Sociedad

KENYA

Murió en África el último rinoceronte blanco del norte

Sudán fue sacrificado este lunes a los 45 años tras meses de enfermedad. Ahora quedan solo dos ejemplares hembras, su hija y su nieta, por lo que es la práctica extinción de la especie.

Roberto Andrés

@RoberAndres1982

Martes 20 de marzo | 16:20

Sudán, el último ejemplar macho del rinoceronte blanco del norte, fue sacrificado este lunes a los 45 años tras meses de enfermedad. Ahora quedan solo dos ejemplares de esta subespecie vivos, ambas hembras: su hija Najin y su nieta Fatu.

“Es con gran tristeza que la Ol Pejeta Conservancy y el zoológico Dvůr Králové anuncian que Sudán, el último rinoceronte blanco del norte masculino, de 45 años, murió en Ol Pejeta Conservancy en Kenia el 19 de marzo de 2018”, señaló la reserva natural en la que vivía.

Sudán sufría desde hacía tiempo complicaciones en su salud debido a su avanzada edad. El rinoceronte contaba con 45 años de vida, lo que es equivalente a noventa años en la vida de un ser humano. Cuando su estado se agravó considerablemente “el equipo veterinario tomó la decisión de practicarle una eutanasia”, informó en un comunicado Ol Pejeta. Sus músculos y huesos se habían degenerado y su piel presentaba grandes heridas, incluyendo una profunda infección en su pata derecha trasera, por lo que ya no era capaz de ponerse de pie.

Esta subespecie de rinoceronte fue descubierta por los científicos en 1907. Para 1960 los rinocerontes blancos del norte eran más abundantes que la subespecie del rinoceronte blanco del sur con dos mil animales en estado salvaje. Para 1970 los números se habían reducido a 700 individuos y en 1981 a menos de 350. La población de rinocerontes blancos del norte se vio muy diezmada en Uganda, República Centroafricana, Sudán y Chad debido a la extensa caza furtiva de los años 1970 y 1980, alentada por la demanda de cuernos de rinoceronte para la medicina tradicional china en Asia y para mangos de puñales en Yemen. Para 1984 había solo 15 en el Parque Nacional Garamba, aunque la intervención elevó el número a 31. Sin embargo el estallido de la guerra civil condujo a una nueva disminución de los números. En 2008 el rinoceronte blanco del norte se consideró extinguido en estado salvaje.

Así fue cuando cuatro rinocerontes fértiles, dos machos y dos hembras, fueron trasladados desde el zoológico de Dvur Kralove, en la República Checa, a la reserva de Ol Pejeta en Kenya con la esperanza de que unas condiciones similares a las de su hábitat natural les permitiesen dar crías. Sin embargo, y pese a que se les vio apareándose, no hubo ninguna gestación fructuosa. El otro macho falleció al poco tiempo de su traslado y ahora con la muerte de Sudán solo quedan las dos hembras, por lo que se trata de la práctica extinción de la subespecie.

Sudán, que recibió ese nombre por su país de nacimiento, alcanzó gran popularidad después de una campaña lanzada en la red social Tinder por los responsables de Ol Pejeta para conseguir los nueve millones de dólares necesarios para desarrollar las técnicas de fertilización asistida válida para rinocerontes, la cual aún no ha podido ser realizada con éxito en estos animales.

“Fue un gran embajador de su especie y será recordado por el trabajo que hizo para crear conciencia global sobre la situación que viven no solo los rinocerontes, sino también las miles de especies que se enfrentan a la extinción como resultado de una actividad humana insostenible”, dijo el director de la reserva, Richard Vigne.







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