de esa expresión de rechazo que se expresa en la principal universidad del país?

Los docentes universitarios nucleados en AGD junto a miles de estudiantes trasladaron las ya reconocidas clases públicas a la Plaza de Mayo, para darle mayor visibilidad al conflicto. En el otro extremo del arco político, la Franja Morada había inaugurado el año con apariciones televisivas donde condenaba a los docentes luego de afirmar en sus redes sociales que: “Debo decirle que esta situación me huele más a oportunismo típico de año electoral, que a una auténtica lucha gremial”.

4 - Máximo Kirchner, una de las voces más autorizadas del proyecto que encabeza Cristina, se hizo presente en un plenario de La Cámpora en la provincia de Buenos Aires. Entre mates y bizcochitos, como enuncia la página oficial, repudiaron ampliamente la política del macrismo, pero se olvidaron de discutir lo importante. En el año electoral que se asoma, el kirchnerismo puro y duro se propone formalizar un gran acuerdo con el PJ. EL PJ de los gobernadores, feudales, amigos de la Bonaerense y otros personajes del estilo de “Rambo” Berni, o “servilleta” Milani. Los acuerdos informales vienen de hace rato así que más vale emproiljarlos. ¡Qué difícil para esa juventud explicar cuál es su propuesta para organizar la bronca contra el macrismo! Solo hablan de volver con el voto en las urnas, y esto también de la mano del PJ. La olímpica borrada de las calles, en cada lucha de los trabajadores, de los cortes y de los piquetes que protagonizaron el 6A parece parte de la misma lógica. Justo en el momento que el macrismo se jacta de poner más control en las calles, las declaraciones no alcanzan.

Ante la represión a los docentes de la "carpa blanca", ¿no podía la Federación Universitaria de La Plata ponerse al frente y convocar a un gran corte de la autopista Buenos Aires-La Plata, convocando a la FUBA, a los centros de estudiantes secundarios, al conjunto de las agrupaciones políticas y sociales que rechazaron la represión y hacer una demostración de fuerzas contra la avanzada del Gobierno’? El intento de capitalizar políticamente solo con declaraciones y actos se entiende si lo que pretenden es avanzar en esa alianza con el PJ más rancio, con el que se enfilan a cerrar listas para las próximas elecciones.

5 - Nicolás del Caño y Myriam Bregman tiraron la posta en una serie spots que ya circularon por miles de pantallas: nuestras vidas valen más que sus ganancias. Es muy difícil escucharlo y no sentirse interpelado. La realidad de millones es esa, y queremos cuestionarla. ¿Quién no ha sufrido ese odio al lunes?, si tenes la suerte de descansar los domingos. O ese rechazo profundo a empezar el día sabiendo que las próximas horas no van a ser nuestras, que ese tiempo valioso de infinitas mañanas, tardes y noches -veraniegas o invernales, aquí no viene al caso- no nos pertenecen. Que son de alguien más que nos está robando todos los días un poco juventud y vida, como si no se notara. Quienes tildan la propuesta de “locura” son unos pocos que lo sienten como un ataque a sus gigantes privilegios, conseguidos solo a costa de nuestro trabajo

6 - “En Clave Roja”, “ContraImagen”, “La Izquierda al Frente”, “Tesis XI” y “Juventud a la Izquierda” son algunas de las agrupaciones que impulsa la Juventud del PTS junto a estudiantes independientes y con las que decidimos ponernos a la cabeza de la lucha que están dando nuestros docentes, impulsando las clases públicas, peleando voceros por cursos para que todos puedan participar y asambleas junto a los docentes. A partir de la campaña lanzada por Myriam Bregman y Nicolás del Caño decidieron ampliar la propuesta y poner no solo en debate el trabajo, en este caso de los jóvenes estudiantes, sino también el acceso y la permanencia en la ecuación publica. Si nuestra vida vale más que sus ganancias, nuestra educación también.

Según el último censo realizado en la UBA en 2013, el 62,7 % de sus alumnos trabaja, y de éstos el 42,5 % con una carga horaria laboral de entre 36 y 45 horas semanales. A su vez, solo el 23% de los inscriptos llega a recibirse. Casi 3 de cada 10 estudiantes que inician sus carreras con algún tipo de expectativa quedan en el camino, echando por tierra la ilusión meritocrática y confirmando una dura realidad: la educación aun no es un derecho para los trabajadores y sus hijos. Porque se trata de una problemática doble: la posibilidad de contar con un sustento material e ingresos para poder costear lo necesario para terminar una carrera, y el desgaste que genera a aquellos que tienen que tomar jornadas laborales extenuantes para poder hacerlo. Como dijo alguien por ahí, muchos estudiantes se podrían recibir de malabaristas de su propio tiempo. Viajar, trabajar, cursar, viajar, dormir, repetir.

La propuesta lanzada plantea trabajar 6 horas por día, 5 días a la semana para quienes quieran o necesiten trabajar, sin llegar extenuados a cursar. Pero también una beca integral, que cubra el valor de la mitad de una canasta familiar, para que todos puedan cubrir los gastos ligados al cursado de una carrera. Y el dinero está. Si los subsidios millonarios que reciben grandes empresas se destinaran a este propósito. O con las condonaciones de deudas millonarias que beneficiaron a la familia Macri, con la plata que se utiliza para pagar la deuda externa, o con parte de la renta millonaria que se lleva el agro, y las mineras.

Nuestra vida y nuestra educación, valen más que sus ganancias






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