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Mundial de Rugby: cuatro por un lugar en la final

Arrancan las semifinales del torneo con Inglaterra y Nueva Zelanda por un lado, y Gales y Sudáfrica por el otro. Cuatro selecciones con distintas realidades pero el mismo sueño de meterse en la definición para intentar, en poco más de una semana, ser campeones del mundo.

Matías Fabrizio

Periodista deportivo @matiasfabrizio

Viernes 25 de octubre | 18:49

De las dos semis, el famoso “es una final anticipada” le calza al partido del sábado 5.00hs (ARG). De Nueva Zelanda no hace falta agregar mucho, van por su cuarto Mundial ganado (son los únicos que tienen tres) y por el tercero en forma consecutiva (son los únicos que tienen dos al hilo). Steven Hansen tomó nota de la fiereza del rival que tendrá enfrente y armó un equipo con una particularidad: con la 6 jugará Scott Barrett, naturalmente segunda línea. El segundo de los tres Barrett presentes en este plantel jugará en lugar de Sam Cane. Los All Blacks, de esta manera, suman ocho centímetros y 12 kilos a su pack respecto al partido de cuartos de final. Allí estará el asunto: en la lucha de los forwards. Como siempre, en realidad, pero Inglaterra es fortísimo en ese sentido y bien saben Hansen y compañía que hay que contrarrestar eso para ganar esta semi. Un detalle de color: tan sólida fue la presentación en el duelo ante Irlanda que este mismo cambio, Barrett por Cane, se hizo en el entretiempo. Es decir, durante casi 20 minutos del segundo tiempo (hasta que salió Brodie Retallick), Nueva Zelanda probó jugar con triple segunda línea.

Inglaterra es un equipo sólido que en 2015 organizó el Mundial sólo para quedarse afuera en una primera ronda tremenda con Australia y Gales. Se rehízo con la conducción de Eddie Jones, se volvió un equipo duro y efectivo, que no intenta hacer cosas por fuera de lo estrictamente necesario para ganar, se adapta a cada rival. En su partido de cuartos ante los mencionados Wallabies ganaron con total solidez, golpeando la pared de a un martillazo por vez hasta derrumbarla. Tienen paciencia, confían en sus armas. Le anotaron cuatro tries con sus conversiones y cuatro penales a Australia rompiendo un récord de posesión de pelota: 10 minutos y 34 segundos. De los 80 minutos, que lógicamente el tiempo neto de juego es menor, Inglaterra no llegó a tenerla ni 11’. No lo necesitan, claro, porque son bestiales en defensa (193 tackles en el duelo de cuartos). ¿Alcanzará con el tackle ante Nueva Zelanda?

La otra semi se juega el domingo a las 6.00hs (ARG). Gales llega golpeado: durante todo el Mundial, y hasta en la previa, se le cayeron figuras. Gareth Anscombe y Toby Faletau, dos destacados, quedaron afuera antes del torneo; Josh Navidi y Cory Hill se volvieron a su casa durante la competencia; y ahora es Liam Williams, otro crack, el que no podrá estar en cancha. Jugará de 15 Leigh Halfpenny, que ante Francia estuvo en la platea. Su presencia le da al Dragón un arma que puede ser fundamental: su patada a distancia. Vuelve, también, Jonathan Davies: se había perdido el juego anterior y ahora volverá a ser el 13, es uno de los experimentados del equipo y de los backs más confiables tanto en ataque como en defensa. Van por su primera final en la historia los galeses. En 1987 y 2011 llegaron hasta las semis. Casualmente en 2011 la caída en semifinal fue ante Francia y la roja a Sam Warburton, capitán galés en ese entonces, desequilibró la balanza en contra de los británicos; en esta oportunidad fue la expulsión de Sebastien Vahaamahina, segunda línea francés, la jugada que le sirvió en bandeja la chance de ganar los cuartos a Gales.

Sudáfrica tiene su chapa. Tiene dos títulos encima, es un equipo sólido y le ganó con un gran segundo tiempo a Japón. Se emparenta, para buscar ejemplos, con Inglaterra: son, histórica y actualmente, aguerridos, tackleadores, potentes. Mientras los locales pudieron aguantar el ritmo, el partido fue parejo. Cuando los Springboks empezaron a estirar el marcador, se acabó el Mundial de Japón. Para este encuentro apuestan a lo mismo, con seis forwards en el banco, muchas variantes fuertes y de kilaje. Buscarán hacer lento cada ataque de Gales, sacarle fluidez al juego y pelear cada punto de contacto. De los 23 que jugaron en cuartos, repiten 22, y la ausencia no es menor: Cheslin Kolbe, uno de los mejores de este Mundial, se pierde la semi por un problema en su tobillo izquierdo, que ya lo traía a maltraer en partidos anteriores aunque no le había impedido destacar. S’busiso Nkosi, de 23 años y 97 kilos será su reemplazo. Jugó ante Namibia y Canadá, y a este último equipo le marcó un try. El otro wing es Makazole Mapimpi: velocidad, potencia y cinco tries, top en este rubro junto a Josh Adams (Gales) y Kotaro Matsushima (Japón). Dos opciones de lujo para definir cuando Sudáfrica contrataque.

La gran final se jugará el sábado siguiente en Yokohama entre los ganadores de estos dos encuentros, mientras que el tercer puesto, el bronce, será el día anterior en Tokyo. Faltan horas para las semifinales y menos de diez días para saber quién será el campeón del mundo en esta novena edición del Mundial de Rugby.







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