Cultura

Nosotras proponemos (y disponemos)

“Compromiso de práctica artística feminista”, o de cómo 37 puntos pueden promover un cambio respecto de las desigualdades en el campo artístico.

Soledad Schönfeld

@arsfemina

Jueves 7 de diciembre | 10:06

El feminismo ha tenido desde su origen un particular interés, buscando incidir en la práctica artística. Así, desde los años sesenta hasta la actualidad, se ha ido desarrollando un campo de conocimiento, un estudio feminista del arte que intenta batallar años o, mejor dicho, siglos enteros de androcentrismo, sexismo y marginalización, ayudando a visibilizar el orden patriarcal reinante en el mundo del arte, la histórica privación de las mujeres para desarrollar su capacidad creadora, su sujeción a roles pasivos como los de musas o modelos y su ocultamiento sistemático de la Historia del Arte oficial.

La lucha por revertir esta situación de desigualdad lleva un largo camino recorrido. Gozó de momentos de mayor o menor fuerza, pero se ha mantenido vigente gracias a la labor de artistas, historiadoras, teóricas, curadoras, críticas y escritoras que se han atrevido a poner en jaque los valores asumidos como universales, advertir sobre lo innatural del orden establecido y cuestionar los paradigmas dominantes. Mujeres que entendieron que los derechos se conquistan dando pelea, y que la pelea no puede darse sino activa y colectivamente.

Así, siguiendo aquellos pasos pero al calor de la coyuntura actual, ese espíritu combativo vuelve a materializarse impetuosamente de la mano del flamante “Compromiso de práctica artística feminista”, un documento realizado por la Asamblea Permanente de Trabajadoras del Arte para resistir las conductas machistas y desarticular los varios abusos de poder que se dan al interior del campo artístico. A partir de diez propuestas iniciales redactadas por Leticia Obeid ante la inesperada partida de Graciela Sacco -artista argentina cuya vida y obra se orientaron desde una perspectiva de género- nació y creció este texto de forma colaborativa, en un sinfín de intercambios, con aportes de diversas referentes como Andrea Giunta, Marina De Caro, Ana Gallardo y otras.

De las varias contribuciones resultó finalmente una declaración de 37 puntos que pueden ser leídos en el sitio http://nosotrasproponemos.org/nosotras/ y que se presentan como una “guía de prácticas personales e institucionales” que invita a la construcción de un nuevo paradigma mediante acciones concretas que tienen como eje la cooperación entre pares, la expansión de la conciencia respecto de los comportamientos patriarcales y la búsqueda de equidad en las distintas instancias del mundo artístico. Esto, claro, desde la plena aceptación de un posicionamiento feminista, inclusivo, interseccional y solidario.

Allí se encuentra también a disposición la lista con las más de 3000 adhesiones que prontamente se hicieron llegar, casi como si el mero hecho de ratificar un compromiso comenzara a paliar ese malestar generalizado en un ámbito donde los privilegios masculinos se evidencian sin tapujos y la exclusión, desvalorización e invisibilización de los aportes de las mujeres son, lamentablemente, moneda corriente. Firmar es acortar las distancias, saberse en compañía, darle forma tangible a la hermandad. Pequeño gran gesto como puntapié inicial para marcar la senda hacia el Paro Internacional de Mujeres del próximo 8 de marzo, en el que se espera la participación activa de la comunidad artística toda.

El dicho popular sostiene que “el hombre propone y Dios dispone”. ¿Será, entonces, que la mujer acata? No. Nosotras nos organizamos. Ponemos nuestras voces y cuerpos en acción. Resistimos y combatimos. Nosotras proponemos (y disponemos): por eso estamos, una vez más, a paso lento pero firme, cambiando la historia.








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